Presentación

¡Bienvenido!

En este blog iré presentando distintos temas, tanto históricos como más actuales, relacionados con este olvidado rincón del Noroeste.

Ahora mismo, el objeto principal de mi interés es el estudio de los antiguos lugares sagrados y sus pervivencias en nuestro patrimonio cultural y arqueológico. Este blog es la continuación del estudio etnoarqueoastronómico con marco geográfico en el valle alto de los ríos Duerna y Turienzo en la comarca leonesa de Maragatería cuyos resultados publiqué en el libro Teleno, Señor del Laberinto, del Rayo y de la Muerte. En este libro se sientan las bases sobre el origen y pervivencias de un calendario prehistórico basado en equinoccios, solsticios y fiestas de media estación, los fundamentos de la práctica astronómica antigua y el uso de los lugares de culto prehistóricos como calendario en el paisaje.

A la derecha puedes encontrar varias páginas con un índice temático que relaciona las distintas entradas publicadas clasificadas por temas, un índice geográfico que visualiza en un mapa los lugares estudiados, una página con enlaces a aplicaciones o utilidades de interés y una biblioteca con libros y artículos digitalizados sobre temas tales como Arqueología, Astronomía, Arqueoastronomía, Historia de las Religiones, Tradición Popular, Historia, etc.

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domingo, 12 de febrero de 2017

Los petroglifos de Oteruelo de la Valduerna y Cuevas



Hace un par de años me encontré con Juan Carlos Campos en Astorga. Me dijo: “Ven, te voy a enseñar unas cazoletas que encontré en Oteruelo y unos antropomorfos”. El asunto de los antropomorfos lo publicó, junto con José Ignacio Royo Guillén en la Conferencia Internacional Proto-historical and Historic Rock Art in the Iberian Peninsula de noviembre de 2014 con título Un nuevo conjunto de grabados al aire libre de cronología protohistórica e histórica, en el entorno del “Castro Colorado” (Cuevas-Astorga, León)(1). Las cazoletas deben esperar a la publicación de su próximo, que promete ser muy interesante. Yo, con su permiso, plantearé la acostumbrada interpretación en clave arqueoastronómica.

Las cazoletas de Oteruelo se distribuyen en dos estaciones en el paraje de La Vega, en Oteruelo de la Valduerna, muy cerca de las ya estudiadas de Piedralba(2) y algo más de las de Val de San Lorenzo(3), ambas en las proximidades del río Turienzo.

Primera estación de Oteruelo, en La Vega


Castro de Oteruelo



En cuanto a la primera estación, destaca especialmente un panel salpicado de cazoletas que requiere una luz tangencial para poder ser apreciados ya que están poco pronunciados. El paisaje circundante está bastante restringido, encabezado por el Teleno: Sanguiñal, Pico de Valteleno, Los Cambitos, Peña Negra, Teleno, San Mamede, Becerril y Cerro del Picón o Descubreculos. A oriente asoman los castros de Piedralba y el Encarnao junto con un cerro de denominaré así, Cerro. Sobre el Pico de Valteleno se produce la puesta del sol en el solsticio de invierno, sobre los Cambitos la puesta en las fiestas de media estación de primeros de febrero y noviembre y sobre San Mamede en los equinoccios aparente (es decir punto medio entre solsticios, no el verdadero que era indetectable en la prehistoria). Llama la atención una grieta lineal natural subrayada con cazoletas que señala al Becerril con declinación de 4.5º (acimut 275º) en esta dirección y de -3.5º (acimut 95º) en dirección contraria.


Segunda estación de Oteruelo, en La Vega












La segunda estación es más compleja, un gran conjunto rocoso a 500 m. del anterior, hacia el Este, con paneles de cazoletas dispersos. Dos de estos paneles se encuentran al pie, por la parte norte, de dos grandes rocas que parecen querer individualizarse del conjunto rocoso del que proceden como piedras caballeras, sin llegar a serlo. Las direcciones que señalan las caras de la rocas debajo de las que se asientan los paneles de cazoletas tienen valores muy parecidos a la oriental de la línea que mencionamos para la primera estación: declinaciones -2.3º y -4 (o acimutes 93º y 95º). Los hitos del paisaje de esta segunda estación son los mismos y también las coincidencias astronómicas: Pico de Valteleno en el solsticio de invierno, Los Cambitos en las fiestas de media estación invernales y San Mamede en los equinoccios.






Más allá se encuentra el Castro Encarnao al que Juan Carlos Campos dedicó el artículo Castros y Cazoletas(4). Sobre él se encuentran dos grupos de cazoletas: una línea de cuatro y un triángulo de tres, que determinan un total de 8 direcciones de las cuales 3 tienen significado astronómico: la salida de la luna en el lunasticio menor Sur, puesta en el solsticio de verano y amanecer en el de invierno. Llaman la atención un par de declinaciones 41º y -40.5 que podrían corresponder, respectivamente, a Arturo o alguna estrella de Centauro ó Cruz del Sur. El repertorio de montes destacados en el paisaje es muy largo: Sanguiñal, Pico de Valteleno, Los Cambitos, Peña Negra, Teleno, San Mamede, Becerril, Cerro del Picón, Alto de Buey Mayor, Catoute, Picos de Arcos de Agua, Peña Ubiña, Almagrera, Alto de la Viesca, Machamedio, Polvaredo y Valdorria, aunque destacan especialmente los de la Sierra del Teleno. El sol del Solsticio de invierno se pone sobre Sanguiñal y San Mamede continúa siendo referencia para los equinoccios.

Ahora debemos intentar aquellas declinaciones que parecen ser estelares. Habíamos visto que una línea de cazoletas tenía declinaciones compatibles con la estrella Arturo en un sentido, y con estrellas de Centauro y de la Cruz del Sur en el otro. Las posibilidades son:

  • Alpha Bootes, en el 1750 a.C., marcando el solsticio de verano en su puesta acrónica.
  • Alpha Crucis, en el 2360 a.C., no señala ningún solsticio, equinoccio o fiesta de media estación.
  • Alpha Centauri, en 1820 a.C., anuncia Samain en su orto heliaco.
  • Beta Centauri, en 1660 a.C. también es heraldo de Samain en orto heliaco
  • Beta Crucis, en 1550 a.C., ídem.

No podemos decantarnos por ninguna de estas posibilidades, pero permitiría proponer una datación en la Edad del Bronce, entre el 1500 al 1800 a.C.

En cuanto a la línea natural subrayada con cazoletas de la primera estación de arte rupestre de Oteruelo podría apuntar la puesta en la conjunción en altitud de Aldebarán y Saturno según el enfoque que detallamos en el artículo La era de Saturno(5) entre el 1740 al 1840 a.C, aunque la coincidencia de acimut hacia el Oeste marcada por las caras de las rocas señaladas con cazoletas en su base de la segunda estación, y para las cuales no hay visión clara hacia el Oeste, invita más a considerar este sentido de la dirección. En este caso tendría sentido un alineamiento con Alpha Orionis que considerando un aumento de la elevación a 1º, determinaría una declinación de aproximadamente -3º propia de esta estrella sobre el 2000 a. C. En esta época su orto heliaco señala el solsticio de verano y su orto acrónico, la fiesta de media estación de primeros de noviembre.


Foto: Juan Carlos Campos
Foto: Juan Carlos Campos
Por último, descenderemos por la ladera norte del Castro Encarno hasta alcanzar una antigua explotación de piedra, con amplios lienzos de piedra. De todos ellos, uno pareció ser el más adecuado para realizar sobre él unos extraordinarios grabados que Juan Carlos Campos publicó en el artículo ya mencionado: Un nuevo conjunto de grabados al aire libre de cronología protohistórica e histórica, en el entorno del “Castro Colorado” (Cuevas-Astorga, León). Si desde lo alto del castro Sanguiñal marca la posición para la puesta del sol en el solsticio de invierno, aquí ya dejamos unos metros más arriba la vista de este monte. No hay ningún referente en el paisaje que señala alineamiento solar o lunar de interés, ni hay líneas de grabados con este propósito. Si acaso, y con poca convicción, podemos señalar que el corte en la piedra que enmarca al norte el lienzo con grabados tiene una dirección que señala a la salida del sol en el solsticio de invierno. Los grabados son tan tenues y superficiales, que es necesario que el sol esté muy bajo para que destaquen, y ésto es posible en fechas del entorno del solsticio de invierno ya que la línea del horizonte ofrece en estas fechas sus elevaciones menores. El espectáculo entonces es grandioso: grabados que en otro momento son invisibles se muestran en estas condiciones con una riqueza impresionante.


















Los cálculos, en este enlace.

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(1) ROYO GUILLÉN, J. I., CAMPOS GÓMEZ, J. C., Un nuevo conjunto de grabados al aire libre de cronología protohistórica e histórica, en el entorno del “Castro Colorado” (Cuevas-Astorga, León), Quaderns de Prehistòria i Arqueología de Castelló, 2015, pp. 129-153 http://repositori.uji.es/xmlui/handle/10234/156545

(2) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., Piedralba: arte rupestre y agua, Asturiensis Prouincia Indigena, 2015, https://asturiense.blogspot.com.es/2015/10/piedralba-arte-rupestre-y-agua.html

(3) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., Los petroglifos de la Encruciada de Val de San Román y la Virgen de la Carballeda, Asturiensis Prouincia Indigena, 2015, https://asturiense.blogspot.com.es/2015/04/los-petroglifos-de-la-encruciada-de-val.html

(4) CAMPOS, J. C., Castros y cazoletas, La Tierra de los Amacos, 2009, http://tierradeamacos.blogspot.com.es/2009/11/castros-y-cazoletas.html

(5) GONZÁLEZ, GONZÁLEZ, M. A., La era de saturno, Asturiensis Prouincia Indigena, 2015, https://asturiense.blogspot.com.es/2015/08/la-era-de-saturno_10.html

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