Presentación

¡Bienvenido!

En este blog iré presentando distintos temas, tanto históricos como más actuales, relacionados con este olvidado rincón del Noroeste.

Ahora mismo, el objeto principal de mi interés es el estudio de los antiguos lugares sagrados y sus pervivencias en nuestro patrimonio cultural y arqueológico. Este blog es la continuación del estudio etnoarqueoastronómico con marco geográfico en el valle alto de los ríos Duerna y Turienzo en la comarca leonesa de Maragatería cuyos resultados publiqué en el libro Teleno, Señor del Laberinto, del Rayo y de la Muerte. En este libro se sientan las bases sobre el origen y pervivencias de un calendario prehistórico basado en equinoccios, solsticios y fiestas de media estación, los fundamentos de la práctica astronómica antigua y el uso de los lugares de culto prehistóricos como calendario en el paisaje.

A la derecha puedes encontrar varias páginas con un índice temático que relaciona las distintas entradas publicadas clasificadas por temas, un índice geográfico que visualiza en un mapa los lugares estudiados, una página con enlaces a aplicaciones o utilidades de interés y una biblioteca con libros y artículos digitalizados sobre temas tales como Arqueología, Astronomía, Arqueoastronomía, Historia de las Religiones, Tradición Popular, Historia, etc.

Si deseas corregir, matizar, opinar o pedir más información sobre lo aquí apuntado, te animo a participar.

martes, 6 de septiembre de 2016

Peñacorada y las brujas del Campo del Sol

Uno de los primeros artículos de este blog fue el que dedicamos al monte sagrado de la Candamia(1), conocido en la Edad Media como Monte Áureo y cuya denominación actual revela una raíz céltica *kando- con el significado de brillar, arder, resplandecer, congruente con el “Monte Aureum” latino. Habíamos reconocido allí, concretamente en el entorno de Las Lomas, la coincidencia de dos alineamientos en el solsticio de verano: uno en el que el marcador del horizonte sería Cueto Agudo aquel que tenía resonancias de dios de la montaña en el relato de fundamento popular titulado como la Leyenda de Gabriela(2) de Urbano Álvarez López de Manzaneda de Omaña y el otro sobre Peña Corada, en el solar de los misteriosos vadinienses.

Dirijamos nuestra atención a Peñacorada, o Peña Cora como es conocida tradicionalmente. En su entorno se han hallado hasta nueve lápidas vadinienses: los epitafios de Ambatus en Fuentes de Peñacorada; de [P]entovius en Santa Olaja de la Varga; de Doviderus princeps Cantabrorum en Prado de la Guzpeña; de Bodero delante del santuario de la Virgen de la Vega, en Sorriba; de Doviterus en Valderrueda; de Negalus Veronigorum en Valmartino; L. Antonius en Sabero; de Garbilus en Prado de la Guzpeña; y otro ilegible también en Prado de la Guzpeña. 

Me interesa especialmente la de Doviderus, príncipe de los cántabros y vinculado de alguna manera con Deobriga, del céltico deiwo-, "divino, dios" y brig- "elevado, alto"(3). Me pregunto si tendría algo que ver esta Deobriga con Peñacorada, más concretamente con el castro que recientemente localizaron Eutimio Martino y Siro Sanz en Campo Ciudad, una de sus cumbres(4)

Los vadinienses, por otra parte, tuvieron un papel muy destacado en la formación del Reino de los Ástures, después Reino de Oviedo y finalmente Reino de León. La mención a un príncipe de los cántabros en el siglo I d. C. indica un aumento de complejidad organizativo e institucional con aspiraciones regionales que busca superar el alcance territorial de las jefaturas basadas en gentes (vadinienses, susarros, gigurros, luggones, lancienses,...) a las basadas en pueblos (ástur y cántabro). En la misma línea estaría la identificación de ciudadanos de la civitas Lougeiorum en O Courel (Lugo) como miembros de la gens Asturum(5).


Gruta de San Guillermo
San Guillermo
Alto de los Escobolicos



En lo que respecta a la tradición oral, Peñacorada debió tener un significado muy notable en el pasado porque a esta montaña se le dedican un sinfín de relatos populares sobre tesoros.

«De los moros. Sí me recuerdo de Cistierna, que llaman Peñacorada. Pues dicen que si dejaron oro los moros en las cuevas»(6).

«Oí decir que en Peñacorada, en la cueva, en una cueva que había, había la piel de un toro llena de oro»(7).

«En Cistierna dicen:
Peña Cora, Peña Cora,
Peña rica y gente boba.
Pero allí han hecho muchas excavaciones y, nada. [¿Por qué dicen eso?] Porque dicen que debe haber algún tesoro ahí, en Peñacorada, sí. Pero que no, vamos, nada más de… [Un tesoro enterrado…] Enterrado… pero han cavado y no, no, no encontraron nada, no»(8).

«Se decía:
Peña Cora, Peña Cora,
Peña rica y gente boba.
Eso es de cuando estuvieron por aquí, que estuvieron los moros, que estuvieron por aquí mucho los moros, y entonces es cuando les tocó ya, que Don Pelayo esto les echaron de aquí, pues dejaron muchos tesoros, dinero y to lo que tenían, pues dejaron escondido aquí por las cuevas, por las montañas estas. Y es de lo que viene el refrán ese»(9).

«A mil ochocientos y algo [de altura]
Peña Cora, Peña Cora,
Peña rica y gente boba.
Porque estuvieron por ahí los moros. Cuando vinieron ahí, por Almanza. Cuando Almanzor vino por Almanza y todo por ahí, y por Puente Almuey que era polvorín, y después vinieron aquí a Peñacorada. Y ahí en Peñacorada estaba el convento de los frailes estos, ¿cómo se llamaban? Bueno, San Guillermo sí, pero había ahí un convento.
[¿Qué se decía de los moros, que habían dejado un tesoro?] Sí, adentro una cueva, pero no han entrao, no han podido pasar el agua nadie»(10).

Guillermo de Peñacorada fue un monje y eremita del siglo XII, probablemente de origen franco, que se instaló en la iglesia de Santa María de los Valles, al Noreste de Peñacorada, que en el siglo XIII pasa a denominarse iglesia de San Guillermo. Sin embargo, según la tradición popular Guillermo hizo vida eremítica en la Cueva de Cistierna o Gruta de San Guillermo a la que cada año el concejo dedica una rogativa y votiva el 28 de mayo. La devoción al santo se extendió al Bierzo, irradiado desde el monasterio de San Miguel de las Dueñas, que se llamó de San Guillermo, donde se conservaron reliquias del santo traídas desde Villabuena(11).

Es posible que esta Gruta de San Guillermo de Cistierna, y también la fuente que manaba a sus pies, La Fuentona (que fue trasladada a su localización actual en el comienzo del camino que conduce a la gruta), tuvieran un significado sagrado más antiguo ya que desde aquí se produce la puesta del Sol del solsticio de verano sobre el monte más eminente a la vista, el alto de los Escobolicos. El hidrónimo Fuentona podría estar combinando dos palabras con un mismo significado, una latina fons y otra prerromana (y al parecer precéltica) onna(12), lo que indicaría que esta fuente ya tenía nombre hace mucho, mucho tiempo.

Presumimos que Peñacorada, que posiblemente delimitara a ástures y cántabros, tenía significado sagrado en el solar ástur, concretamente en la Candamia pero, ¿y a su oriente, en territorio cántabro? Para responder a esta cuestión debemos trasladarnos al límite entre las provincias actuales de León y palencia, entre Valcuende y San Pedro de Cansoles. Por allí debió localizarse el Campo del Sol o Campo Solis del que deriva Cansoles. Hay referencia al “campo de Cansoles” en el Libro de la Montería de Alfonso XI(13) pero con anterioridad, en las escrituras del monasterio de Sahagún consta como “Campo Solis” utilizada como marco territorial de la iglesia o monasterio de san Pedro(14). Así ha sido desde, al menos, el año 941 en el que un documento del monasterio de Sahagún en el que Diaco Monniz vende al abad de Sahagun Recesuindo, un monte y tierras in Campo Solis quod uocatur monte de Piconis(15).



Sin embargo, donde Cansoles ha alcanzado gran fama es por su tradición brujeril. José Luis Puerto recogía el siguiente etnotexto en Prado de Guzpeña:

«La bruja, aquí no se oía más que la de Guardo, la bruja del campo Cansoles, que salía a bailar en el Campo Cansoles; por la noche, que salía a bailar por la noche»(16).

Aurelio Macedonio Espinosa registra el siguiente cuento de Riaño en el año 1936:

«Las brujas iban a bailar todas las noches al campo de Cansoles, junto a Guardo, y había una hija con su madre a quienes les gustaba mucho el baile. La hija era muy guapa. Sucedió una vez que, pasando un pobre por Cansoles, fue a pedir posada a la choza donde estaban las dos brujas.
«Éstas le mandaron entrar y, después de darle de cenar, le mandaron que se acostase en un escaño que tenían en la cocina. El pobre hombre se acostó, pero no se durmió. Hizo que estaba dormido, pero en realidad estaba despierto. Las brujas entraron y le amarraron bien con un cordel al escaño, y a eso de las doce levantaron un ladrillo del suelo de la cocina y sacaron un frasco con unturas, y con ello se untaron toda la cara, los ojos, las manos, los pies y hasta el ombligo. Y entonces dijeron: “¡Por encima de zarzas y espinos, a bailar al campo Cansoles!”. Y salieron volando. Y el pobre, que todo lo estaba viendo, pudo desatarse un brazo, levantar el ladrillo y sacar el frasco del ungüento. Se untó la cara, las manos, los pies y el ombligo, y dijo: “¡Por encima de zarzas y espinos, a bailar al campo Cansoles!”. Y salió disparado como un rayo, con banco y todo. Llegó a Cansoles y vio el baile que tenían las brujas, y tanto le gustaba la hija del ama que la sacó a bailar. Y estando bailando, fue a dar una vuelta con el banco y quitó las narices a la bruja joven. Cuando volvieron para casa, el pobre se adelantó y llegó antes que ellas, de manera que lo encontraron acostado en el banco, tal y como ellas lo habían dejado. Por la mañana, al levantarse, le preguntó a la bruja joven qué le había pasado, que tenía las narices tapadas. Y ella le contestó que en un baile que habían tenido, al dar una vuelta había chocado contra un poste y se había roto las narices. El pobre se marchó. Y las brujas siguen bailando en Cansoles»(17).


Peñacorada
Peñacorada y la iglesia de San Pedro de Cansoles



Cuando pregunté en San Pedro de Cansoles por las brujas del Campo de Cansoles me dijeron que allí era donde bailaban y repitieron el “¡Por encima de zarzas y espinos, a bailar al campo Cansoles!”. Esta debe ser la esencia de la tradición oral. En cuanto a su localización me señalaron el Norte, por donde la vía de ferrocarril. También me hablaron de la Cueva del Erro o Herro, que era donde se reunían, y que también está por donde la vía, pero a la izquierda, y que hay espinos. He buscado esta Cueva del Erro por internet y he encontrado dos referencias. Una es una entrada de blog con título Cuando las brujas bailaban en Cansoles (Mª Lilian Espadas Antón)(18) que imagino será un extracto de ese libro(19). Dice así:

«Al ilustre escritor don Julio Caro Baroja, especialista en brujería y efectos paranormales, no le sorprendió en absoluto cuando le conté que la noble Villa de Guardo arrastraba desde los albores de la Edad Media una tradición de Brujas profundamente arraigada. No solo en Guardo, si no también en las cercanas comarcas leonesas y santanderinas.
«De todos era bien conocido que las brujas vivían en las Cuevas de Erro,- arroyuelo que separa Guardo y la Espina, siendo también el límite entre Palencia y León- y que en las noches de luna llena celebraban sus bailes enloquecidos en los Campos de Cansoles de Guardo, muy cercanos a las Cuevas y al arroyuelo del Erro.
«Estos campos, eran paso obligado para los feriantes de ganado, artesanos y buhoneros que llevaban sus mercancías a los cercanos mercados de León.
«Por esto, más de un arriero aseguraba despavorido haberlas visto bailar.
«Así pasaban los años, con las brujas bien presentes, hasta tal punto que, si en una familia una niña salía “resabida”, se decía con toda naturalidad “ésta es más bruja que más que bailan en Cansoles”.
«Pero sucedió algo que se extendió rápidamente, dando lugar a una leyenda que yo resucito para mis amables lectores.
«Tal vez hayan pasado más de 300 años, cuando nuestro querido Monte Corcos era un vergel, lleno de frondosos y valiosos robles, salpicado de hermosas camperas con verdes y abundantes pastos que los ganaderos aprovechaban para su cabaña, adornado y perfumado por espinos blancos, escoba amarilla, además de manzanos y cerezos silvestres, y coronado por preciosos acebos, donde se cobijaba el faisán, que en los amaneceres daba la serenata a su amada, donde las abundantes ardillas jugaban de rama en rama, donde los jabalíes paseaban a sus rayones buscando la sabrosa bellota, donde, en las noches de otoño, se oía el imponente berrido del venado juntando a su harén y el lobo, de lejos, aullaba.
«Era, en fin, cuando nuestro querido Monte Corcos no tenía horadadas sus entrañas, ni rota y arrugada su piel.
«En aquel entonces, Guardo se acurrucaba alrededor de su Castillo, en el soleado Barrio de las Ollas –hoy Barrio de la Fuente- llamado así porque allí residían expertos artesanos del barro que fabricaban toda clase de vasijas que luego cubrían con bellos baños verdes y bermejos, tal vez heredados de sus antepasados árabes.
«La agricultura era escasa, por esto los artesanos ayudaban su economía con un pequeño rebaño de cabras y ovejas, ya que los pastos eran abundantes.
«Y fue precisamente que en una familia de estos artesanos vivía con sus padres una hermosa zagala, joven y alegre, a quién encomendaron el cuidado de su pequeño rebaño.
«La niña obedecía gustosa, y todas las mañanas, ayudada por su noble mastín leonés, conducía su rebaño a los verdes pastos. Por la tarde, siempre contenta, regresaba y guardaba su rebaño en el aprisco.
«Por aquellos días, en el pueblo se hablaba insistentemente de las Brujas. Varios vecinos aseguraban haberlas visto recogiendo hierbas con las que preparaban sus brebajes, pues corría la segunda quincena de Julio, que era cuando las hierbas estaban en sazón. Los pastores que dormían en el corral de la cabaña cercano a Cansoles aseguraban oír por las noches horribles algarabías y gritos.
«Así que los padres de la joven pastorcilla la repetían una y otra vez -“Prudencia”.
«La niña oía con respeto las advertencias de sus padres, pensando que eso de las brujas era un cuento.
«La mañana de aquel dieciséis de Julio amaneció brillante y perfumada, un poco fresca, pero el brillante sol anunciaba que iba a calentar con fuerza.
«Así que la zagala llamó a su noble mastín para que la ayudara a sacar su rebaño. Cruzó el Barrio de las Ollas y se dirigió al puente de piedra, para llevar su rebaño a los pastos de la Serna. Allí, el río Carrión formaba un recodo tranquilo en el que ella se bañó, lavó su ropa y peinó sus hermosas trenzas. Además, los pastos eran verdes y abundantes y los frondosos robles aseguraban fresca sombra a su rebaño. Hasta allí llegaba el suave perfume de la jara y las rosas silvestres.
«No había nada extraño, pues su mastín la habría advertido. Todo estaba tranquilo.
«Miró su zurrón y comió como de costumbre lo que su madre la había preparado. Se levantó para observar a su rebaño que había subido un poco más arriba para buscar la sombra de los robustos robles, pues el calor apretaba.
«Recogió sus cosas y se decidió a seguir a su rebaño. Su mastín la esperaba y juntos subieron hasta la fuente de la Albariza, donde bebió de su fresca agua. El fuerte olor a sauco y manzanilla la envolvieron en un dulce sopor y poco a poco se quedó dormida.
«No supo el tiempo que pasó hasta que la despertó una infernal legión de brujas que, con horribles gritos, la arrastraban hasta los cercanos Campos de Cansoles, donde la desnudaron para ofrecérsela como sabroso bocado a su macabro señor, un horrible macho cabrío con ojos de fuego que presidía aquel nefasto aquelarre.
«La infeliz zagala, apunto del desmayo, sacó fuerzas como pudo y clamó:
«–“Santísima Virgen, Sálvame”.
«Oyó un trueno espantoso, seguido de un brillante rayo en cuyo lomo viajaba una hermosísima Señora que, sonriendo, la ofreció un manto para que cubriera su desnudez. La niña tendió sus brazos, pero no supo más, dulcemente se desmayó.
«Todo el pueblo de Guardo se movilizó para buscar a la chica. Nadie dudó que se trataba de las Brujas y se dirigieron a los Campos de Cansoles, donde la encontraron rodeada de su rebaño. Su fiel mastín la protegía. Estaba viva, desnuda pero cubierta por un fastuoso manto marrón. Todos los campos estaban quemados y un fuerte olor a chamusquina lo invadía todo.
«Pero de las Brujas, ni rastro.
«Cuando la niña les pudo narrar lo sucedido nadie dudó que la Virgen del Carmen la había salvado.
«Marcaron con piedras el lugar donde hallaron a la zagala y construyeron en él una ermita donde, hasta nuestro días, Guardo y su comarca venera todos los dieciséis de Julio a la Santísima Virgen del Carmen y a su Divino hijo el Santísimo Cristo del Amparo.
«El ilustre escritor don Julio Caro Baroja tuvo la amabilidad de contestarme. Me aclaró que, cuando la Inquisición pegaba fuerte en Galicia, las Brujas buscaron la protección de estos alejados bosques, donde abundaban toda clase de hierbas medicinales que ellas manejaban con destreza para preparar sus bebedizas».

La otra información la recogí en Wikipedia, en la entrada sobre la población leonesa de Valcuende(20). Dice así:

«Valcuende siempre ha tenido una vinculación especial con la brujería: además de que el evocador paraje del Erro un par de kilómetros aguas arriba del arroyo, desprende un misterio intrínseco; el proceso de una docena de mujeres de la aldea vecina de San Pedro de Cansoles, acusadas (y abrasadas) de brujería en el auto de fe de Valladolid en el siglo XVI, ha creado impronta en Valcuende...»

Con ésto nos podemos hacer una idea aproximada de la localización de la Cueva del Erro.


Ermita del Cristo del Amparo


Peña del Fraile y a la derecha Ciueto Negro
En el entorno de del Campo de Cansoles, el Campo del Sol, La silueta del paisaje circundate está dominado por nuestra Peñacorada hacia el Noroeste, al Norte Peña Lampa y Espigüete, y al Noreste la Peña del Fraile y Canto Negro. La siguiente figura muestra las líneas desde las que se producen diferentes fenómenos solares.El Sol de las fiestas de media estación de primeros de mayo y agosto se pone sobre Peñacorada (1-2-3); también el solsticio de verano nace sobre la Peña del Fraile (2-4) y el Sol de las fiestas de media estación de primeros de mayo y agosto sobre Canto Negro (2-5). En el punto 2 coinciden todos ellos, amanecer y puesta en las fiestas de media estación de primeros de mayo y agosto así como salida en el solsticio de verano, además en una zona muy interesante hacia la que confluyen los límites de Valcuende, San Pedro de Cansoles, Mantinos y Guardo.








Esta notable coincidencia astronómica así como la fuerza de tradiciones brujeriles en la zona sugieren la antigua existencia de un importante lugar de culto que, posiblemente, tuvo pervivencias hasta ya avanzada la cristianización. Sin embargo, este espacio cultual bien pudo tener otros centros. Desde la iglesia de San Pedro de Cansoles se produce la puesta del Sol sobre Peñacorada en el solsticio de verano. La advocación parroquial parece bien elegida. Otro de estos posibles centros es la ermita del Cristo del Amparo en Guardo, el lugar marcado con piedras donde la zagala se había salvado de las brujas por la intercesión del Virgen del Carmen y donde luego se construyó la ermita. Su emplazamiento es excelente desde nuestro punto de vista ya que en él coincide la salida de la Luna en su lunasticio menor Norte sobre Canto Negro y en su lunasticio mayor Norte sobre la peña del Fraile.

Dice Julio Caro Baroja que «Con el triunfo del paganismo los sistemas de creencias existentes con anterioridad en Europa hubieron de sufrir una reinterpretación, como es lógico. En primer término al condenar, como tuvo que condenar, toda creencia pagana, la nueva religión, por vía de sus autoridades, procedió de modo parecido a como antes había procedido el Paganismo con las creencias cristianas: las alteró algo, para convertirlas mejor en pura representación del mal»(21). En lo que a este blog respecta, trabajamos con la tesis de que la vigencia de ciertas tradiciones populares orales de tipo fantástico enmarcadas en un lugar concreto, como lugares afectados por brujas, fuentes habitadas por mujeres de otro mundo, cuevas o lagos ocupados por crueles y enormes serpientes, pueden ser indicativos de lugares de culto precristianos. También trabajamos con la tesis de que algunos de estos centros de culto estaban orientados a ciertos acontecimientos solares, lunares o estelares (este último caso, consecuentemente, se traduce en un hito del ciclo solar), en definitiva, calendáricos. Así, procedemos al estudio del potencial astronómico de estos lugares como hacemos igualmente con aquellos señalados con arte rupestre o monumentos megalíticos. En lo que respecta a las brujas, mouras o xanas y dragones, parecen elegir preferentemente los hitos solares que marcan el comienzo, cénit y final del verano, así como los lunasticios al Norte. Así fue con la Fuente de las Brujas de San Martín de la Tercia(22) y el lunasticio mayor Norte sobre el Pico de la Pizarra; las reuniones de brujas en El Arenal entre Val de San Lorenzo y Valdespino(23) y la puesta del Sol sobre El Pico del Picón o Descubreculos en las fiestas de media estación de primeros de mayo y agosto; o el Campo de las Brujas, actualmente La Devesa, de Bembibre desde donde podía verse la salida de la luna en su lunasticio mayor Norte sobre el Pico de la Cerca(24).

Los cálculos, en este enlace.
---------------------------------------------------------------------------------
(1) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., El monte sagrado de La Candamia, Asturiensi Prouincia Indigena, 2011, http://asturiense.blogspot.com.es/2011/09/el-monte-sagrado-de-la-candamia.html

(2) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., Peña Furada y la Casa La Vieja de Manzaneda de Omaña: la leyenda de Gabriela, Asturiensis Prouincia Indigena, 2014, http://asturiense.blogspot.com.es/2014/08/pena-furada-y-la-casa-la-vieja-de.html

(3) VILLAR, F. PRÓSPER, B. M., Vascos, celtas e indoeuropeos. Genes y lengua, Ediciones Universidad de Salamanca, 2005, p. 487; MANGAS, J., MARTINO, D., Princeps Cantabrorum en una nueva inscripción, Gerión, Nº 15, 1997, pp. 321-340

(4) GANCEDO, E., Una ciudad a 1.500 metros de altura, Diario de León 30/12/2013, www.diariodeleon.es/noticias/cultura/ciudad-1-500-metros-altura_855150.html

(5) Rodríguez Colmenero, A., La nueva tabula hospitalitatis de la civitas lougeiorum. problemática y contexto histórico, Zeitschrift für Papyrologie und Epigraphik, 117, 1997, pp. 213–226

(6) Amancio Corral Antón, San Bartolomé de Rueda, PUERTO, J. L., Leyendas de tradición oral en la provincia de León, 2011, p. 330

(7) Amancio Corral Antón, Villacidayo, PUERTO, J. L., Leyendas de tradición oral en la provincia de León, 2011, p. 340

(8) María González Valduvieco, Gradefes, PUERTO, J. L., Leyendas de tradición oral en la provincia de León, 2011, p. 340

(9) Julián Gorostieta González, Valmartino, PUERTO, J. L., Leyendas de tradición oral en la provincia de León, 2011, p. 365

(10) Mª Amparo Rodríguez Fuentes, Prado de la Guzpeña, PUERTO, J. L., Leyendas de tradición oral en la provincia de León, 2011, p. 366

(11) CANAL SÁNCHEZ-PAGÍN, J. M., San Guillermo de Peñacorada. Puntualizando, Tierras de León: Revista de la Diputación Provincial, Vol. 45, nº 124-125, 2007, pp. 213-231

(12) GONZÁLEZ, J. M., Algunos ríos asturianos de nombre prerromano, Archivum: Revista de la Facultad de Filología, Tomo 13, 1963, pp. 277-291

(13) «El monte de Espina es bueno de oso in ivierno, et en verano. Et son las vocerías, la una desde Villacorta fasta encima de la cumbre de Val de Faya, que non pase a Siero; et la otra desde Villa Corta fasta el campo de Cansoles, que non pase a Torales. Et son las armadas, la una en el campo de Cansoles, et las otras al río». Libro de la montería que mandó escribir el muy alto y muy poderoso rey Don Alfonso de Castilla, y de León, último de este nombre, 1582, Libro Tercero que habla de los montes de Castilla, y de León, y Andalucía, y de lo que sucedió al rey en el monte, Capítulo V de los Montes de tierra de León

(14) ESCALONA, R, Historia del real monasterio de Sahagún, sacada de la que dexo escrita el Padre Maestro Fr. Joseph Pérez, catedrático de lenguas y de matemática de la Universidad de Salamanca, 1783; In campo solis Sancti Petri, Ripa Rubea, 1091, Escritura CXXIII, Concordia entre el Obispo de León y el abad de Sahagún sobre las tercias, p. 488; in Campo Solis monasterium de Sancti Petri, 1116, Escritura CXLVIL, Pascual II confirma a Sahagun todos los privilegios, y exenciones, que le habían dado Gregorio VII, Urbano II y otros papas, y los Reyes y expresa muchas iglesias unidas ya a la de Sahagún. p. 513; in Campo Solis Ecclesiam Sancti Petri, Escritura CLXIIL. El Papa Eugenio III confirma los privilegios de Sahagún y expresa las iglesias que le están unidas plenariamente, p. 531; In Campo Solis Ecclesiam Sancti Petri, p. 530, Escritura CLXXVII, Alejandro III confirma los privilegios de Sahagún y expresa las iglesias que le están unidas plenarias, p. 543; Ecclesia Sancti Petri de Campo Solis, 1194, Escritura CCV, Celestino III confirma y extiende la jurisdicción ordinaria del abad de sahagún, y nombra las iglesias en que las tiene, que eran más de cincuenta y dos sin las de Coto, p. 567

(15) Becerro Gotico de Sahagún I, Lib. VII, Escritura XII, fol . 177v, 1ª col. ; Vignau : Indice de Sahagún, pag. 121, n.° 501; PRIETO PRIETO, A. Documentos referentes al orden judicial del Monasterio de Sahagún, Documentos referentes al orden judicial del Monasterio de Sahagún, Anuario de historia del derecho español, Nº 45, 1975, págs. 489-542

(16) Esperanza Garrido Callado, Prado de la Guzpeña, PUERTO, J. L., Leyendas de tradición oral en la provincia de León, 2011, p. 856

(17) ESPINOSA, A. M., Cuentos populares de Castilla y León, Volumen 1, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 1987, p. 357

(18) La Universidad de la Experiencia de Guardo, Cuando las brujas bailaban en Cansoles (Mª Lilian Espadas Antón), 2012, http://experienciaguardo.blogspot.com.es/2012/03/cuando-las-brujas-bailaban-en-cansoles.html

(19) ESPADAS, L. (1976): "Cuando las brujas bailaban en Cansoles". El Roble, 8, Guardo, p. 18

(20) https://es.wikipedia.org/wiki/Valcuende, a 5/9/2016

(21) CARO BAROJA, J., Las brujas y su mundo, Alianza Editorial, 2010, p. 73

(22) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., La Fuente de las Brujas de la Tercia, Asturiensis Prouincia Indigena, 2016, http://asturiense.blogspot.com.es/2016/05/la-fuente-de-las-brujas-de-la-tercia.html

(23) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., Los petroglifos de la Encruciada de Val de San Román y la Virgen de la Carballeda, Asturiensis Prouincia Indigena, 2015, http://asturiense.blogspot.com.es/2015/04/los-petroglifos-de-la-encruciada-de-val.html

(24) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., La Virgen de la Peña: Batallas míticas, aras y depósitos votivos, Asturiensis Prouincia Indigena, 2015, http://asturiense.blogspot.com.es/2015/01/la-virgen-de-la-pena-batallas-miticas.html

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...