Presentación

¡Bienvenido!

En este blog iré presentando distintos temas, tanto históricos como más actuales, relacionados con este olvidado rincón del Noroeste.

Ahora mismo, el objeto principal de mi interés es el estudio de los antiguos lugares sagrados y sus pervivencias en nuestro patrimonio cultural y arqueológico. Este blog es la continuación del estudio etnoarqueoastronómico con marco geográfico en el valle alto de los ríos Duerna y Turienzo en la comarca leonesa de Maragatería cuyos resultados publiqué en el libro Teleno, Señor del Laberinto, del Rayo y de la Muerte. En este libro se sientan las bases sobre el origen y pervivencias de un calendario prehistórico basado en equinoccios, solsticios y fiestas de media estación, los fundamentos de la práctica astronómica antigua y el uso de los lugares de culto prehistóricos como calendario en el paisaje.

A la derecha puedes encontrar varias páginas con un índice temático que relaciona las distintas entradas publicadas clasificadas por temas, un índice geográfico que visualiza en un mapa los lugares estudiados, una página con enlaces a aplicaciones o utilidades de interés y una biblioteca con libros y artículos digitalizados sobre temas tales como Arqueología, Astronomía, Arqueoastronomía, Historia de las Religiones, Tradición Popular, Historia, etc.

Si deseas corregir, matizar, opinar o pedir más información sobre lo aquí apuntado, te animo a participar.

domingo, 21 de abril de 2019

Un altar para la diosa, la anciana señora del invierno, en Maragatería



Cuando estudié los petroglifos de Maragatería y su relación con el seguimiento de un calendario prehistórico a partir de alineamientos astronómicos, trabajo que publiqué en Teleno. Señor del Laberinto, del Rayo y de la Muerte, reparé en el siguiente patrón:
1.- Hay montes preferidos como referentes en el paisaje para los alineamientos como el Becerril, Teleno con el Nicho, Sentil (o Cetrera) o Cambitos,...
2.- De acuerdo al tipo de alineamientos se puede extraer el “carácter” del monte. Becerril, por su propio emplazamiento, prefiere alineamientos en el solsticio o fiestas de media estación del verano. Teleno, por su parte, aparece recurrentemente en alineamientos invernales en el solsticio y fiestas de media estación invernales, así como lunasticios al Sur.

Sin embargo, en un principio me extrañó mucho la ausencia de alineamientos con el Nicho del Teleno en el solsticio de invierno. Finalmente reconocí el emplazamiento del Arca del Obispo en el que coinciden éste con el lunasticio menor al Sur sobre el Sentil o Cetrera (el piquín a poniente del Nicho). Mas tarde, también descubrí que desde el Vasico, donde la tradición popular señala el lugar del salto del caballo de Santiago a la próxima Albarda de Peñafaciel, también se produce la puesta del sol en su día más corto sobre la cumbre de nuestro monte sagrado(1). Entonces tracé líneas aproximadas de lugares desde los cuales se produce la puesta del sol sobre el Teleno en el solsticio de invierno y, Pedredo, era uno de ellos.

Pedredo y su corona
En otro orden de cosas, en un artículo que publiqué en este blog, en 2015, traté sobre una tradición popular conservada en Pedredo que habla sobre ofrendas a la luna en un altar en un paraje denominado Fuisagrado, localizado en la Corona. Esta Corona se relacionaba también con una tradición popular sobre gigantes de piedra, hechos por pastores y reconstruidos por chicos. Entonces expliqué que desde lo alto de la Corona se produce la puesta de la luna sobre el Sentil o Cetrera del Teleno, en el lunasticio menor al Sur(2).

Más tarde he sabido que esta ubicación de Fuisagrado es incorrecta, que en realidad se encuentra al noreste del pueblo de Pedredo. Antes de continuar, quiero agradecer a Sergio Cassina su valiosísima aportación en el estudio que a continuación paso a detallar, que dividiremos en tres apartados: localización del altar, el árbol-mujer de piedra y la Casa Santa.

UN ALTAR PARA UNA DIOSA

Recuperemos primero el etnotexto recogido por José Luis Puerto que trata:

Lo que sí oí, vamos, así a antepasados, que era uno de los pueblos que se adoraba a la Luna y que había un sitio donde le llaman ahora Fuisagrado, o sea “fue sagrado”; Fuisagrado, como se decía antiguamente, que quiere decir que fue sagrao. Y ahí dicen que había un altar hecho, y que ahí llevaban espigas de trigo y que hacían ofrendas a la Luna. Pero, claro, eso sería…
–¿Por qué le llaman a esto? –Cosas que le preguntabas a los mayores– ¿Y esto por qué se llama esto? ¿Y esto por que se llama? ¿Por qué se llama Fuisagrado?
Dice:
–Porque fue, significa fue sagrao.
Y era un campo sagrao, donde iban a hacer ofrendas de espigas y cosas de ésas. Pero ya yo…(3)

Fuisagrado es un paraje amplio que se extiende al noreste de Pedredo alcanzando un teso denominado Teso Teruelo, del que me informó Sergio poniéndome sobre la pista de su nombre deriva de oteruelo y este de altarium.

Um elemento presente em todas as vilas luso-romanas, como mais tarde em todos os casais em que aquelas se fragmentaram até ao século VI ou até à cristianização efectiva das zonas rirais, é o local do culto familiar ‐o altarium‐ assinalado profusamente na nossa paisagem não só pela toponimia alusiva a esses locais ‐outeiro, outeiral, outeirinho‐ como pelas reminiscências das obras neles executadas com vistas à realização dos actos de culto e cerimónias litúrgicas.
O altarium (outeiro) era geralmente uma colina ou alto sobranceiro ao assento da vila ou casal, e escolhido para nele se erguer a ara ou altar destinado a depositar as ofrendas à divinidades protectoras dos moradores e bens da vila ou casal, e em torno do qual se celebravam os actos litúrgicos em honra das mesmas divinidades.
A ara do altar era frequentemente constituída por un penedo mais proeminente e apropiado para as funções combustíveis, nas quais se mergulhassem pavios para acender lumes votivos(4).

Desde Teso Teruelo
Desde Teso Teruelo podemos ver al sol ponerse sobre la cima del Teleno en el solsticio de invierno, pero también sobre los Cambitos en el lunasticio Mayor al Sur. Este último referente en el paisaje es recurrente: ya lo encontramos en el santuario rupestre de San Salvador de Quintanilla de Somoza con el lunasticio menor al Sur(5), desde los petroglifos de la Encruciada de Val de San Román en el lunasticio menor al Sur(6), desde los petroglifos de Piedralba en las fiestas de media estación de primeros de febrero y noviembre(7) o desde los petroglifos de Oteruelo de la Valduerna y de Cuevas en las fiestas de media estación de primeros de febrero y noviembre(8). A pesar de la ausencia de restos materiales, la tradición popular, el topónimo y la coincidencia de estos dos alineamientos solar y lunar con hitos tan emblemáticos del paisaje señalan este lugar de Teso Teruelo como un centros cultual de primer orden. Ya hemos tratado en otras ocasiones el significado del alineamiento doble en el solsticio de invierno y lunasticio al Sur, presente en Stonehenge(9) pero también en las Cruces del Monte Irago(10), la Piedra del Campanín de San Juan de la Mata(11), en los petroglifos de Viforcos(12), en Outeiro do Cribo(13) o en los petroglifos de Zarameo(14): por la coincidencia del solsticio de invierno con la luna nueva se produce la noche más larga y más oscura, la más terrible(15). ¿Y cuál es el carácter de la divinidad a la que se dedicaban estas ofrendas? Las espigas de trigo, su identificación con la luna, el alineamiento doble en el solsticio de invierno con el Teleno y en el lunasticicio mayor al Sur con los Cambitos… Los lectores asiduos de este blog ya conocen la respuesta: Deméter, Hécate, Perchta, Holda, Cailleach, Baba Yaga,... es la Vieja, la terrible señora del invierno, de los muertos,... pero también la que provee riqueza y fertilidad. Para más detalles te recomiendo el artículo Quién es la Vieja.

EL CARBALLO DE LA MUIERONA

Pedredo es una caja de sorpresas. ¡Atención a este otro relato!

Pues de aquí no. Solamente había un árbol, muy lejos, allá, que está casi entre, muy cerca del Ganso, y ese árbol le llamaban el Carballo de la Mullerona, porque dicen que había en años, en tiempos, que había habido allí una mujer, una estatua de piedra que era una mujer. Pero eso ya... Le llamaban luego el Carballo, le llamaban la Mullerona al sitio, y luego se le llamó el roble, que era un roble muy grande, muy antiguo, y le llamaban al carballo el Carballo de la Mullerona. Precisamente por eso, la Mujerona, la Mullerona. Así se le llamaba. Pero nada más(16).




Pregunté a Sergio Cassina por la ubicación del célebre carbayo, que me señaló “uno muy viejo, quemado por un rayo” informándome además que ya aparece en documentos oficiales del siglo XVII. Es curioso que se diga que el lugar, antes del carbayo, fue ocupado por una roca con forma de mujer, que parece remitir a la antigua existencia de un monumento megalítico, tipo menhir. Es bien conocido que una de las características de ciertos monumentos megalíticos es su identificación con humanos(17).

Durante más de doscientos años, los anticuarios y los arqueólogos han reflexionado sobre el significado de la construcción megalítica. ¿Por qué se emplearon piedras de tamaño tan extravagante cuando las pequeñas piedras en hiladas regulares de mampostería habrían sido más fáciles de manipular? Se podría proponer un gran número de explicaciones, y entre ellas se encuentra la de que algunos de los bloques monolíticos, quizás muchos, eran considerados en cierta manera representaciones de seres humanos. Esto puede ilustrarse a partir del gran número de piedras que se tallaron con características humanas o se modelaron con semejanza a la forma humana [...] ¿Podría ser que la tradición megalítica tuviera sus orígenes en la tradición de tratar a ciertos bloques megalíticos como si fueran “humanos”? Esta idea toma peso al examinar la tradición popular que ha atribuido habitualmente cualidades humanas a los monolitos megalíticos. Así, como vimos antes, el círculo de piedras Merry Maidens en Cornualles era interpretado como un grupo de mujeres jóvenes atolondradas convertidas en piedra por bailar en el Sabbath. Asimismo, las hileras de piedras de Carnac a veces han sido vistas como soldados romanos petrificados a través de la intervención divina para frustrar su persecución de Saint Cornély. Los datos etnográficos también apoyan la idea de que los monolitos megalíticos son considerados a veces representaciones de personas. El pueblo merina de Madagascar, por ejemplo, llama a ese tipo de piedras valotahy o "piedras-hombre"(18).

Una explicación muy razonable y consistente de esta asociación nos fue dada por Mircea Eliade: el megalito constituye la morada de los muertos, pero también la imagen de la madre primigenia. A la misma conclusión se llega siguiendo el trabajo de Ina Wunn, Las Religiones en la Prehistoria, en la que, desde el Neolítico se desarrolla la veneración a los muertos y a una diosa madre que se materializa en forma de ídolos como figuras ancestrales(19).

El antropólogo inglés Hutton cree que estos monumentos megalíticos funerarios –frecuentes en las tribus no civilizadas de la India– tienen por misión “fijar” el alma del muerto y servirle de morada provisional cerca de los vivos; esto le permite influir en la fertilidad de los campos por las fuerzas que su naturaleza espiritual le confiere y, al mismo tiempo, le impide errar y hacerse peligrosa […] desde el punto de vista morfológico, se les puede comparar con los megalitos y menhires prehistóricos europeos(20).

Desde el Carballo de la Muierona
Visité el roble ancestral, asociado a una figura femenina. Desde aquí vuelve a producirse un alineamiento doble con dos importantes hitos del Teleno: en el solsticio de invierno con el Sentil o Cetrera, en el lunasticio mayor al Sur con Peña Negra. Otra vez ella, la Vieja.

LA CASA SANTA

En el artículo que sirvió a este de precedente, Cultos a la Luna en Maragatería: Pedredo, me referí al curioso topónimo “Casa Santa”, una de las arcas entre Pedredo y Tabladillo. Es intrigante ya que la calificación de “santo” se aplica a una entidad “casa” que podría, aunque no necesariamente, referirse a un monumento megalítico a los que suelen aplicarse denominaciones populares tales como “arca”, “casa”, “forno”, etc.(21). Sergio me detalló su ubicación, en un teso, y me explicó que es una finca propiedad de la parroquia de Pedredo adscrita a una de sus capellanias (La Antigua o San Matias). Cree que el topónimo pueda referirse a un antiguo edificio moderno relacionado con la Iglesia aunque también sabe que allí se contextualizaba una leyenda sobre una filandera. Desde aquí se produce la puesta del sol sobre el Teleno en el solsticio de invierno.

Desde Casa Santa

Hemos encontrado una conexión de una sorprendente tradición popular maragata que habla de ofrendas de espigas de cereal a la Luna con un lugar desde el que se produce una extraordinaria coincidencia de alineamientos astronómicos, en el solsticio de invierno y en el lunasticio mayor al Sur con el Teleno. Cerca de allí, localizamos un roble fulminado por una rayo con nombre propio, el Carballo de la Muirona, el Roble de la Mujerona en castellano, que se dice sustituye a una roca con forma de mujer, desde el también se produce un alineamiento doble en el solsticio de invierno y en un lunasticio al Sur. Este fenómeno señala el acontecimiento de la noche más larga y oscura, que forma parte de un ciclo de casi 19 años de periodo. Ya hemos visto que en varias ocasiones que La Vieja es la reminiscencia popular de la faceta invernal de la Gran Diosa que, como Mircea Eliade explicó(22), el hombre antiguo identificaba con la Luna. 

Estoy leyendo el libro Mythical Ireland. New Light on the Ancient Past de Anthony Murphy que desde aquí recomiendo. Me satisface un montón que desde Escocia y desde Irlanda también se están realizando estudios arqueoastronómicos que relacionan a La Vieja, allí Cailleach, con alineamientos en el solsticio de invierno y en los lunasticios al Sur. Es el caso, por ejemplo, del círculo megalítico de Callanish en relación con la cadena montañosa Cailleach na Mointeach ó La Vieja de los Páramos. 

Los cálculos en este enlace.

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(1) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., Las huellas del caballo de Santiago: Sopeña, Lucillo, Colle y Colinas del Campo, Asturiensis Prouincia Indigena, 2015, https://asturiense.blogspot.com/2015/10/las-huellas-del-caballo-de-santiago.html

(2) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., Cultos a la Luna en Maragatería: Pedredo, Asturiensis Prouincia Indigena, 2015, https://asturiense.blogspot.com/2015/04/cultos-la-luna-en-maragateria-pedredo.html

(3) Esperanza Montaño San Martín, Pedredo, PUERTO, J. L., Leyendas de tradición oral en la provincia de León, 2011, p. 226

(4) ARAÚJO, Ilidio de: Castros, Outeiros e Crastos na paisagem de Entre Douro e Minho, Minia III, nº 4, 1980, 106, citado en MONTEAGUDO GARCÍA, L., la religiosidad callaica: estela funeraria romana de Mazarelas (Oza dos Ríos, A Coruña), cultos astrales, prisculianismo y outeiros, Anuario Brigantino 19, 1996, 11-118

(5) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M.A., Teleno, Señor del Laberinto, del Rayo y la Muerte. Un enfoque etnoarqueoastronómico para el estudio de los santuarios antiguos del corazón de la Asturia, Editorial Lobo Sapiens, 2011, p. 264

(6) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., Los petroglifos de la Encruciada de Val de San Román y la Virgen de la Carballeda, Asturiensis Prouincia Indigena, 2015, https://asturiense.blogspot.com/2015/04/los-petroglifos-de-la-encruciada-de-val.html

(7) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., Piedralba: arte rupestre y agua, 2015, ttps://asturiense.blogspot.com/2015/10/piedralba-arte-rupestre-y-agua.html

(8) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., Los petroglifos de Oteruelo de la Valduerna y Cuevas, Asturiensis Prouincia Indigena, 2017, https://asturiense.blogspot.com/2017/02/los-petroglifos-de-oteruelo-de-la.html

(9) NORTH, J., Stonehenge: Neolithic Man and the Cosmos, 1st ed. London: Harper Collins, 1996, pp. 474-475, citado por SIMS, L., The 'solarization' of the moon: manipulated knowledge at Stonehenge, Cambridge Archaeological Journal, 16, 2, 2006, pp. 191-207

(10) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., Stonehenge y las cruces del Monte Irago, Asturiensis Prouincia Indigena, 2013, http://asturiense.blogspot.com.es/2013/12/stonehenge-y-las-cruces-del-monte-irago.html

(11) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., La Piedra del Campanín de San Juan de la Mata, El Bierzo, León, Asturiensis Prouincia Indigena, 2015, http://asturiense.blogspot.com.es/2015/02/la-piedra-del-campanin-de-san-juan-de.html

(12) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., Petroglifos en Viforcos, Maragatería, Asturiensis Prouincia Indigena, 2016, https://asturiense.blogspot.com.es/2016/11/petroglifos-en-viforcos-maragateria.html

(13) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., Outeiro do Cribo y la constelación del Ciervo, Asturiensis Prouincia Indigena, 2017, https://asturiense.blogspot.com.es/2017/05/outeiro-do-cribo-y-la-constelacion-del.html

(14) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., Los petroglifos de Zarameo, Matalavilla, Palacios del Sil, Asturiensis Prouincia Indigena, 2018, https://asturiense.blogspot.com/2018/05/los-petroglifos-de-zarameo-matalavilla.html

(15) SIMS, L., Lighting up dark moon: ethnographic templates for testing paired alignments on the sun and the moon, Lights and shadows in cultural astronomy: proceedings of the SEAC 2005: Isili, Sardinia, 28 Junio a 3 de Julio, editado por Mauro Peppino Zedda y Juan Antonio Belmonte. Publicado por Associazione Archeofila Sarda, Isili, Italia, 2007, p. 309; SIMS, L., The 'solarization' of the moon: manipulated knowledge at Stonehenge, Cambridge Archaeological Journal, 16, 2, 2006, pp. 191-207

(16) Esperanza Montaño San Martín, Pedredo, PUERTO, J. L., Leyendas de tradición oral en la provincia de León, 2011, p. 526

(17) ALONSO ROMERO, F., Cultos y creencias en torno alos megalitos del área atlántica europea, Andavira, 2012, pp. 50-51, 60-61

(18) SCARRE, C., Nuevos enfoques para el estudio de los monumentos megalíticos de Europa Occidental, en PH67, Especial monográfico, Boletín del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico, pp. 12-23

(19) WUNN, I. Las religiones en la Prehistoria, Akal, 2012

(20) ELIADE, M., Tratado de Historia de las Religiones. Morfología y dialéctica de lo sagrado, Ediciones Cristiandad, 2009 (1ª ed. 1949), pp. 334-337

(21) CARNEIRO REY, J. A., Toponimia e arqueoloxía (algunhas notas verbo de toponimia arqueolóxica), Gallaecia, nº 19, 2000, pp. 369-380; GORDÓN PERAL, M. D. Los megalitos en la cultura popular: la toponimia megalítica. PH67, Especial monográfico, Boletín del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico, Agosto 2008, p. 111

(22) ELIADE, M., Tratado de Historia de las Religiones. Morfología y dialéctica de lo sagrado, Ediciones Cristiandad, 2009 (1ª ed. 1949).

viernes, 12 de abril de 2019

Petroglifos en Salientes



En julio de 2018 mis amigos Alejandro, José Anglés y yo recorrimos un par de valles de Salientes. Primero el del Rabón, por error, donde encontramos una roca con cazoletas. El segundo el de Prao Viejo, en cuyo fondo José me mostró una gran roca grabada.



Valdeiglesias y Lago
La primera, la del Rabón, se encuentra en una posición bastante cerrada del valle, solo abierta a los montes de Valdeiglesias y Lago con los que produce declinaciones en los -40.7º y -38.8º, acimutes 186.8º y 198.7º, respectivamente. Estas declinaciones son compatibles con estrellas de la Cruz del Sur y de Centauri, con Valdeiglesias en el epoch de 1600 a.C. señalando la fiesta de media estación de primeros de mayo con el ocaso heliaco de Beta Centauri o beta Crucis, y con Lago con epoch en 2700 a.C, 2150 a.C., 2000 a.C. y 1900 a.C. señalando señalando la fiesta de media estación de primeros de mayo con el ocaso heliaco de Alpha Crucis, el solsticio de invierno con los ocasos acrónicos de Alpha y Beta Centauri y nuevamente la fiesta de media estación de primeros de mayo, esta vez con el ocaso heliaco de Beta Crucis, respectivamente.







Catoute y Valdeiglesias
En cuanto a la roca del fondo del valle de Prao Viejo, los montes más destacados que desde aquí se divisan son: Peña el Rastriecho, Catoute y Valdeiglesias, con declinaciones respectivas en -13.7º, -44.7º y -40.7º. La última cobra sentido nuevamente para estrellas de la Cruz del Sur y Centauri, esta vez con acimut 196.4 compatibles con el acontecimiento de la fiesta de media estación de primeros de mayo con el ocaso heliaco de Alpha Crucis en el 2350 a.C, el solsticio de invierno con los ocasos acrónicos de Alpha y Beta Centauri en 1800 a.C y 1650 a.C y con la fiesta de media estación de primeros de mayo con el ocaso heliaco de Beta Crucis en 1550 a.C.

Se trata de otro ejemplo más del interés por las constelaciones de la Cruz del Sur y de Centauro por los productores de arte rupestre de la Edad del Bronce astur.

Los cálculos en este enlace.

miércoles, 3 de abril de 2019

arqastwb: paquete R para estudios arqueoastronómicos

Después del artículo anterior sobre aplicación de minería de datos al estudio del arte rupestre galaico pensé ¿por qué no migro el programa que hice en java como herramienta para realizar estudios arqueoastronómicos Archaeoastronomy Workbench? Llevo varios meses trabajando en él. En este enlace podéis encontrar el repositorio en https://github.com/Susarro/arqastwb.

Para instalar el paquete, instalad el paquete devtools y después ejecutad:

install_github("Susarro/arqastwb") 

En este enlace podéis encontrar una guía de uso.

miércoles, 2 de enero de 2019

Introducción a la minería de datos para el estudio del arte rupestre atlántico

Imagina que tienes un dado y lo lanzas varias veces: 2, 3, 1, 5, 6, 6, … Si anotas el número de veces que aparece cada número y lanzas el dado muchas, muchas veces cada cantidad o frecuencia será más o menos la misma y es que la probabilidad de que salga cada cara es 1 de 6 con independencia de los resultados anteriores. ¿Y si una de las caras aparece con una frecuencia claramente mayor que el resto? Entonces, si el número de veces que hemos lanzado el dado es suficientemente alta, podemos concluir que el dado está trucado.

A lo largo de varios artículos que he publicado en mi blog, Asturiensis Prouincia Indigena, he estudiado distintas estaciones de arte rupestre de Galicia tomando medidas de alineamientos que se producen con montes del paisaje, entre rocas con grabados intervisibles o entre cazoletas o centros de círculos concéntricos de la propia roca. Asimismo he considerado que las escenas que algunos han considerado representaciones profanas de cacerías de ciervos en realidad han de ser vistas como narraciones míticas extendidas también por otras regiones europeas en las que se reconocen relaciones con constelaciones y ciertas fiestas. No tiene nada de cotidiano un ciervo con un sol fundido en su cornamenta o un jinete montando un ciervo, por ejemplo. He descrito alineamientos a solsticios, equinoccios, fiestas de media estación (esas que están en el punto medio entre solsticios y equinoccios que los irlandeses denominaron Imbolc, Beltane, Lughnasa y Samhain y otros “calendario celta”), lunasticios mayores y menores y alineamientos a ciertas estrellas cuyos fenómenos heliacos o acrónicos coinciden con los hitos solares anteriormente señalados que constituirían el eje vertebrador del calendario de los primeros agricultores y ganaderos del occidente europeo. Hay quien ha rechazado este enfoque en base a simples prejuicios (no quiero perder el tiempo con ellos) pero un sano espíritu crítico objetará que con tantas posibilidades (y los alineamientos estelares tienen una especial holgura gracias a la precesión de los equinoccios) tampoco es extraño que algunos alineamientos coincidan (aunque con frecuencia procuro cuantificar la probabilidad de que se produzcan a una simple coincidencia). Sin embargo, ¿y si, al igual que con el dado, anotamos la frecuencia con la que aparece cada alineamiento en todas las rocas con grabados que estamos estudiando? Si las rocas con petroglifos no guardan relación con estos alineamientos, si quienes produjeron estas manifestaciones artísticas (que no necesariamente exclusivamente estéticas) no eran conscientes de los alineamientos que se producían, lo razonable es esperar que la distribución de probabilidad tenga tendencia a ser uniforme. Sin embargo, si aparecen picos marcados es porque éste dado está trucado, porque hay una preferencia deliberada de ciertos valores, porque existe un patrón.

Por otra parte, ante una gran información observada recopilada de cierto fenómeno, la minería de datos permite extraer regularidades y patrones que pueden permitir obtener un conocimientos más profundo de este fenómeno. Eso es lo que en esencia hace la Ciencia: las leyes que “descubre” son modelos de fenómenos observados que solo son válidos mientras sean consistentes con las observaciones y no se “descubran” otros mejores. ¿Y si intentamos extraer estas regularidades de características de los petroglifos de Galicia? De eso va el artículo que he elaborado y que podéis descargar en este enlace:


Asimismo, en este otro enlace podéis obtener el fichero en formato RMarkdown utilizado para generar el anterior. Se ha utilizado R, RStudio y las librerías dplyr, ggplot2, pastecs, reshape, tibble, tidyverse, forcats, gridExtra, grid, knitr, kableExtra, corrplot, proxy, ape, cluster, dendextend, circlize, RColorBrewer, factoextra, ROCR, caret, plyr, rgdal, OpenStreetMap. 



Que os preste.
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