Presentación

¡Bienvenido!

En este blog iré presentando distintos temas, tanto históricos como más actuales, relacionados con este olvidado rincón del Noroeste.

Ahora mismo, el objeto principal de mi interés es el estudio de los antiguos lugares sagrados y sus pervivencias en nuestro patrimonio cultural y arqueológico. Este blog es la continuación del estudio etnoarqueoastronómico con marco geográfico en el valle alto de los ríos Duerna y Turienzo en la comarca leonesa de Maragatería cuyos resultados publiqué en el libro Teleno, Señor del Laberinto, del Rayo y de la Muerte. En este libro se sientan las bases sobre el origen y pervivencias de un calendario prehistórico basado en equinoccios, solsticios y fiestas de media estación, los fundamentos de la práctica astronómica antigua y el uso de los lugares de culto prehistóricos como calendario en el paisaje.

A la derecha puedes encontrar varias páginas con un índice temático que relaciona las distintas entradas publicadas clasificadas por temas, un índice geográfico que visualiza en un mapa los lugares estudiados, una página con enlaces a aplicaciones o utilidades de interés y una biblioteca con libros y artículos digitalizados sobre temas tales como Arqueología, Astronomía, Arqueoastronomía, Historia de las Religiones, Tradición Popular, Historia, etc.

Si deseas corregir, matizar, opinar o pedir más información sobre lo aquí apuntado, te animo a participar.

sábado, 17 de octubre de 2015

Las huellas del caballo de Santiago: Sopeña, Lucillo, Colle y Colinas del Campo



Castro de Sopeña

Peña de Santiago



Nuevamente seguimos los pasos de Juan Carlos Campos, esta vez hasta el castro de Sopeña de Carneros, en la Cepeda, León, sobre el que publica varios artículos: La Peña de Santiago(1) ó Los símbolos grabados en el castro de Sopeña(2) que también fue publicado en la Revista de la Cepeda como Los grabados del castro de Sopeña(3). Incidía especialmente sobre un conjunto de petroglifos contemporáneos, asunto que también fue publicado en el Diario de León en el artículo Falsificadores de petroglifos(4) que trataba la vandalización de un conjunto de herraduras grabadas mucho más antiguas que fueron dadas a conocer por José María Luengo. Tenemos que conformarnos con la reseña de Luis Alonso Luengo en Elementos paganos y heterodoxos en el León antiguo.

«Es curioso notar que el contorno todo de esta comarca se envuelve en una atmósfera sacerdotal, como se delata en el Castro de Sopeña, a tres kilómetros de Astorga, con sus leyendas religiosas, antiguas y medievales, y donde en la peña cortada a tajo sobre el río, aparecen siete marcas talladas, en forma de herradura, "representaciones del ídolo femenino símbolo de la fecundidad, en su estilización dentro de la fase del periodo eneolítico y renovada después bajo la cultura celta-astur", según descubrió José Mª Luengo ("Notas para la Historia de León y su Provincia" y "El Castro de Sopeña", en el Pensamiento Astorgano, 6 de Septiembre de 1951), marcas que, según Luengo, nuestro máximo arqueólogo leonés, aparecen también en otros lugares de la provincia, y que si, al cristianizarse la zona, se asocian siempre a la leyenda de Santiago, y a la fascinación del Camino Jacobeo, (como en Sopeña, donde se atribuyen a señales de las herraduras del caballo de Santiago, que afincado en la peña saltó sobre Astorga, cayendo al otro lado de la ciudad, en un prado donde, al posarse el caballo, manaron cuatro fuentes -una de cada herradura- que son las llamadas "Fuentes de Santiago"), todo ello revela - según José Mª Luengo- "una pervivencia cristianizada de las religiones primitivas»(5).

Grabados en la Peña de santiago

Herraduras de la Peña de Santiago


Cazoletas en una peña por debajo de la Peña de Santiago
No nos entretendremos con los grabados modernos, que han sido magníficamente tratados en los artículos anteriormente citados.

«El santo por excelencia, con huellas legendarias en todo el ámbito leonés, es Santiago Apóstol. Su presencia podemos advertirla en elementos como la toponimia, con localidades como: Santiago de las Villas (Carrocera), Santiago del Molinillo (Las Omañas) o Santiago Millas; como iglesias y ermitas a él dedicadas; en leyendas sobre huellas de las herraduras de su caballo o sobre un salto descomunal del mismo; o en una leyenda ubicada entre fasgar y Colinas del Campo de Martín Moro, en un paraje elevado en el que se halla una ermita de Santiago»(6).

«Significativo y también muy extendido es el motivo legendario que habla de huellas, casi siempre de personajes sobrenaturales, extraordinarios, heroicos (la Virgen; determinados santos, particularmente Santiago; don pelayo, el Cid Campeador, Roldán…), aunque también de las profundidades (el demonio o el diablo…) y de otras etnias y religiones (los moros…), grabadas y estampadas en determinadas rocas.
Como indica Vicente García de Diego, tales leyendas”se forjan en un reducido número de tópicos”(7) y tienen, desde luego, un gran arraigo internacional y multicultural indudable. Edward B. Tylor piensa que “todos los mitos sobre huellas del Viejo Mundo han debido de tener un origen común, y han viajado de un pueblo a otro”(8). Y constata cómo tales huellas en cavidades redondas o alargadas han sido, con una sorprendente unanimidad, adoptadas como reliquias por pueblos y por creyentes tan distintos como egipcios, griegos, hindúes, budistas, cristianos y musulmanes»(9).

Jose Manuel Pedrosa considera tres tipos de este tipo de marcas: fósiles, grabados artificiales y oquedades naturales(10). José Luis Puerto enumera algunos lugares con herraduras del caballo de Santiago: Peña de la Mora de Quintanilla de Losada, Villar del Monte, Fuente de las Peñas de Felechares de la Valdería, realengo de Navalviejo en Bouzas, La Valcorza en Orellán, El Miro en el valle de Fornela, entre La Calderina y la Fuente La Bobia en Anllares, El Vasico en Chana de Somoza, El Pozo la Ferrada en Lucillo, Peña del canalón en Palaciosmil, en Colinas de Martín Moro, entre Camposalinas y paladín en Omaña, La granda en Callejo de Ordás, en una peña junto a una fuente de Correcillas, en una roca del camino viejo del Pando en la Montaña Oriental, La Penilla junto a Villanófar y en san Cipriano(11).

Regresemos ahora al castro de Sopeña. La tradición local sobre la autoría de las herraduras grabadas, según la noticia recogida por José Luis puerto dice:

«Dicen que hay unas huellas como las herraduras de un caballo, de una parte del río Tuerto y de la otra. La herradura del caballo del patrón Santiago.
Pegó un salto el caballo de una a otra parte del río, entre Carneros y Sopeña. De un lado una peña y del otro otra peña, altas.
Del primer brinco que dio a Fuentacalada llegó»(12).

Otro dato, este de Francisco Javier Rúa Aller y Javier Rubio Gago:

«Así por ejemplo “la Piedra del Cuco” es una roca situada al lado de la “Peña de Nuestra Señora”, en el castro de Sopeña (La Cepeda), porque según la tradición, desde esa piedra deja oír su canto el cuco en los atardeceres primaverales»(13).

La sierra del Teleno, con Los Cambitos, Peña negra, el Nicho y La Cetrera, desde la Peña de Santiago

Ya hemos tratado en otro artículo sobre piedras singulares que emitían sonidos: La Piedra del Campanín de San Juan de la Mata(14). Desde la Peña de Santiago del castro de Sopeña, entre los distintos puntos destacados de la línea del horizonte: Los Cambitos, Nicho del Teleno, Montote, Alto de Buey Mayor, Manzarnoso, Pico de Vega Cercada y Suspirón, el primero es útil para señalar la puesta solar en el solsticio de invierno. Nos preguntamos por la localización de esas Fuentes de Santiago o Foncalada próximas a la ciudad de Astorga. De acuerdo a la publicación de Javier Prieto, de Carral, el 21 de enero de 2010, de la documentación proporcionada por Maximiliano Posada Domínguez de Riego de la Vega, que aparece publicada en la web de Carral y Villar, en ésta se hace mención a unas Fuentes de santiago, situadas en el término de Pisones, cerca de la ciudad de Astorga. Por otra parte, hemos encontrado el Croquis de Fuente Calada y alrededores: en Castilla la Vieja (sic), con un sello estampado del Estado Mayor General del 5º Ejército, y fecha 1810. En él podemos reconocer el emplazamiento preciso de la Fuente Calada o Fuencalada de Astorga, que de acuerdo a éste podría muy bien corresponder a esas Fuentes de Santiago “cerca de Astorga”, y que podemos reconocer en las “Ventas de Fuente Encajada (sic)” que aparecen al sur de la ciudad de Astorga y cerca de la plaza de Toros de la primera edición del Mapa Topográfico Nacional, E 1:50000. La tradición popular podría estar señalando el emplazamiento de otra estación de arte rupestre, ya desaparecida, cerca de estas Fuentes de Santiago o Fuencalada de Astorga, posibilidad que se refuerza al constatar que desde aquí Los Cambitos siguen siendo una excelente marca horizontal que señala, desde aquí, el lugar de la puesta de la Luna en el lunasticio menor Sur, y con menor precisión, la puesta del sol en las fiestas de media estación de primeros de febrero/noviembre sobre el Monte Teleno. Recordemos, que los Cambitos del Teleno ya habían demostrado ser un marcador horizontal desde una peña con cazoletas del santuario rupestre de san Salvador de Quintanilla de Somoza(15) y desde las cazoletas del castro de Piedralba(16).


El Vasico, entre Lucillo, Chana de Somoza y Filiel. Al fondo el Teleno
La fuente del Vasico. La piedra fincada señala el arca.

Vista del Teleno desde El Vasico. Punto de la puesta en el solsticio de invierno
La Albarda
Alineación de las marcas de La Albarda con Imbolc/Samain
Ya conocíamos también otra roca con herraduras grabadas y tradición de autoría del caballo de Santiago. Se trata de las de una fuente del Vasico, donde se encuentra un arca o mojón muy peculiar que separa los términos de Lucillo, Chana de Somoza y Filiel, en León. Ya Parcero, Criado y Santos Estévez nos tenía advertidos sobre uno de los indicadores para la localización de espacios sagrados antiguos en el paisaje: constituir un límite antinatural que abandona brusca e inexplicablemente un límite natural como degeneración de un patrón radial igualitario de límites(17). Las herraduras, como las de Sopeña, apenas se aprecian, pero comparten la misma tradición. Según la versión que a mí me contaron, el caballo del apóstol Santiago dejó las marcas de sus herraduras en El Vasico y que desde ahí saltó a Peñafaciel donde perdió la albarda(18). La Albarda, de la que ya hemos hablado varias veces, es una gran roca hueca, que parece el caparazón de una tortuga (o una albarda) y que tiene unas marcas en su parte superior, coincidentes con la dirección del eje del megalito, que señalan con precisión el lugar de la salida del sol en las fiestas de media estación de primeros de febrero/noviembre(19). También sabemos que se encuentra muy cerca de los célebres paneles con laberintos.

Nuevamente, José Luis Puerto nos proporciona más etnotextos sobre El Vasico:

«Esa sí, hay una peña, que le llamamos el Vasico, que hay allí unas herraduras y dicen que se saltó desde el alto del Teleno y llegó a la peña esa. Es una cosa que se cuenta, pero que no será cierto. [¿Quién saltó] El caballo de Santiago. Sí, sí, eso lo decían».

«Sí, que dio un salto el caballo del patrón Santiago desde el Teleno y cayó en la peña aquella, que están las herraduras allí puestas, el Vasico»(20).

«Pues que saltó desde el alto del Teleno, pa esta parte, y cayó en las Peñas, y quedaron marcadas las herraduras, ahí en el Vasico, adonde están los chopos aquellos, arriba en el chopo último que hay, hay una recostina allí, y allí están marcadas las herraduras del caballo del patrón Santiago»(21).

«Sí; sí, sí, sí. Dijeron que si el caballo de Santiago que había venido desde la parte esa del Teleno y que había, debió tirar unos zancos de kilómetros. Porque ahí, al camino que va para Filiel, allí que le llamaban el Vasico, decían que había unas huellas como las pisadas del caballo. Y aquí, pa abajo, que hay otro, que le llaman el Pozo la Ferrada, allí aún están marcadas las huellas, las huellas, unos huecos como las pisas del caballo. Pero también se sintió eso»(22).

Es interesante que el caballo de Santiago saltara desde el Teleno hacia el Vasico ya que precisamente en la cumbre de este monte sagrado se produce la puesta del Sol en el solsticio de invierno. El error de acimut con su punto más alto, El Nicho, es de algo menos de 2º. Sin embargo, la cumbre del Teleno desde aquí se ve bastante plana y precisamente donde se produce la ocultación del Sol coincide con su parte más distintiva, donde se produce la mayor curvatura de la línea del horizonte.



Otro lugar célebre por sus pisadas del caballo de Santiago es Colle, cerca de Boñar, León. Contamos con una noticia antigua que nos proporciona Pedro Alba en 1863:

«En el camino que va de Vozmediano á Boñar por el término de Colle hay un sitio que llaman Patada de la mula por que se hallan marcadas en un banco de piedra sobre la que pasa el camino, unas cuantas pisadas que parecen de mula ó de caballo. Los naturales de los pueblos inmediatos dicen que son las pisadas del caballo de Santiago cuando andaba peleando contra los moros, á cuya tradición dará cada uno el crédito que quiera. Lo que sí parece estraño es que en tantos siglos como hará ya que pasa el camino por cima de dichas pisadas no se hayan éstas borrado y se conserven en el estado en que se encuentran como si no pasara por allí el camino»(23).

También los etnotextos de José Luis Puerto viene ahora a nuestro auxilio:

«El caballo de Santiago, subiendo pa Vozmediano, ahí, ahí, todavía hay huellas del caballo de Santiago. En las piedras, huellas del caballo de Santiago. Que ahí todavía, dicen, que yo no las he visto, pero lo he oído que hay huellas del caballo de Santiago. Decían. En piedras, subiendo pa ese pueblo que hay ahí en ese valle, pa arriba, en Vozmediano»(24).

«Que si pasó por allí Santiago e iba al revés la pata. En vez de llevar la herradura mirando pa un lado, miraba pa otro. Entonces le perseguían, pero era al revés, los enemigos. Iban siempre en busca de Santiago, pero Santiago estaba pal otro lao. Eso oímos contar, ahora…»(25).

«En la misma Patadica de la Mula, que hay unas cuevas, que han estado dentro, inclusive un chico que estuvo perdido un rato bueno allí, dentro pues hay lagunas de agua, en fin, algún fósil se encuentra por allí, alguna otra vez estalactita o estalamita, poco, pero algo.
Bueno, se decía, leyenda, antiguamente o a las personas mayores, que si levantando −¿cómo se llaman eso?− las, las lonchas, de esas de piedra, que son planas y delgadas, que volvía a aparecer la Patadica de la Mula, la patada, la pisada, vamos, la pisada. No sé si es cierto. [¿Y de qué mula?] Sería del caballo Santiago, porque, no sé, otro por aquí… Como Santiago es la fiesta de un pueblo aquí inmediato, Vozmediano, pues podía ser eso»(26).

«La Patadica de la Mula. Porque dicen que había pisao una mula y que había marcao la herradura allí.
Lo de la Patadica la Mula, yo oía decir, cuando mi padre, que, porque, cuando éramos pequeñas, y íbamos al bago, que pasábamos por allí, y le decíamos:
−Oiga, padre, pero, mire, si aquí hay una herradura.
Y dice –claro, por donde iban pisando las mulas, marcaban la herradura−, dice:
−Es que esto era como el Camino Santiago.
Porque hay una iglesia, que ahora ya se cayó, antes de llegar a Vozmediano, hay una iglesia que es la iglesia de Santiago. Total que había, y dicen:
−Cuando pasaban a los caballos −dice−, según los caballos pisaban –que todo es, tú lo viste, ¿no?, láganas, láganas, láganas− pues está, clavaban la herradura del caballo están eso. E iban pues caminando al Camino de Santiago. Y la ermita estaba, antes de llegar a Vozmediano, la ermita, que ahora ya se ha caído.
[Hablaban de la pisada del caballo de Roldán] Ay, no, no, no, yo de eso de Roldán a mi padre no se lo oí. Pero, de que iban en los caballos y, sigún pisaban, marcaban las herraduras. Y que la ermita de Santiago, bueno, la ermita de Santiago la conociste tú igual que yo, porque yo recuerdo de niña ir el día de Santiago a esa iglesia a misa; y, cuando íbamos con el ganao, pasaba siempre el ganao por delante la iglesia. Y sa se dio en caer, y entonces llevaron los santos para Vozmediano, y está allí Santiago»(27).

Patadica de la Mula









Lorenzo Martínez Ángel, en su Sobre la Patadica de la Mula, en Colle (Boñar, León), dice no haberlas encontrado y que en el pueblo le han informado que las “pisadas” han desaparecido(28). Sin embargo, las pisadas siguen ahí. Se extienden en una zona más amplia que la propia del camino a Vozmediano conocida como la Patadica de la Mula, aunque aquí las marcas se concentran. Tienen toda la pinta de ser un fenómeno geológico, más concretamente consecuencia de los fósiles de animales marinos que han hecho famoso a Colle. Recordemos que uno de los informantes de José Luis Puerto afirmaba que al retirar capas de piedra volvían a aparecer las pisadas. Entre los montes destacados del paisaje podemos mencionar el Collado Rimuelas, el Collado del Rey, el Peñón y Trespando, pero con ninguno de ellos se observa un alineamiento solar, lunar o estelar digno de mención.

A pesar del probable origen geológico de las pisadas, me llama poderosamente la atención el relato mítico que las integra en la memoria colectiva de la gente de la montaña oriental leonesa. El episodio de engañar a los moros invirtiendo el sentido de las pisadas de los animales recuerda hazañas de esa figura mítica universal, ambivalente y enigmática conocida como trickster, al que dedicamos ya un artículo que no bastará para aproximarnos adecuadamente a su significado(29). Lo encontramos en el robo del ganado de Hermes a su hermano Apolo(30), o en seres míticos del Caribe como ciguapas(31), por no hacer una búsqueda más exhaustiva, que posiblemente remita al recorrido nocturno e inverso del Sol por debajo del horizonte o a la inversión del sentido de desplazamiento de las posiciones de salida o puesta del Sol a partir de los solsticios. No nos detendremos más aquí.

Torres de Liriella desde la Pisada de Santiago de Colinas del Campo
Pisada del Mouro de Susano
Pisada del Mouro de Peña Infiesta
Finalmente nos desplazaremos hasta Colinas del Campo de Martín Moro Toledano acompañado de Dori Marcos y Carlos Calvete, que muy amablemente me los lugares del pueblo con tradición de marcas grabadas. Seguimos el camino del valle del Boeza para continuar por el de Susano. Cerca de donde confluyen se encontraban dos rocas con marcas, la Pisada de la Cabra y la Pisada de Santiago que ya no encontramos por lo que no podemos valorar si eran de origen natural o artificial. No capturé correctamente las coordenadas de la primera, pero sí de la segunda, desde donde el paisaje accesible visualmente es muy limitado. Sólo registré un pico que creo reconocer como las Torres de Liriella según el mapa topográfico nacional. En él se produciría la salida del Sol en las fiestas de medias estación de primeros de mayo/agosto. Más adelante, ya el el valle de Susano, me mostraron la Pisada del Mouro, que parecen marcas naturales fruto de la erosión del agua. Los únicos montes visibles eran un pico debajo del Cernella y Campo Llabrada que no arrojaron declinación solar, lunar o estelar de interés. Finalmente nos dirigimos a otra Pisada del Mouro, ésta ya en el camino a Campo, pero tampoco aquí encontramos evidencia clara de grabados, ni alineamientos astronómicos a considerar.

A modo de conclusión: hemos seguido el rastro de distintas tradiciones de huellas del caballo de santiago que explican de manera mítica la presencia de marcas singulares en piedras. En algunos de de los casos, por ejemplo Sopeña, Lucillo o, tal vez, Colinas del Campo, parecen señalar vestigios de arte rupestre. Sin embargo, en otros casos, corresponden claramente a erosiones naturales. Todo ello sugiere que la tradición popular plantea una explicación de ciertas marcas singulares en piedra atendiendo a una antigua tradición que otorga la autoría de los petroglifos a personajes mítico aunque, al mismo tiempo, queda patente que ya se ha perdido el recuerdo del antiguo significado de cada manifestación particular, cuando lo hubiere.

Los cálculos en este enlace.

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(1) CAMPOS, J. C., La Peña de Santiago, La Tierra de los Amacos, 2009, http://tierradeamacos.blogspot.com.es/2009/02/la-pena-de-santiago.html

(2) CAMPOS, J. C., Los símbolos grabados en el castro de Sopeña, La Tierra de los Amacos, 2013, http://tierradeamacos.blogspot.com.es/2013/11/los-simbolos-grabados-en-el-castro-de.html

(3) CAMPOS, J. C., Los grabados del castro de Sopeña, Revista de la Cepeda. Asociación Cultural Rey Ordoño I, Boletín XIV, verano del 2013, 6-8

(4) VIÑAS, V., Falsificadores de petroglifos, Diario de León 16/11/2013

(5) ALONSO LUENGO, L., Elementos paganos y heteeodoxos en el León antiguo.Tierras de León: Revista de la Diputación Provincial, Vol. 20, Nº 38, 1980, pp. 113-134

(6) PUERTO, J. L., Leyendas de Tradición Oral en la provincia de León, Diputación de León, 2011, p. 569

(7) GARCÍA DE DIEGO, v., Antología de Leyendas de la Literatura Universal, 2 vols., Estudio preliminar, selección de notas de V. García de Diego, Labor, Grandes Antologías Labor, Madrid, 1953, p. 51

(8) citado en PEDROSA, J. M. et al., Héroes, santos, moros y brujas (leyendas épicas, históricas y mágicas de la tradición oral de Burgos) Poética, comparatismo y etnotextos, tentenublo, Burgos, 2001, p. 76

(9) PUERTO, J. L., Leyendas de Tradición Oral en la provincia de León, Diputación de León, 2011, p. 575

(10) citado en PEDROSA, J. M. et al., Héroes, santos, moros y brujas (leyendas épicas, históricas y mágicas de la tradición oral de Burgos) Poética, comparatismo y etnotextos, tentenublo, Burgos, 2001, p. 77

(11) PUERTO, J. L., Leyendas de Tradición Oral en la provincia de León, Diputación de León, 2011, p. 576

(12) PUERTO, J. L., Leyendas de tradición oral en la provincia de León, 2011, p. 580

(13) RÚA ALLER, F. J., RUBIO GAGO, M. E., La piedra celeste. Creencias populares leonesas. Diputación Provincial. Breviarios de la Calle del Pez, 1986, pp. 132-133

(14) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., La Piedra del Campanín de San Juan de la Mata, El Bierzo, León, Asturiensis Prouincia Indigena, 2015, http://asturiense.blogspot.com.es/2015/02/la-piedra-del-campanin-de-san-juan-de.html

(15) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M.A., Teleno, Señor del Laberinto, del Rayo y la Muerte. Un enfoque etnoarqueoastronómico para el estudio de los santuarios antiguos del corazón de la Asturia, Editorial Lobo Sapiens, 2011, p. 264

(16) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., Piedralba: arte rupestre y agua, Asturiensis Prouincia Indigena, 2015, http://asturiense.blogspot.com.es/2015/10/piedralba-arte-rupestre-y-agua.html

(17) PARCERO OUBIÑA, C., CRIADO BOADO, F., SANTOS ESTÉVEZ, M. La arqueología de los espacios sagrados, Arqueología Espacial, 19-20, Arqueología del Paisaje, Teruel, 1998, pp. 513-515

(18) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M.A., Teleno, Señor del Laberinto, del Rayo y la Muerte. Un enfoque etnoarqueoastronómico para el estudio de los santuarios antiguos del corazón de la Asturia, Editorial Lobo Sapiens, 2011, p. 46

(19) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M.A., Teleno, Señor del Laberinto, del Rayo y la Muerte. Un enfoque etnoarqueoastronómico para el estudio de los santuarios antiguos del corazón de la Asturia, Editorial Lobo Sapiens, 2011, pp. 30, 221-222; GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., El soliforme del Furacón de los Mouros de Librán (y III), Asturiensis Prouincia Indigena, 2013, http://asturiense.blogspot.com.es/2013/02/el-soliforme-del-furacon-de-los-mouros.html

(20) Nicanor Arce Alonso, Chana de Somoza, PUERTO, J. L., Leyendas de tradición oral en la provincia de León, 2011, p. 581

(21) Federico Simón Simón, Chana de Somoza, PUERTO, J. L., Leyendas de tradición oral en la provincia de León, 2011, p. 581

(22) Gonzalo Fuentes Pérez, Lucillo, PUERTO, J. L., Leyendas de tradición oral en la provincia de León, 2011, p. 581

(23) ALBA, P., Historia de la Montaña de Boñar, 1864, p. 68

(24) Gertrudis Valladares Rodríguez, Felechas, PUERTO, J. L., Leyendas de tradición oral en la provincia de León, 2011, p. 578

(25) Pilar González Rodríguez, Felechas, PUERTO, J. L., Leyendas de tradición oral en la provincia de León, 2011, p. 578

(26) Avelino Alonso Rodríguez, Llamas de Colle, PUERTO, J. L., Leyendas de tradición oral en la provincia de León, 2011, p. 586

(27) Etelvina Fernández Rodríguez, Colle, PUERTO, J. L., Leyendas de tradición oral en la provincia de León, 2011, p. 586

(28) MARTÍNEZ ÁNGEL, L., Sobre la Patadica de la Mula, en Colle (Boñar, León), Revista de Folklore, nº 211, 1998

(29) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., La Colina del Cuervo: San Llorienzu de Xixón, Columbrianos y el Cabo de San Vicente, Asturiensis Prouincia Indigena, 2014, http://asturiense.blogspot.com.es/2014/06/la-colina-del-cuervo-san-llorienzu-de.html

(30) Himnos homéricos, Himno IV, A Hermes

(31) Encyclopedia of the african diaspora. Origins, experiences and culture, ed. Carole Boyce Davies, People with their feet on backward, p. 751

viernes, 2 de octubre de 2015

Piedralba: arte rupestre y agua



Son muchas las estaciones de arte rupestre que conocemos en la ribera del río Turienzo, el antiguo río Ibdonia del que deriva la actual localidad de Andiñuela. Empezamos con los petroglifos de Prada(1) en el arroyo del Vuestrusuiro y los de Andiñuela en el que nace de la Cabuerca Santa(2) son dos de las fuentes que dan lugar a nuestro río más allá de Andiñuela. Luego encontramos las de la Peña Furada y de Molínquemao(3) y más adelante, poco antes de Val de San Lorenzo, los de la Encruciada de Val de San Román(4) para alcanzar los de Piedralba a los que dedicaremos este artículo.






La localidad de Pedralba está encabezada por su castro, que estaría antiguamente en competencia territorial con los cercanos de Morales del Arcediano y el Castro Encarnao. A esta población dedicó Juan Carlos Campos(5) su artículo Castros y Cazoletas. Desde aquí se produce la puesta del Sol en las fiestas de media estación de primeros de febrero/noviembre sobre los Cambitos, en el Monte Teleno, un hito horizontal que ya en otras ha sido referencia para otros alineamientos como una peña con cazoletas de San San Salvador de Quintanilla de Somoza en el lunasticio menor Sur(6). En la ladera norte del castro encontramos una pequeña peña con una pila, que suponemos relacionada con algún culto acuático. Así, lo esperable sería algún alineamiento en las fiestas de media estación de mayo/agosto, solsticio de verano o lunasticio al Norte. En cuanto a este último caso tenemos ya algunos ejemplos: el santuario rupestre de Pena Escrita de Vilar de Perdizes en Portugal(7), el santuario rupestre de Mesa del Carpio en Salamanca(8), el santuario termal de la Edrada en Cacabelos, León(9) y la fuente de Nuestra Señora del Espino(10). No encontramos ningún punto destacado del paisaje que satisfaga esta condición, con una excepción apenas perceptible pero extraordinaria. Se trata de los Picos de Europa, que se encuentran de aquí a unos 128 kilómetros de distancia. Sobre ellos se produce la salida de la luna en su lunasticio mayor Norte.

Al fondo, el Castro Encarnao






La alineación de tres cazoletas apunta a la puesta en el solsticio de verano
Hacia el Castro Encarnao en la salida del Sol de Beltaine/Lugnasad
Al pie del castro, al borde del Turienzo, nos encontramos con una interesantísima estación de petroglifos que también fue dada a conocer por Juan Carlos Campos en su artículo Los Petroglifos del río Turienzo(11). Desde aquí la vista al paisaje circundante es muy restringida, limitándose a dos puntos destacados. Uno de estos es el Castro Encarnao sobre el que se produce la salida del sol en las fiestas de media estación de primeros de mayo/agosto. En la disposición de cazoletas reconocemos una línea marcada por tres cazoletas que tiene por acimut 121º/301º. Hacia el oeste señala con precisión el lugar de la puesta solar en el solsticio de verano. Ambos alineamientos son muy convenientes para un lugar de culto, señalado por petroglifos, inmediato a un curso de agua. En la celebración tradicional de las fiestas de primero de mayo el agua adquiere especiales propiedades: realza la belleza, mantiene la salud o es ingrediente para fabricar hechizos . Además, es el tiempo en el que, en la mayor parte de Europa, se hacen rogativas para pedir lluvias(12). En cuanto a la noche de Juan, la indudable cristianización del solsticio de verano el agua del mar, de las fuentes o de los ríos, e incluso del rocío, adquiere esta noche propiedades especiales de las que carece el resto del año . Toda el agua es santa y milagrosa esta noche. Otorga belleza, cura, previene contra enfermedades especialmente cutáneas, permite conocer el porvenir, favorece la prosperidad de plantas, protege y cura al ganado(13).

Los cálculos, en este enlace.
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(1) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., Las líneas de cazoletas de Prada, Asturiensis Prouincia Indigena, 2015, http://asturiense.blogspot.com.es/2015/06/las-lineas-de-cazoletas-de-prada.html

(2) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., Las líneas de Cazoletas de Andiñuela, Asturiensis Prouincia Indigena, 2015, http://asturiense.blogspot.com.es/2015/06/las-lineas-de-cazoletas-de-andinuela.html

(3) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M.A., Teleno, Señor del Laberinto, del Rayo y la Muerte. Un enfoque etnoarqueoastronómico para el estudio de los santuarios antiguos del corazón de la Asturia, Editorial Lobo Sapiens, 2011, pp. 49-50, 237-238

(4) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., Los petroglifos de la Encruciada de Val de San Román y la Virgen de la Carballeda, 2015, http://asturiense.blogspot.com.es/2015/04/los-petroglifos-de-la-encruciada-de-val.html

(5) CAMPOS, J. C., Castros y cazoletas, La Tierra de los Amacos, 2009, http://tierradeamacos.blogspot.com.es/2009/11/castros-y-cazoletas.html

(6) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M.A., Teleno, Señor del Laberinto, del Rayo y la Muerte. Un enfoque etnoarqueoastronómico para el estudio de los santuarios antiguos del corazón de la Asturia, Editorial Lobo Sapiens, 2011, p. 264

(7) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., Larouco, el dios del verano: santuarios rupestres en Vilar de Perdizes, Asturiensis Prouincia Indigena, 2012, http://asturiense.blogspot.com.es/2012/05/larouco-el-dios-del-verano-santuarios.html

(8) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., El santuario rupestre de la Mesa del Carpio y la luna nueva del solsticio de invierno, Terrae Antiquae, http://terraeantiqvae.com/group/arqueoastronomia/forum/topics/el-santuario-rupestre-de-la-mesa-del-carpio-y-la-luna-nueva-del#.Uwpp9ON5POR

(9) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., Santuarios termales y dragones: Luyego, Santa Mariña de Augas Santas y La Edrada de Cacabelos, Asturiensis Prouincia Indigena, 2012, http://asturiense.blogspot.com.es/2012/12/santuarios-termales-y-dragones-luyego.html

(10) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., La fuente de la vida, Asturiensis Prouincia Indigena, 2013, http://asturiense.blogspot.com.es/2013/01/la-fuente-de-la-vida.html

(11) CAMPOS, J. C., Los petroglifos del río Turienzo, La Tierra de los Amacos, 2014, http://tierradeamacos.blogspot.com.es/2014/04/los-petroglifos-del-rio-turienzo.html

(12) CARO BAROJA, J. La estación de amor, Taurus, Madrid, 1986, 1ª ed. 1979, pp. 78-80

(13) CARO BAROJA, J. La estación de amor, Taurus, Madrid, 1986, 1ª ed. 1979, pp. 156, 171, 177-184
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