Presentación

¡Bienvenido!

En este blog iré presentando distintos temas, tanto históricos como más actuales, relacionados con este olvidado rincón del Noroeste.

Ahora mismo, el objeto principal de mi interés es el estudio de los antiguos lugares sagrados y sus pervivencias en nuestro patrimonio cultural y arqueológico. Este blog es la continuación del estudio etnoarqueoastronómico con marco geográfico en el valle alto de los ríos Duerna y Turienzo en la comarca leonesa de Maragatería cuyos resultados publiqué en el libro Teleno, Señor del Laberinto, del Rayo y de la Muerte. En este libro se sientan las bases sobre el origen y pervivencias de un calendario prehistórico basado en equinoccios, solsticios y fiestas de media estación, los fundamentos de la práctica astronómica antigua y el uso de los lugares de culto prehistóricos como calendario en el paisaje.

A la derecha puedes encontrar varias páginas con un índice temático que relaciona las distintas entradas publicadas clasificadas por temas, un índice geográfico que visualiza en un mapa los lugares estudiados, una página con enlaces a aplicaciones o utilidades de interés y una biblioteca con libros y artículos digitalizados sobre temas tales como Arqueología, Astronomía, Arqueoastronomía, Historia de las Religiones, Tradición Popular, Historia, etc.

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miércoles, 6 de junio de 2012

La Piedra de la Fecundación de Castrohinojo



En la localidad cabreiresa de Castrohinojo existe en el centro del pueblo, desde tiempo inmemorial, una gran roca con un nombre bien sugerente: la Piedra de la Fecundación. Ese es el que a mi me han comunicado, aunque otros le llaman el "Morrillo del Extremadero". Tiene una gran importancia político-social pues allí se celebra el concejo. La alusión a sus propiedades fertilizadoras es explicada así: las mujeres que apoyan su vientre sobre ellas se quedan embarazadas aunque, advierten, el marido también tiene que ayudar algo. Estas circunstancias invitan a su consideración como un lugar de culto de origen prehistórico.

Matías Díez Alonso también se refirió a ella en sus Mitos y Leyendas de la Tierra Leonesa:

«Pues en esta aldea se halla emplazado en medio de la tortuosa calle, una calle muy irregular, un gran bloque de piedra caliza, a forma aproximadamente cónica, que llaman "el morrillo del Extremadero".
«Junto al morrillo del Extremadero se practicaba el concejo y el recuento del ganado. Pero su valor legendario estriba en las virtudes que poseía aquella piedra, ya que las mujeres frotaban la barriga en el Extremadero para ser fecundas; y tal era la fe que tenían en la influencia de la piedra que se tomó siempre como el símbolo de la fecundidad.
«A menos de medio kilómetro de la aldea existe una cueva con su entrada por el cortado de una roca, y que debió ser una bocamina, pero que los nativos la pueblan de leyenda, pues aseguran que dentro se aprecia una bella columna tallada en la piedra»(1).

Piedra de la Fecundación de Castrohinojo
Cueva de los Mouros de Castrohinojo

La ecuación según la cual una piedra puede adquirir propiedades fecundadoras es simple. Uno de las proposiciones del silogismo que vamos construir ya la conocemos: algunas rocas son adoradas, no por su naturaleza lítica, sino por considerarse morada de los muertos:

«El antropólogo inglés Hutton cree que estos monumentos megalíticos funerarios –frecuentes en las tribus no civilizadas de la India– tienen por misión “fijar” el alma del muerto y servirle de morada provisional cerca de los vivos; esto le permite influir en la fertilidad de los campos por las fuerzas que su naturaleza espiritual le confiere y, al mismo tiempo, le impide errar y hacerse peligrosa […] desde el punto de vista morfológico, se les puede comparar con los megalitos y menhires prehistóricos europeos […] cuando se trata de una muerte violenta (por rayo, serpiente, tigre) se erige el monumento en el lugar mismo del accidente […] Esto último revela el sentido originario de los monumentos líticos funerarios, porque la muerte violenta deja un alma agitada y hostil, llena de resentimientos […] la piedra funeraria se convierte así en un instrumento de la vida contra la muerte. El alma “habita” la piedra, como en otras culturas habita la tumba, que, por las mismas razones, es considerada como la “casa del muerto” […] “las piedras son el espíritu petrificado de los antepasados” [...]»
«Hay rocas que representan o encarnan dioses, antepasados o héroes “civilizadores” […] Los khasis de Assam creen que la gran madre del clan está representada en los dólmenes (maw-kynthei, “piedras femeninas”) y el gran padre en los menhires (maw-skynrang, “piedras masculinas” […] En otras áreas culturales, los menhires encarnan incluso la divinidad suprema (uránica)»(2).

La segunda proposición es : los muertos son adorados para que protejan y hagan fértiles a campos, ganados y mujeres.

«Las relaciones entre los muertos y la fertilidad agrícola son bastante importantes y tendremos qeu volver sobre ellas. Hagamos notar, sin embargo, la perfecta simetría que existe entre las ofrendas hechas al comenzar la siembra, la recolección, la trilla o el entrojado. El ciclo se cierra con la fiesta colectiva de la recolección, que tiene lugar en otoño [...] y que se compone de un banquete, bailes y sacrificios ofrecidos a los distintos espíritus. Con esta ceremonia se cierra el año agrícola. Los elementos agrarios que figuran en las fiestas del invierno se explican por fusión de los cultos de la fertilidad con cultos funerarios. Bajo la jurisdicción de los muertos que van a proteger la sementera está también la cosecha amontonada en las granjas, sustento de los vivos durante el invierno[...]
«La agricultura, como técnica profana y como forma de culto, interfiere con el mundo de los muertos en dos planos distintos. El primero es la solidaridad con la tierra; Los muertos, como las semillas, se entierran, entran en una dimensión ctónica que sólo a ellos les es accesible. Por otra parte, la agricultura es por excelencia una técnicade la fertilidad, de la vida que se reproduce multiplicándose, y los muertos se sienten especialmente atraidos por este misterio del renacer, de la palingenesia y de la incesante fecundidad. Semejantes a los granos enterrados en la matriz telúrica, los muertos esperan su vuelta a la vida bajo una nueva forma. Por eso se acercan a los vivos, sobre todo en los momentos en que la tensión vital de las colectividades llega al máximo, es decir, en las llamadas fiestas de la fertilidad, cuando las fuerzas genéticas de la naturaleza y del grupo humano son evocadas, desencadenadas, exacerbadas por los ritos, por la opulencia y por la orgía»(3).
«El culto funerario influye cada vez más en los cultos de la fertilidad, apropiándose ritos, que transforma en ofrendas o en sacrificios ofrecidos a las almas de los antepasados»(4).

Consecuentemente, son los muertos que habitan la Piedra la Fecundación los que son adorados, y a los que se ruega fertilidad. Esta adoración está ligada al ciclo productivo de la naturaleza el cual es seguido y estimulado mediante el calendario y sus fiestas.

El estudio de su potencial astronómico en cuanto a alineamientos solares en solsticios, equinoccios o fiestas de media estación, o en los lunasticios, francamente, deja que desear. Me recuerda al túmulo, posiblemente prehistórico, sobre el que se construyó la ermita de la Virgen de San Mamés de Palacio de Torío. Desde la Piedra de la Fecundación aquí destacan los picos o cerros de La Escrita, Las Pedreras, El Cabezo, La Torre y el Pedroso, que arrojan las declinaciones respectivas: -13’65, -22’34, -30’75, -33’36 y -40’83.




Las declinación objetivo más próximas corresponden al solsticio de invierno y al lunasticio mayor sur, con valores (sin corrección de la refracción atmosférica)(5):

δinvierno = -ε + SDS = -23,93 + 0,5 = -23,43
δPMaSLuna = -ε – IL – P + SDL = -29,58

donde ε es la oblicuidad de la eclíptica, SDS es el semidiámetro aparente del disco solar expresado en grados, IL la inclinación de la Luna respecto a la eclíptica, P la corrección por paralaje y SDL el semidiámetro aparente de la Luna.

Los errores (diferencia entre el acimut real con el pico y el correspondiente a la declinación objetivo) que suponen los alineamientos próximos al solsticio de invierno y al lunasticio mayor sur exceden con mucho el umbral que hasta ahora estamos considerando, que es de 1º. Sin embargo, el correspondiente al lunasticio mayor sur con El Cabezo podemos validarlo, habida cuenta de su forma roma y de que el error es prácticamente 1º en el punto más característico de su cima aparente y al que he denominado El Cabezo 2. Tal vez no sea casualidad que, como puedes comprobar en la segunda fotografía, la forma de la piedra recuerde al Cabezo en la zona donde se produce el lunasticio.



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(1) DÍEZ ALONSO, M., Mitos y Leyendas de la Tierra Leonesa, 

(2) ELIADE, M., Tratado de Historia de las Religiones. Morfología y dialéctica de lo sagrado, Ediciones Cristiandad, 2009 (1ª ed. 1949), pp. 334-337

(3) ELIADE, M., Tratado de Historia de las Religiones. Morfología y dialéctica de los sagrado, Ediciones Cristiandad, 2009 (1ª ed. 1949), p. 497-498

(4) ELIADE, M., Tratado de Historia de las Religiones. Morfología y dialéctica de los sagrado, Ediciones Cristiandad, 2009 (1ª ed. 1949), p. 502

(5) Ver GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M.A., Teleno, Señor del Laberinto, del Rayo y la Muerte. Un enfoque etnoarqueoastronómico para el estudio de los santuarios antiguos del corazón de la Asturia, Editorial Lobo Sapiens, 2011, pp. 271-273

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