Presentación

¡Bienvenido!

En este blog iré presentando distintos temas, tanto históricos como más actuales, relacionados con este olvidado rincón del Noroeste.

Ahora mismo, el objeto principal de mi interés es el estudio de los antiguos lugares sagrados y sus pervivencias en nuestro patrimonio cultural y arqueológico. Este blog es la continuación del estudio etnoarqueoastronómico con marco geográfico en el valle alto de los ríos Duerna y Turienzo en la comarca leonesa de Maragatería cuyos resultados publiqué en el libro Teleno, Señor del Laberinto, del Rayo y de la Muerte. En este libro se sientan las bases sobre el origen y pervivencias de un calendario prehistórico basado en equinoccios, solsticios y fiestas de media estación, los fundamentos de la práctica astronómica antigua y el uso de los lugares de culto prehistóricos como calendario en el paisaje.

A la derecha puedes encontrar varias páginas con un índice temático que relaciona las distintas entradas publicadas clasificadas por temas, un índice geográfico que visualiza en un mapa los lugares estudiados, una página con enlaces a aplicaciones o utilidades de interés y una biblioteca con libros y artículos digitalizados sobre temas tales como Arqueología, Astronomía, Arqueoastronomía, Historia de las Religiones, Tradición Popular, Historia, etc.

Si deseas corregir, matizar, opinar o pedir más información sobre lo aquí apuntado, te animo a participar.

sábado, 17 de septiembre de 2016

Santo André de Teixido, vai de morto quen non foi de vivo

O santo apóstolo San Andrés, que se atopaba naquel arredado curruncho, isolado e senlleiro, andaba decote tristeiro de ver as grandes peregrinacións que de toda a parte do mundo cristián ían camiño de Compostela para facer oración diante do sartego de Santiago, malia das penalidades que tiñan de sufrir, en troques o seu santuario víase baleiro, malia de que facía tamén milagres e sandaba malados que serían incurables sen a súa axuda protectora.
E disque, dia alenda, o bo do Santo Andrés percorría os camiños vagarosamente, e diriamos que un pouco amuado se non for santo; pero se non amuado, moi contento non había andar tampouco.
Un día, no decurso dunha das súas longas camiñadas en que ía cavilando na súa pouca sorte, achouse supetamente ante Noso Señor que viñera á nosa terra para ver como andaban as cousas, e ó velo el Señor preguntoulle:
‒ Véxote tristeiro, Andrés, ¿que é o que che acontece?
E San Andrés, aproveitando o ensexo, respondoulle:
‒ Divino Mestre: ando tristeiro porque vexo que do todo o mundo veñen xentes visitar ó teu discípulo Santiago, que está en boa terra e ten bos camiños para chegaren onda el; e sofren e padecen nos longos días das lonxanas romaxes… ‒ e con toda humildanza, engadiu‒: En troques ninguén vén a pé de min; o meu santuario está decote vougo, coma se eu non for tamén o voso discípulo, non menos fiel e celoso do ben para tódolos homes.
Noso Señor, amerceado e ollándoo con agarimo, díxolle entón:
‒ Dis ben, Andrés, e ti non has ser menos do que Xacobe. De hoxe en diante prométoche que ninguén ha entrar no ceo sen ter visitado o teu santuario, polo menos unha vez na vida; e aquel que o non fixer de vivo facerao despois de morto.
E asi foi, e por eso dise:
A San Andrés de Teixido,
Vai de morto o que non vai de vivo(1).

Este relato tradicional sobre el origen de la devoción al santuario de San Andrés de Teixido subraya con claridad su significado último: es el destino último de vivos y muertos, el acceso al Infierno, también llamado Inframundo u Otro Mundo. Hay un sinfín de publicaciones en papel y en Internet sobre este centro religioso tan carismático, y la gran mayoría inciden en su probable origen precristiano. Sin embargo, ¿vamos a poder aportar aquí alguna novedda? Esa es nuestra intención: vamos a desmenuzar sus manifestaciones rituales, a extraer sus características principales en relación con otros centros de culto y a reconocer los elementos del paisaje que nos ayuden a explicar su origen y significado.



Monte Tarroiba al fondo



La barca de piedra

La tradición popular afirma que San Andrés llegó a la costa en una barca de piedra.

O divino San Andrés
Velo ahí ven na sua barca;
Aló no medio do mar
Todal-as augas aparta(2)

Al respecto nos explica Fernando Alonso Romero:

En este caso, el barco que según la tradición transportó al santo, lo constituye una gran roca aislada en Punta Gaveira, cerca de Teixido, un lugar continuamente batido por las olas del mar y cuyo parecido con la proa de un barco es notable, por lo cual la piedra es conocida con el nombre de la barca de San Andrés.
La tradición cuenta que ésta, tal cual, era el barco que llevó al santo hasta estas tierras, pero otras versiones dicen que se convirtió en piedra posteriormente cuando Jesucristo ordenó a San Andrés que se quedara a predicar en esta tierra(3).

Barca de San André o Illote Gaveira
Ya hemos dedicado sendos artículos a la Virgen de Muxía(4) y a Santiago de Padrón(5) que también arribaron a la costa en barcas de piedra. A estos ejemplos habría que añadir los próximos de San Juan de Misarela (Poboa de Caramiñal) y la de Santa Comba, así como otros santos europeos como San Buadán en Culdaff, península de Inishowen, Irlanda; San Enéour en Plonéour-Laver, Quimper, Bretaña, Francia; San Conogan en Beuzec-Cap-Sizum, Bretaña, Francia; San Quirino de Yugoslavia o San Vicente de Zaragoza(6).

He estudiado las posibles referencias horizontales desde el mayor de los islotes de Gabeira y no he encontrado ningún alineamiento solar o lunar de interés. Solo me queda recomendar la ampliación de este tema consultando Santos e Barcos de Pedra o El mundo de los muertos en Galicia y en el folklore del occidente europeo, de Fernando Alonso Romero.


Amilladoiros

San Andrés de Teixido se encuentra bordeado por tres zonas en las que se concentran monumentos megalíticos. Federico Maciñeira nos lo va a describir mejor:

Pues bien, en estas augustas soledades ‒¡oh ansiada paz de las montañas!‒, he alcanzado a descubrir en mis excursiones arqueológicas, medio ocultos entre los tupidos breñales que recubren el suelo, buen número de túmulos prehistóricos, gran parte de los que resguardan las criptas dolménicas características de aquellos remotos tiempos. Interesantes monumentos de la milenaria edad de piedra y por consiguiente de una incipiente sociedad perdida en la noche de los tiempos, que en estas tierras más boreales de españa preséntasenos localizados en tres elevados parajes: en las expuestas cimas de la Capelada: en toda la cuenca superior del río Eume que forma la planicie de Puentes de García Rodríguez (donde algunos alternan con los coetáneos cromlech, o círculos sagrados), y finalmente, a lo largo de las crestas de la gran sierra Faladora y de sus contrafuertes, hasta sobre el promontorio de la Estaca de Bares(7).

Sin embargo, y en relación directa con el trazado de la ruta a San Andrés de Teixido nos encontramos con otros monumentos con un origen igualmente remoto pero con una continuidad de uso y construcción muchísimo más prolongada, tanto que casi alcanza nuestros días: me refiero a los amilladoiros o humilladeros, túmulos de piedra que en otras regiones atlánticas denominan cairns. Ramón Bascoy en La comarca del Ortegal en el II milenio antes de Jesucristo señala hasta 23 amilladoiros desde Veriño de Arriba hasta las puertas del santuario(8). Sin embargo, estos montones de piedra desempeñan un papel destacado en la romería a San Andrés:

Subsiste aún la curiosa costumbre tradicional, de que todo romero, que, por primera vez, va a San Andrés de Texido en cumplimiento de algún vot, arroje una pesada piedra, recogida por el monte, en cualquiera de los grandes montones, llamados amilladoiros, que con la acumulación de las mismas se han ido formando en el transcurso de lo siglos, a los lados de los ásperos caminos, pero cerca ya de la ermita, donde comienza a iniciarse el violento descenso a la hondonada. Y tan arraigada estuvo esta práctica en el pueblo, que en el siguiente cantar aldeano observamos como se conduele el romero porque el agoiro no le hubiese permitido, con su maléfica influencia, cumplir el ineludible deber de acrecentar el montón de piedras.

Indo para San Andrés
Seique me veu un agoiro
Non puiden deixar a pedra
No primeiro amilladoiro(9).

Algunos, incluso, son de creación reciente, como el que señala la tumba de un romero en Campo do Choiño, de A Costa Pequena(10). Sin embargo, este tipo de monumentos tiene su origen en las estructuras tumulares que recubrían, en ocasiones, tumbas megalíticas o fosas(11). En la clasificación tipológica y cronólogica de los monumentos tumulares de Galicia y Norte de Portugal, éstos corresponderían al tipo C de túmulos de la Edad del Bronce(12). También es bien conocido su origen precristiano y persistencia en el Noroeste de la Península (Galicia, Asturias, León y Norte de Portugal) por la conocida crítica a las supersticiones de Martín de Braga:

Otro demonio quiso llamarse Mercurio: éste fue inventor astuto de todo tipo de hurto y fraude, a quien como a dios de lucro los hombres codiciosos, al pasar por las encrucijadas, con las piedras que arrojan le ofrecen montones de ellas como sacrificio(13).

De forma general, en las regiones atlánticas contaban con una tradición popular de culto a los muertos muy arraigada y persistente.

En las regiones célticas se coloca un montón de piedras o una cruz sobre el lugar en el que sucedió una muerte violenta o accidental con el fin de aplacar a su fantasma, y frecuentemente se añade una piedra por los que pasan(14).

También tenemos noticias de estos amontonamientos de piedras en Castilla(15) o Euskadi(16), o Irlanda donde aún en época cristiana se erigían como monumentos funerarios.

En la Vida de Columba de Adamnan leemos que Artbranan, el viejo jefe que fue llevado al Santo cuanto estuvo en Skye, "creía y fue bautizado, y cuando le fue administrado el bautismo murió en ese mismo momento, según el Santo había predicho; y sus compañeros lo enterraron allí, levantando un montón de piedras sobre su tumba(17).

Puede que algunos de los mejores ejemplos de estos monumentos tumulares de piedras sean las cruces del Monte Irago, siendo la más célebre la conocida como Cruz de Fierro (con diptongación de la e tónica de ferrum, propio de la lengua tradicional del lugar en que se emplaza). Ya son mencionadas como mojones del hospital de San Salvador en el siglo XII y fueron objeto de un estudio que publiqué en Teleno, Señor del Laberinto del Rayo y de la Muerte(18) así como en el artículo Stonehenge y las cruces del Monte Irago(19) de este blog que revelaba pares de alineamientos en el solsticio de invierno y en los lunasticios al Sur. Otro ejemplo, ya perdido, sería la Ermita del Humilladero, origen del santuario de la Virgen del Camino, en León. La tradición afirma que la ermita se construyó en el lugar señalado por la Virgen con una gran piedra y, según el estudio que le dediqué en el artículo El santuario megalítico de la Virgen del Camino(20) estaba situado en un punto tal que permitía asistir al espectáculo de la puesta del Sol sobre el monte sagrado del Teleno en las fiestas de media estación que señalan el comienzo y final del invierno.

Amilladoiro en San Andrés de Teixido. Historia, leyendas y tradiciones, de Maciñeira 

Cuz dos Carrís

Estos monumentos tumulares de origen indudablemente remoto, pero con una continuidad tan prolongada de culto (aunque solo sea por tradición) e incluso de creación nos plantea importantes dificultades si queremos integrarlos en nuestro estudio. He evaluado sin éxito el potencial astronómico del amilladoiro que se encuentra cerca del Chao do Monte. Sin embargo, en el pequeño conjunto del Cruceiro do Chan dos Carrís sí hemos reconocido un alineamiento en el lunasticio mayor Norte en el alto del Monte da Herbeira, donde se encuentran dos mámoas. Se trata de uno de los hitos principales del Camiño Vello, el itinerario a San Andrés(21). Según André Pena Graña:

Situado entre tres grandes amilladoiros, hoxe moi deteriorados polas obras da estrada ata este cruceiro confluían todos os camiños, polo que se chamaba Cristo dos Carrís "dos camiños". Distinguíase ao final do camiño ao remate dos Chaos do Ouzal que atravesando 23 amilladoiros (hoxe quedan moi poucos) ven de Reboredo. Sinalaba o comezo do descenso da chamada Costa Grande, outrora magníficamente empedrada. Como anécdota, este cruceiro sufriu un consello de guerra polo ano de 1945 polos maquis antifranquistas, coñecidos como "os escapados"(22).

La situación de la Fonte do Santo permite el alineamiento en la puesta del Sol de los equinoccios aparentes (es decir, no el verdadero, sino el punto medio entre solsticios) sobre el monte Tarroiba. Es la primera vez que me encuentro un alineamiento en una fuente como éste, así que no sé cómo interpretarlo.


Ramos, ofrendas y culto a los muertos

Van uns mozos de romaxe a San Andrés de Teixido. No camiño atopan unha caveira, un deles dálle un puntapé e os outros animados polo exemplo, axudan, levándoa deste xeito ata preto do Santuario. Cando xa non lles falta moito para chegar ó cabo da súa excursión, un dos peregrinos di de deixala; pero contesta outro compañeiro.
‒ Xa que quedapouco camiño, levémola ata alá, e inda podemos convidala a comer connosco.
Chegan a San Andrés; e alí a caveira tórnase por completo en cabeza de cristián e dilles ós mozos:
‒ Moitas gracias, meus amigos, pois coa vosa axuda puiden chegar ata aquí e desta maneira facer a romaxe que non fixen en vida(23).

Romeros en en San Andrés de Teixido. Historia, leyendas y tradiciones, de Maciñeira
No conozco otro lugar con una tradición tan siniestra, tenebrosa y lúgubre: su romería es toda una peregrinación al País de los Muertos. Veremos que el conjunto de rituales, creencias y actitudes que conforman este culto nada tienen que ver con el dogma cristiano por lo que sorprende mucho que haya sobrevivido a la censura de la Iglesia Católica. Hasta el nombre del paraje en el que se enmarca, Teixido, nos remite al árbol de los muertos por antonomasia.

Árbol de la Muerte llamaron los griegos y latinos al tejo. En Francia, Irlanda, Inglaterra, España y otros países, se plantaban en los cementerios, y Ovidio (Metam IV, 432) y Lucano (VI, 642) representan el camino del infierno bordeado de tejos [...]
En honor de la diosa Hécate, reina de los infiernos, en Roma se sacrificaban toros negros enguirnaldados con ramos de tejo para que las ánimas pudieran lamer la sangre que derramaban. En Bretaña y Britania existe una leyenda según la cual los tejos de los cementerios extienden una raíz hasta la boca de cada uno de los cadáveres.
Estas creencias, parecen sugerir, entre otras cosas, el sentido que tuvo el tejo de “vehículo de almas”, pero ante todo, facilita la entrada al mundo subterráneo, al territorio mítico de nuestros ancestros. El tejo es noche, invierno, infierno, inconsciente, sueño(24).

Pero el tejo también participaba de una manera más directa. Se vendían ramas de tejo y varas de avellano. Después se ataban las ramas con largas cintas al extremo de la vara a modo de penacho del cual colgaban efigies del Santo y rosquillas de pan para hacer así bordón(25).

Las piedras depositadas en los amilladoiros no eran las únicas ofrendas. Éstas iban dirigidas a los muertos pero otras estaban destinadas al santo para conseguir su favor: ofrendas de cuadros al óleo que representan al enfermo, velas de cera, modelos de barcos o reproducciones en cera de partes del cuerpo(26). Además, la lectura de los evangelios eliminaba el mal del cuerpo malo causado por las almas de seres malignos(27).

Las almas de los muertos no van directamente al Cielo o al Infierno, antes deambulan junto a los vivos e incluso transmigran a cuerpos de animales. Están obligados a peregrinar a San Andrés de Teixido si no lo hicieron en vida, bien acompañados por un vivo, como calavera o como bicho.

Se o defunto da casa non fixera o camiño a Santo André, era caso de conciencia o acompañalo ata alí. Non había máis remedio. Os parentes más achegados do defunto: a viúva, o viúvo, os pais, os fillos, ou os amigos obrigábanse en Galicia, a conducilo ou acompañalo a pé ou en vehículos particulares, ata Santo André de Teixido. Con frecuencia sucede, si o medio de transporte escollido é un autobus de liña, que o acompañante ten que extremar precaución, pos debe sacar dous billetes, un para si, e outro para a alma que conduce ao santuario, que por suposto ten o seu asento reservado [...] As persoas que deciden peregrinar en silencio, a outra modalidade, levan unha luceciña que guía ao "acompañado". Xa no santuario, tras cumprir coa promesa, repóñense forzas co xantar, sobre os campos próximos, o acompañante, saca sous pratos, e serve nos dous(28).


Por el camino, que tan animosos y regocijados van recorriendo, cuidan de no molestar ni matar reptil alguno de los que encuentren -supersticiosa preocupación ya casi olvidada-, porque, como queda expuesto al principio, son almas en pena que marchan también a cumplir la romaxe que en el transcurso de su existencia terrenal no han efectuado(29).


La Fuente de la Vida y la Muerte

A los pies de la visitadísima ermita, camino abajo, brota de entre las peñas un abundante manantial de fina y fresquísima agua, llamada Fonte do Santo, que ningún devoto deja de ir a beber, por constituir una costumbre de la romaxe; siendo muchos los que de paso se resuelven a consultarle, a guisa de oráculo (higromancia pura), si San Andrés se les mostrará propicio en aquello que se le implora.
El medio de inquirirlo no puede ser más simple, ni más inocente, en armonía con la fe sencilla de nuestros antepasados. En el grosero receptáculo donde por tres caños cae el chorro de la medio derruída fuente, siempre rebosantes de la rica linfa (siendo fama que nunca aumenta ni disminuye su copioso caudal), arrojan los romeros un trocito de pan: si flota es para ellos prueba evidente de que la romaxe produce los deseados efectos; pero, en cambio, si ahonda constituye un mal presagio(30).

Fonte do santo Romeros en San Andrés de Teixido. Historia, leyendas y tradiciones, de Maciñeira
La Fonte do Santo no es como otras muchas cuyas aguas están bendecidas con el poder de la curación, o que albergan un tesoro custodiado por un culebrón, o son moradas por una moura, xana o encantada. Esta fuente es diferente: otorga la sabiduría del Otro Mundo, la capacidad de predecir el futuro. En este sentido me recuerdan a los pozos o saltos de agua irlandeses o galeses en los que vive un salmón, a veces de un único ojo, cuya carne proporciona el poder de ver el futuro(31), y que parece ser símbolo mítico del invierno(32). Douglas Q. Adams señala además que hay una afinidad léxica en algunas lenguas semíticas e indoeuropeas donde "pozo" o "fuente" y "ojo" están estrechamente relacionados(33). Esta conexión queda patente en la leyenda mitológica de cómo Odín obtuvo la sabiduría y poder profético bebiendo de la fuente o pozo de Mímir teniendo que entregar uno de sus ojos a cambio(34). Así, nuestra Fonta da Vida e da Morte participa de algunas de las características principales de los lugares de culto infernales junto con pozos, cuevas o ciénagas que es la de estar relacionados con ritos proféticos(35).






Culto orgiástico

Federico Maciñeira detalla algunas costumbres en vías de desaparición relativas a la romería de San Andrés de Teixido que delatan un antiguo carácter licencioso, posiblemente incluso orgiástico, del primitivo culto pagano que ahí se desarrollaba.

Conforme acabo de exponer, después de los actos religiosos y de dar fin a las bulliciosas meriendas, que los devotos emprenden el retorno, llevando la animación de sus cantos y de us bailes, y, en suma, de sus foliadas a los lugares por donde vuelven a cruzar, cesa el holgoro en los contornos del santuario; si bien existe recuerdo de que en otros tiempos los romeros que por hallarse fatigados se quedaban a pernoctar, encendían grandes fogatas, entregándose a toda clase de excesos, no respetando ni el sagrado del templo(36).

San Andrés de Teixido no solo favorece los matrimonios(37) sino abiertamente la procreación. Ya lo dice el dicho «A San Andrés van dous e veñen tres: milagros que o Santo fay»(38). Puede que la herba de namorar, herba empreñadeira o Armeria Marítima desempeñara alún papel en ello.

No solo en Galicia tenía la celebración de San Andrés esa tendencia al exceso. También era festejado por los encajeros ingleses de Northamponshire hasta bien entrado el siglo XIX de una manera desenfrenada, como una especie de carnaval en miniatura en el que prevalecían banquetes y borracheras(39). Si el día de San Andrés se celebra en Teixido del 27 al 30 de noviembre(40), el de San Martín lo es el día 11. La veneración a San Martín era ocasión para la celebración de festines en distintas regiones europeas que duraban toda la noche, como se observa en la prohibición del Sínodo de Auxerre de 578, similar a la del Concilio de Toledo de 589 y del Concilium Cabilonense, esta vez referidos a banquetes nocturnos en el día de Todos los Santos. Martín era conocido como el santo borracho. Se realizaban hogueras, y canciones o poemas relacionaban al santo con excesos festivos y etílicos fuertemente condenados por la Iglesia. San Martín también marcaba, en las leyes anglosajonas hasta el s. XIII o XIV, una de las fechas en la que unos impuestos relativos a la Iglesia debían ser satisfechos. También en Alemania era el día en el que debían pagarse las deudas. Era, en definitiva, el comienzo del año económico, cuando las cuentas se revisaban de San Martín a San Martín, o se hacían nombramientos de cargos con esta vigencia. También marcaba el comienzo del año agrícola, terminando los arrendamientos en esta fecha, y cuando los alquileres debían ser pagados(41). Las celebraciones de San Andrés y de San Martín, tal y como las hemos descrito, son reminiscencias de la antigua celebración precristiana de la fiesta de primeros de noviembre que anunciaba el comienzo del invierno y que tiene muchos rasgos comunes con la del solsticio de invierno.

señalan el comienzo del invierno y del año en el centro y occidente europeo. Esta fecha constituye el final de la cosecha así como el comienzo del imperio del invierno y la muerte. Se realizan sacrificios y se ofrecen alimentos a los espíritus de los muertos, representados con máscaras como agradecimiento por los frutos obtenidos y para que protejan sus reservas para el invierno . Es el tiempo de los terribles tributos exigidos por los irlandeses Fomoré, el rey Minos, los moros o los dragones.
Como otras muchas fechas, o tal vez de forma más marcada, se impone una disolución del pasado en la que la realización de banquetes, borracheras, excesos, orgías, inversión del orden social, etc. se hacen necesarios para restaurar el caos que debe preceder toda creación. Además, el exceso de vitalidad que se produce como consecuencia de estas celebraciones nutre a los muertos, los atrae a una nueva vida. Pero como final de una etapa es también el comienzo de otra, una estación de arado y sembrado en la que reinan los dioses del inframundo Dionisos, Poseidón, Saturno, Balor, Dis Pater,... Su momento cúlmen se produce en el solsticio de invierno, fecha en la que nacen los dioses-hombre-árboles que en primavera morirán para redimir a los hombres: Mitra, Dionisos, Osiris, Cristo,...
Con el cristianismo, la fiesta de media estación con la que comienza el invierno se convierte en las de Todos los Santos y el Día de Difuntos, aunque también en algunos días del santoral como San Martín o San Andrés. El día de Navidad es la fiesta cristiana del Sol Invicto y, junto con Noche Vieja, Año Nuevo y la Epifanía, conserva muchas tradiciones que parecen proceder o asemejarse a las de primeros de noviembre y primeros de febrero, muy probablemente por el cambio de la fecha que marca el fin/comienzo de año(42).


El posible origen precristiano del santuario de San Andrés de Teixido

Según Federico Maciñeira Pardo de Lama «El primitivo templo cristiano, que nos imaginamos modestísimo, humilde, levantaríase presumiblemente sobre algún rústico altar pagano o simple peñasco o campo consagrado por la superstición»(43). No queda ya nada de este hipotético monumento, solo las reminiscencias del significado que pudo tener. Sin embargo, tal vez su emplazamiento, la relación que establece en el paisaje, nos dé alguna pista más. Los puntos conspicuos de la línea del horizonte se limitan a un par de penedos y un promontorio dominado por el monte Tarroiba. La siguiente descripción geográfica nos permite conocer el nombre de estos penedos: Penido Oscuro y Penido do Compás.

Hacia el lado de O. de la sierra está el pico Poza d'Auga, que domina el vallecito de San Andrés de Teixido, abierto al mar hacia el N. y rodeado, en forma de anfiteatro, por las alturas de Panamoura, Penido Oscuro, Penido do Compás y Penidorroibo, por cuyas vertientes corren los arroyuelos da Fraga y Michoca que, al unirse cerca de la ermita del famoso santuario (a 195 m.), reciben el nombre de río do Salseiro, precipitándose en seguida por los acantilados de la costa. Las entradas para este vallecito se hallan al E. y al SO., por caminos que bajan en zigzag desde los "humilladoiros", en los collados, a 355 metros de cota al E, por entre el Penidorroibo y el Curueto [...] Del Penido Oscuro, sobre Teixido (420 m.), arranca una pequeña cadena de alturas hacia el O. hasta el monte de Tarroiba (378 m.) y el de la candelaria (398 m.). el que desciende escalonadamente hacia el N. y forma la punta candelaria y sus bajos Gallos da Candieira, y del monte de la Candelaria arranca en dirección al S. la sierra de Eigil (314 m.) que cierra por el occidente el valle de la ría de Cedeira(44).

Penido Oscuro
Penido Oscuro es el más destacado desde el santuario de San Andrés de Teixido y, al parecer reúne una serie de características que obligan a que le prestemos una atención especial. Dice sobre él Federico Maciñeira:

Alejándonos algún trecho del lugar de Teixido, monte arriba, en dirección a Cedeira, al llegar bajo el enorme peñasco denominado O Penido Oscuro (mentado también por el P. Sarmiento en sus notas de viaje), que altivo se yergue sobre unos de los agrios caminos en zis-zas, dominando el Santuario, ofrécese a la vista en aquella agreste vertiente, en medio del matorral, un verdadero y vasto laberinto de grosero muros de pizarra que siguiendo las violentas inflexiones del escabroso suelo se desarrollan entre rocas. Forman compartimentos caprichosos de perímetros diversos -encerrando algunos grandes cantos informes- en los cuales la falta de regularidad es tan grande como la tosquedad de esas paredes que la piadosa Naturaleza cubre con sudario de vegetación. Construcción tan sumamente rústica y tan rara en paraje de suyo tan riscoso y de penoso acceso, atribúyenlo por tradición los vecinos de Teixido a los mouros, a quienes así mismo suponen autores de los túmulos de la sierra(45).

Un artículo con título Do loberno (e as súas paisaxes) del blog Ao noroeste do Noroeste(46) nos ofrece información y fotografías que no podemos dejar pasar: en el entorno inmediato del Penedo Oscuro se aprecian círculos líticos mientras que en lo alto se encuentra una oquedad que recibe el interesantísimo nombre de Furado do Loberno. Como muy bien explicar el autor del artículo mencionado, luberno alude al lince, probablemente el boreal, también denominado lobo cerval, lobezno, lubicán, lobo rabaz y tigre. No me atrevo a dedicar más líneas a este tema tan interesante de la pervivencia del lince en tierras de Asturias, León y Galicia hasta fechas muy recientes así que lo dejaremos ahí.

Pico do Compás
El otro penedo es, como decía, el Penido o Pico do Compás aunque no estoy muy seguro de haber acertado. Es reconocible desde San Andrés de Teixido porque en su cima hay un aerogenerador y en el Mapa Topográfico Nacional tiene la anotación de Miradoiro. Pues bien, desde la posición del santuario el Sol de las fiestas de media estación de primeros de Febrero y Noviembre (Imbolc y Samhain) se pone sobre el Pico do Compás mientras que el del solsticio de invierno, sobre el misterioso Penedo Oscuro, fenómenos solares que están en perfecta consonancia con el carácter funerario e invernal de las tradiciones y culto profesados al santo Andrés.

Los cálculos en este enlace.

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(1) Fragmento da versión recollida por L. Carré Alvarellos: As lendas tradizionaes galegas. Ed. Museo de Historia e Etnografía. Porto s./a., pp. 72-74, en GONZÁLEZ REBOREDO, X. M., Lendas galegas de tradición oral, Galaxia, 1995, pp. 163-164

(2) MACIÑEIRA PARDO DE LAMA, F., San Andrés de Teixido. Historia, leyendas y tradiciones, 1921, p. 91

(3) ALONSO ROMERO, F., Santos e Barcos de pedra. Para unha interpretación da Galicia atlántica, Edicións Xerais de Galicia, 1991, p. 114

(4) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., La barca de piedra de Muxía, Asturiensis Prouincia Indigena, 2013, http://asturiense.blogspot.com.es/2013/09/la-barca-de-piedra-de-muxia.html

(5) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., Santiaguiño do Monte, Asturiensis Prouincia Indigena, 2014, http://asturiense.blogspot.com.es/2014/11/santiaguino-do-monte.html

(6) ALONSO ROMERO, F., El mundo de los muertos en Galicia y en el folklore del occidente europeo, Agce, 2009, pp. 139-162

(7) MACIÑEIRA PARDO DE LAMA, F., San Andrés de Teixido. Historia, leyendas y tradiciones, 1921, pp. 41-42

(8) BASCOY PÉREZ, R., La comarca del Ortegal en el II milenio antes de Jesucristo (Tomos I a IV), Imprenta Fojo, 1954-1960, citado en PENA GRAÑA, A., Santo André de Teixido. O camiño máxico dos celtas, Equona deseño editorial, 2006

(9) MACIÑEIRA PARDO DE LAMA, F., San Andrés de Teixido. Historia, leyendas y tradiciones, 1921, pp. 53-54

(10) San Andrés de Teixido. Historias de Romeiros e Peregrinos, editado y dirigido por Manuel Aneiros Loureiro

(11) RODRÍGUEZ CASAL, A. A., El fenómeno tumular y megalítico en Galicia: caracterización general, problemas y perspectivas, Actas del Congreso Internacional sobre Megalitismo y Otras Manifestaciones Funerarias Contemporáneas en su Contexto Social, Económico y Cultural / coord. por Javier Fernández Eraso, José Antonio Mujika Alustiza, 2007, pp. 58-93; FÁBREGAS VALCARCE, R., RUIZ-GÁLVEZ PRIEGO, M., Ámbitos funerario y doméstico en la Prehistoria de NO. de la Península Ibérica, Zephyrus: Revista de prehistoria y arqueología, Nº 46, 1994, págs. 143-160

(12) ALONSO MATHIAS, F., BELLO DIÉGUEZ, J. M., Cronología y periodización del fenómeno megalítico en Galicia a la luz de las nuevas dataciones por Carbono 14, O Neolítico Atlántico e as orixes do Megalitismo: actas do Coloquio Internacional, Santiago de Compostela, 1-6 de abril de 1996, pp. 507-520

(13) MARTÍN DE BRAGA, Sermón contra las supersticiones rurales. Texto revisado y traducción de Rosario Jove Clols, El Albir, 1981, p. 29

(14) MacCULLOCH, J.A., The Religion of the Ancient Celts, 1911, republicado por Bibliobazaar, 2006, p. 11

(15) «creencia existente en numerosos lugares de que los antepasados míticos (hadas, gigantes, etc.) habitan o han quedado convertidos en piedras de formas sobresalientes. [...] Esta creencia está relacionada con la de que los espíritus de los muertos permanecen o habitan en las piedras; de esta manera se suele explicar el hecho de que se hiciera un montón de piedras en el lugar donde una persona murió, sobre todo si se trataba de una muerte repentina o violenta, como suelen ser las producidas en el campo.[...] En el pueblo de Fuentenebro, al pie de las Cuevas de los Moros y muy cerca del camino, hay unas grandes piedras rodadas que señalan el lugar de la muerte de una mora, por la que las gentes del pueblo, al pasar por delante, arrojaban un pedrusco y rezaban un padrenuestro [...] Lo más frecuente es que la cristianización sea completa y el montón de piedras sea sustituido por la cruz de piedra o, al menos, que aparezcan los dos elementos, pues mucha gente ha seguido arropando, quizás de forma inconsciente, las cruces de este tipo con pedruscos que arrojaban al pasar, al tiempo que musitaban su oración por el ánima del muerto». MARTIN CRIADO, A., Antiguas creencias populares, Revista Folklore nº 217, 1999, pp. 3-22

(16) «Es sin duda uno de los ritos del culto a Mari o a otros númenes subterráneos la costumbre que hasta hace poco ha sido observada en Ataún y en algunos pueblos de Navarra, de echar piedras en las cavernas [...]. En Aralar los pastores practicaban esto mismo, echando piedras en los dólmenes de Obioneta y Ziñekp-gurutze, operación que era considerada como una oración. En la planicie de Gaztelueta, situada al pie del altozano Beloki (en la sierra de Aralar) existe un túmulo formado por piedras y tierra en el que hasta hace poco muchas personas echaban de noche piedrezuelas en plenilunio [...] En otro tiempo los romeros que iban a los santuarios de Urkiola, de Aránzazu y de San Miguel de Aralar llevaban piedras (guijos o cantos rodados) y las colocaban en los muros de dichos templos. Es costumbre, que los peregrinos que suben a San Miguel de los pueblos de Arruazu y Azcarate han observado hasta nuestros días» BARANDIARÁN, José Miguel de: Mitología del Pueblo Vasco, Bilbao, 1997, p. 36 citado en MARTINEZ ANGEL, L., Sobre mitología vasca: comparación y repetición, Revista Folklore nº 229, 2000, pp. 33 y ss

(17) MacBAIN, A, Celtic Mythology an religion, 1885, p. 245

(18) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M.A., Teleno, Señor del Laberinto, del Rayo y la Muerte. Un enfoque etnoarqueoastronómico para el estudio de los santuarios antiguos del corazón de la Asturia, Editorial Lobo Sapiens, 2011, pp. 261-263

(19) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., Stonehenge y las cruces del Monte Irago, Asturiensis Prouincia Indigena, 2013, http://asturiense.blogspot.com.es/2013/12/stonehenge-y-las-cruces-del-monte-irago.html

(20) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., El santuario megalítico de la Virgen del Camino, Asturiensis Prouincia Indigena, 2011, http://asturiense.blogspot.com.es/2011/10/el-santuario-megalitico-de-la-virgen.html

(21) BURGOA FERNÁNDEZ, J. J., Los cruceros de San Andrés de Teixido y sus caminos de peregrinación, Cuadernos de estudios gallegos, Tomo 50, nº 116, pp. 273-303

(22) PENA GRAÑA, A., Santo André de Teixido. O camiño máxico dos celtas, Equona deseño editorial, 2006, p. 51

(23) Relato recollido en Lalín en publicado en Nós, 95, 15-XI-1931, GONZÁLEZ REBOREDO, X. M., Lendas galegas de tradición oral, Galaxia, 1995, p. 165

(24) ABELLA, I., La magia de los árboles. Integral, 2001, p. 109

(25) MACIÑEIRA PARDO DE LAMA, F., San Andrés de Teixido. Historia, leyendas y tradiciones, 1921, p. 88

(26) MACIÑEIRA PARDO DE LAMA, F., San Andrés de Teixido. Historia, leyendas y tradiciones, 1921, p. 68-69

(27) PENA GRAÑA, A., Santo André de Teixido. O camiño máxico dos celtas, Equona deseño editorial, 2006, p. 23

(28) PENA GRAÑA, A., Santo André de Teixido. O camiño máxico dos celtas, Equona deseño editorial, 2006, pp. 24-26

(29) MACIÑEIRA PARDO DE LAMA, F., San Andrés de Teixido. Historia, leyendas y tradiciones, 1921, p. 77

(30) MACIÑEIRA PARDO DE LAMA, F., San Andrés de Teixido. Historia, leyendas y tradiciones, 1921, pp. 59-60

(31) MacKILLOP, J., A dictionary of Celtic mythology, Oxford University Press, 2004 (1ª ed. 1998), pp. 332

(32) No puedo dedicar mucho espacio para justificar esta identificación, así que solo daré un par de pinceladas. La primera la aporta Robert Hensey en su libro First Light: The Origins of Newgrange donde plantea que el salmón podría haber sido un marcador estacional del solsticio de invierno. La segunda tiene una motivación mitológica: O'Rahilly en Early Irish History and Mythology propone que Elcmar o Elcmaire era el antiguo propietario de Brugh na Boinne (Newgrange) antes de Oengus. Este monumento megalítico es bien conocido por estar orientado a la salida del sol en el soslticio de invierno. Elcmar también es conocido como Nuadu de la Mano de Plata que también es identificado con Marte y con el dios germánico Tyr, que ha su vez también se identifica cobn Marte, y consiguientemente con el invierno (GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., Quién es el dios Teleno. Lug y Balor, Asturiensis Prouincia Indigena, 2012, http://asturiense.blogspot.com.es/2012/01/quien-es-el-dios-teleno-lug-y-balor.html; GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., Quién es el dios Teleno. Quién es el dios Teleno. Marte en la antigua Roma, Asturiensis Prouincia Indigena, 2011, http://asturiense.blogspot.com.es/2011/12/quien-es-el-dios-teleno-marte-en-la.html). O'Rahilly también hace referencia al relato en el Cuchulainn (hijo de Lug, el dios del verano) ensarta a un salmón en el río Boyne y mutila a Elcmaire, para enfrentarse al héroe y proteger al salmón

(33) ADAMS, D. Q. Encyclopedia of Indo-European Culture, Fitzroy Dearborn Publishers, 1997, p. 71

(34) BERNARDEZ, E., Los mitos germánicos, Alianza Editorial, 2002, p. 296

(35) WADDELL, J., Archaeology and Celtic myth, Four Courts Press, 2014, pp. 56-81

(36) MACIÑEIRA PARDO DE LAMA, F., San Andrés de Teixido. Historia, leyendas y tradiciones, 1921, p. 88

(37) MACIÑEIRA PARDO DE LAMA, F., San Andrés de Teixido. Historia, leyendas y tradiciones, 1921, p. 100

(38) MACIÑEIRA PARDO DE LAMA, F., San Andrés de Teixido. Historia, leyendas y tradiciones, 1921, p. 101

(39) MALCOLMSON, R. W., Popular Recreations in English Society 1700-1850, Cambridge University Press, 1973 p. 76

(40) MACIÑEIRA PARDO DE LAMA, F., San Andrés de Teixido. Historia, leyendas y tradiciones, 1921, p. 26

(41) TILLE, A., Yule and Christmas: Their Place in the Germanic Year, BiblioBazaar, 1899, pp. 24 y ss.

(42) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M.A., Teleno, Señor del Laberinto, del Rayo y la Muerte. Un enfoque etnoarqueoastronómico para el estudio de los santuarios antiguos del corazón de la Asturia, Editorial Lobo Sapiens, 2011, p. 167

(43) MACIÑEIRA PARDO DE LAMA, F., San Andrés de Teixido. Historia, leyendas y tradiciones, 1921, p. 118

(44) DÁVILA, J., Orografía ortegalesa, Boletín de la Academia Gallega, Boletín nº 235-240, 1931, pp. 243-247

(45) MACIÑEIRA PARDO DE LAMA, F., San Andrés de Teixido. Historia, leyendas y tradiciones, 1921, pp. 126-127

(46) Do loberno (e as súas paisaxes), Ao noroeste do Noroeste, 2009, http://costaartabra.blogspot.com.es/2009/11/do-loberno-e-as-suas-paisaxes.html

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