Presentación

¡Bienvenido!

En este blog iré presentando distintos temas, tanto históricos como más actuales, relacionados con este olvidado rincón del Noroeste.

Ahora mismo, el objeto principal de mi interés es el estudio de los antiguos lugares sagrados y sus pervivencias en nuestro patrimonio cultural y arqueológico. Este blog es la continuación del estudio etnoarqueoastronómico con marco geográfico en el valle alto de los ríos Duerna y Turienzo en la comarca leonesa de Maragatería cuyos resultados publiqué en el libro Teleno, Señor del Laberinto, del Rayo y de la Muerte. En este libro se sientan las bases sobre el origen y pervivencias de un calendario prehistórico basado en equinoccios, solsticios y fiestas de media estación, los fundamentos de la práctica astronómica antigua y el uso de los lugares de culto prehistóricos como calendario en el paisaje.

A la derecha puedes encontrar varias páginas con un índice temático que relaciona las distintas entradas publicadas clasificadas por temas, un índice geográfico que visualiza en un mapa los lugares estudiados, una página con enlaces a aplicaciones o utilidades de interés y una biblioteca con libros y artículos digitalizados sobre temas tales como Arqueología, Astronomía, Arqueoastronomía, Historia de las Religiones, Tradición Popular, Historia, etc.

Si deseas corregir, matizar, opinar o pedir más información sobre lo aquí apuntado, te animo a participar.

martes, 3 de abril de 2012

El santuario pagano de San Félix: San Félix de Visonia, la ermita de los Escayos, la Torre de San Félix de Villar de los Barrios y el Campo de las Arcas del Becerril



En el capítulo anterior tratamos sobre Valerio del Bierzo y su estancia en una iglesia, con advocación de San Félix, que había sustituodo un santuario pagano:

«Tras dejar Compludo se retiró a una gran soledad: se trata de un refugio, situado en los alto de un monte, en un lugar inhóspito batido por los vientos y frecuentes tempestades, árido y desértico, en donde había existido un santuario pagano, luego destruido por los cristianos. En el mismo lugar se erigió un eremitorio dedicado a San Félix, en el cual se recogió. Parece que el lugar era llamado Castro Pedroso, del que mucho tiempo después resolvió emigrar por sentirse inseguro tras reiteradas incursiones de ladrones que le robaban hasta lo imprescindible para subsistir.
«Por suerte para él, logró trasladarse a una especie de oratorio anejo a una iglesia propia, dentro de una gran finca llamada Ebronanto»(1).

Vamos a plantear distintas posibilidades en cuanto a la ubicación de este lugar.

SAN FÉLIX DE VISONIA

Sobre el emplazamiento de la iglesia de San Félix en la que se cobijó Valerio del Bierzo, dice Balboa de Paz «Este san Félix se ha relacionado con el monasterio de San Fiz de Visonia, pues la basílica estaba muy cerca de Castro Petrense, que Mañanes y Frigetto identifican con Castropetre (Oencia)...»(2). Sin embargo, también la identificación del monasterio visuniense fundado por Fructuoso entraña problemas. Hay quien quiere ver en él la iglesia de San Juan de San Fiz, entre Villafranca del Bierzo y Corullón(3). Desde luego no está emplazada en la cima de una montaña inhóspita, ni puede ser la ermita construida por su discípulo Juan en la falda de esta ya que en su subsuelo se encontró una construcción del siglo II: una piscina(4).

San Juan de San Fiz
Planta de San Juan de San Fiz mostrando la piscina romana bajo el ábside
La propuesta más plausible sobre el emplazamiento de San Félix de Visonia parece la propuesta por el Padre Florez, en las montañas de Aguiar, a orillas del Visuña o Selmo, muy cerca de Sobrado, del que debieron quedar restos en tiempos de Madoz(5).

«Pasó el Santo a otra aspereza mas retirada, en la misma tierra del Bierzo, mas abajo de Ponferrada, donde fundó otro Monasterio, llamado Rufianense, dedicado a S. Pedro, y llamado hoy S. Pedro de Montes, junto al nacimiento del rio Oza (vulgarmente Veza) que entra en el Sil por Sudeste, poco mas abajo de Ponferrada, y nace en las montañas Aquilanas (vulgarmente Aguianas) cerca del Castro Rupiana, mencionado en las Obras de S. Valerio, con motivo de haver vivido el Santo, y restaurado este Monasterio inmediato de S. Pedro, que despues fue ultimamente reparado por S. Genadio. Alli vivió algun tiempo S. Fructuoso, sepultado en una cueba cerca del Altar Mayor: hasta que saliendo los Monges del primer Monasterio de Compludo, le llevaron consigo. Pero el Santo, buscando de nuevo la soledad, edificó otro Monasterio, intitulado Visuaniense, por el rio de este nombre (que hoy se llama Visonia) cuyo nacimiento es en las montañas de Aguiar, (abundantes de hierro) y por tanto suele tambien el rio llamarse de Aguiar; y despues de unas cinco, ó seis leguas de curso entra en el Sil por Occidente. A su orilla Oriental estuvo el Monasterio Visuniense, dedicado a S. Felix, y dicho S. Felix de Visonia: pero desierto de Monges fue dado por la Reyna Doña Urraca al Monasterio de Santa Marina, y ambos pasaron al Real de Carracedo, que tuvo el de Visonia como Granja, y hoy es uno de los lugares de la jurisdicion de su Abadia»(6).

Aquí es donde se produciría el límite entre la región astur y la galaica en tiempos de Valerio del Bierzo: “inter Bergidensis territori et Galleciae prouincia confinibus aedificauit monasterium Visuniensem”. En este sentido, recordemos que en O Courel fue encontrada una tábula de bronce en la que un miembro de la “civitas Lougeiorum” se identifica como “ex gente asturum(7).


EL PICO DEL CASTRO DE QUINTANILLA DE SOMOZA

Otra posibilidad en cuanto al emplazamiento de la iglesia de San Félix descrita por Valerio es la propuesta por Manuel Gómez Moreno en su Catálogo Monumental relativo a la provincia de León y que apunta a un lugar que conocemos ya muy bien. Se trata del entorno de la antigua iglesia de San Salvador de Quintanilla de Somoza, al pie del Pico del Castro, a pocos metros de un santuario prehistórico rupestre y cerca del lugar donde apareció el lápida votiva con la leyenda “Único Zeus-Serapis-Iao”. Según Gómez Moreno, de las ruinas de la iglesia se extrajo una losa de pizarra que alude a un presbítero de nombre Flaíno, que pudo ser el enemigo de Valerio en su retiro en San Félix:

«Bien cerca del pueblo hay una eminencia que llaman "pico del Castro", y junto a ella subsiste el campanario de la iglesia vieja, cuya advocación era de San Salvador. Allí aparecen varios sepulcros, y dentro de uno de ellos había tres jarritos, como pucheros, iguales, de 83 milímetros de alto, con rayas hechas a torno y otras puenteadas oblícuas atravesándoas: conserva uno D. Gregorio Cordero.
«Este mismo extrajo, de las ruinas de dicha iglesia, un trozo de losa de pizarra, perteneciente a sepultura, cuyo ancho es de 39 centímetros, con letras hechas a golpes, de 7 centímetros, término medio, en su sitio, que son:
AINUS P R B S
I EGICA REGI
«Será el epitafio de un Nigrinus o Flainus, presbiterus, que fallecería en tal año "domini nostr]i Egicani regis". Es interesante por escasear mucho las memorias visigóicas conocidas en esta región; además, el Flainus y el tiempo a que corresponde hacen suponer que aluda a cierto presbítero de este nombre, citado por Valerio, en su auobiografía, como uno de sus enemigos y perseguidores, y dice que era suya una basilicula donde Valerio se acogió, en lugar desierto colindante con el Castro Petrense. La escritura de propiedades de la catedral de Astorga del año 1021 cita juntos los pueblos de Quintanella et Kastro, pudiendo ser éste el citado por Valerio y corresponder al pico del Castro actual»(8).

Santuario rupestre de San Salvador de Quintanilla de Somoza, al pie del Pico del Castro
La “eminencia” que describe Gómez Moreno es un simple cerro, si bien creo que es bastante probable que albergara o albergue restos que denoten su carácter cultual. De hecho, se dice que el poste con rebajes e incisiones que contuvo monedas visigodas, y que ahora está tirado próximo a las ruinas de la iglesia de San Salvador, procede del Pico del Castro. Sin embargo, ahora si sabemos que abajo, al lado de estas ruinas de una iglesia con advocación al Salvador, que celebra su fiesta a primeros de agosto, sí existió un santuario prehistórico rupestre con un megalito orientado al amanecer de las fiestas de media estación de Imbolc y Samain, y al anochecer de las de Beltaine y Lugnasad. Con todo, no creo que se trate del San Félix descrito por Valerio, ya que se encuentra, en mi opinión, demasiado alejado de Compludo y San Pedro de Montes.


CASTRO PEDROSO Y LA ERMITA DE LOS ESCAYOS

Según Francisco José Udaono, «Valerio se dirige a un lugar “inter Asturiensis urbis et Castri Petrensis confinio”. Ello nos lleva a pensar que también la fundación complutense estaría cerca de este lugar que marca los límites de la ciudad de Astorga y la gran propiedad rural de Castro Petrense, enclavada en el territorio berciano»(9). Propone que el Castro Petrense podría ser el Castro Pedroso cerca de Manzanedo de Valdueza(10). Muy cerca de allí están las ruinas de la ermita de la Virgen de los Escayos, una de las Siete Hermanas que David Gustavo López confunde con la ermita de Villarino, también próxima, en estado ruinoso pero aún reconocible(11). El Catálogo y Normativa Arqueológica del PGOU de Ponferrada dice  «Era un pequeño edifico de planta rectangular con cubierta a dos aguas realizado en mampostería de esquisto»(12).
Castro de El Pedroso, cerca de Manzanedo de Valdueza
El acceso a la ermita de Valdescayos es por un camino desde el pueblo de Manzanedo que transcurre al abrigo de un valle, sin referencias destacadas en el paisaje. Sin embargo, al cruzar un pequeño arroyo y cerca de una chopera, de repente se abre el paisaje hacia poniente, revelando varios picos destacados que podrían haber tenido un uso astronómico. Concretamente Chano Corral podría utilizarse como indicador solar del acontecimiento de las fiestas de media estación que dan comienzo y fin al verano, Beltaine y Lugnasad, que sería coherente con la actual celebración de la Virgen de la Asunción el quince de agosto.
Restos de paredes en Valdescayos
Vista desde Valdescayos. El piquín es Chano Corral
Algo parecido sucede con la ermita de San Pedro de Villarino, que está emplazada en un lugar destacado, en el que nuevamente el horizonte en el poniente queda descubierto. Teniendo en cuenta la advocación de la iglesia, no creo que sea casualidad que desde aquí el Sol del solsticio de verano se oculte en la Corona del Castro.
Ermita de San Pedro de Villarino
Ermita de San Pedro de Villarino
Vista desde Villarino destacando la Guiana y Pico de Águilas
Vista desde Villarino destacando la Corona del Castro
El paisaje es montañoso, pero ambas ermitas, junto con el castro, se localizan en un valle. No reconozco montaña alguna que podría identificarse con el inhóspito monte descrita por Valerio.


LA TORRE DE SAN FÉLIX DE VILLAR DE LOS BARRIOS

Continúa Udaondo: «Las evidencias arqueológicas nos hacen pensar en un lugar cercano a la población de Villar de los Barrios, ya que en un cruce de caminos apareció un ara dedicado a Mercurio, y además se conserva el topónimo “Torre de San Félix”. la publica strata de que nos habla Valerio, en la que discurre el sueño de la matrona Teodora, estaba situada en la falda del monte que albergaba el templo de San Félix, y que, al parecer, contaba con un notable trasiego de personas y ganados, como se ha expuesto anteriormente. también puede confirmarse la existencia de una de las vías secundarias que pasaba por el desierto lugar»(13). Apoya esta tesis citando a a Tomás Mañanes: «En un cruce de caminos apareció una ara de granito dedicado a Mercurio y que se remitió al Museo Arqueológico Nacional de Madrid. Este cruce seguramente se puede relacionar con los dos caminos importantes que pasan por aquí, aunque no sabemos el paraje exacto de su aparición. Estos caminos son: el llamado camino de San Esteban, que viene de los puentes de Malpaso por Lombillo, ermita de San Martín, Salas de los Barrios, los Barrios de Salas y San Esteban, y el llamado camino de los Maragatos que pasa por la Torre de San Félix y va a unirse con el que viene de Lombillo un poco antes de llegar a San Esteban de Valdueza»(14).
Ruinas de la Torre de San Félix en Villar de los Barrios
Desde las ruínas de la Torre de San Félix no se ve el Capeloso, pero a unos 30 metros sí, y posiblemente podríamos acercarnos más limpiando maleza y zarzas. Desde aquí se produce el alineamiento con este pico en la puesta del sol de las fiestas de media estación de Beltaine y Lugnasad, así que sí tendría sentido que guardara relación con el lugar en el que fue hallada el ara dedicada a Mercurio, que como ya sabemos, ha sido identificado con Lug(15) y cuyo nacimiento se celebraba el 15 de mayo en una fecha muy próxima a la fiesta de media estación de Beltaine(16).
Vista del Capeloso desde las inmediaciones de la Torre de San Félix de Villar de los Barrios
Sin embargo, el lugar ni está en la cima ni en la falda de una montaña como la descrita por Valerio. Es interesante el dato revelado por el Grupo Gabuzo en en artículo publicado en la Revista del Instituto de Estudios Bercianos:

«Otro elemento importante a considerar es la epigrafía, ya que a través de ella nos es dado a conocer el grado de romanización de un pueblo. Como importante documento epigráfico existe la lápida dedicada al dios Mercurio, hoy en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid, que según los datos más difundidos apareció en Villar, cerca de una bifurcación de caminos con la siguiente inscripción:
MERCURI ERA OCT
SACRUM CCLX
F. E EX. V. P. III POS
I. C. B. I.
«Sin embargo, en documentos del archivo parroquial de Lombillo, posiblemente del s. XVII, en los que autor pretende poner de manifiesto la importancia de este barrio con respecto a Salas, en donde estaba centralizada toda la jerarquía, se habla de la existencia de un templo dedicado al dios Mercurio en sus proximidades y la aparición de dos lápidas, una dedicada a dicho dios y otra a la diosa Dagonte (Degante ?). Sobre el mismo lugar, llamado Alto de San justo, próximo a un cruce de caminos, los primititivos cristianos edificaron un templo que tenía "baptisterio empedrado primorosamente como ningún palacio" y con pila para bautizar por inmersión»(17).


BECERRIL Y EL CAMPO DE LAS ARCAS

Si cerca de Compludo hay una montaña inhóspita de la que tengamos razones para creer que tuviera un especial significado religioso precristiano, esa es sin duda alguna el Pico Becerril. En mi libro, Teleno, Señor del Laberinto, del Rayo y la Muerte. Un enfoque etnoarqueoastronómico para el estudio de los santuarios antiguos del corazón de la Asturia(18), tuvimos ocasión de comprobar como este pico era blanco preferente de alineamientos solares en las fiestas de media estación de Beltaine y Lugnasad, o en el solsticio de verano. Cerca de su cima hay un topónimo muy sugerente: el Campo de las Arcas, que en imágenes desde satélite muestra un pequéño círculo de unos 15 metros de diámetro. Desde aquí también se observa la ocultación del Sol en el Capeloso en las fiestas de media estación de Beltaine y Lugnasad. Esta insistencia en este pico es muy sugerente. Recordemos que sobre él se ponía el Sol del solsticio de verano desde la cima de la Guiana.
Campo de las Arcas y Becerril
Vista del Capeloso, nevado y al fondo, desde el Campo de las Arcas

VALERIO: UN MENTIROSO

Eso es lo que sostiene Jose Carlos Martín en un artículo titulado ¿Valerio en Compludo? Examen crítico de los Opúsculos Autobiográficos (CPL 1282-1284) y las Visiones del Más Allá (CPL 1277-1279) de Valerio del Bierzo(19). Es posible que su estancia en Compludo nunca tuviese lugar, por lo que no tendría sentido utilizar este lugar como referencia para buscar en sus proximidades el santuario pagano cristianizado como San Félix. Jose Carlos Martín llega más lejos, y niega la propia existencia de este lugar. A mi me parece que el relato del sueño de Teodora, con un innegable regusto pagano, se ajusta perfectamente a un santuario precristiano que sugiere alguna relación con la fiesta de media estación de Lugnasad ya que se cristianizó bajo la advocación de San Félix(20). Sin embargo, es también muy sospechoso que su admirado Fructuoso también abandonara Compludo para fundar el monasterio de San Félix de Visonia.

TABLAS


-----------------------------------------------------------------------
(1) DIAZ Y DIAZ, M. C., Valerio del Bierzo. Su persona. Su obra, Centro de Estudios e Investigación “San Isidoro”, Caja España de Invsersiones, Archivo Histórico Diocesano, León, 2006, p. 37

(2) BALBOA DE PAZ, J.A., Castro Ventosa en la Edad Media, Actas de las Jornadas sobre Castro Ventosa / coord. por José Antonio Balboa de Paz, Inés Díaz Alvarez, Vicente Fernández Vázquez, 2003, Nota 56, p. 140, nota 56; MAÑANES, T., Arqueología de la cuenca leonesa del río Sil: (Laceana, Bierzo, Cabrera), Universidad de Valladolid, 1987, p. 77, citado por UDAONDO, Las entidades geográficas en las obras de Valerio del Bierzo, Helmántica, nº 145-146, p. 228

(3) «Entre Villafranca del Bierzo y Corullón, a poco más de un kilómetro de aquella población, se encuentra la iglesia de San Juan de San Fiz, denominada también San Juan de Fiz, San Juan de Viso, San Juan de Visonia, San Fiz de Visonia, San Fiz de Villafranca, San Félix Visuniense, San Felices, San Feliz de Corullón o San Fiz de Corullón [...] Es teoría comunmente aceptada que su origen está en el monasterio de Visonia, que sería fundado por el propio San Fructuoso de Braga después de su retiro en el monasterio Rufianense (San Pedro de Montes), en la primera mitad del siglo VII, aunque : Díaz y Díaz sostiene que este Visonia estaba en El Caurel (Lugo)» NUÑO GONZÁLEZ, J., Iglesia de San Juan de San Fiz, en VV. AA., Enciclopedia del Románico de Castilla y León, León, Centro de Estudios del Románico, 2002, p. 405

(4)  RODERA ALONSO, A., La iglesia de San Juan de San Fiz en Villafranca, Bierzo, 2008

(5) «el Selmo, llamado Visonia ó Visuña, nace de una fuente que se halla en el pueblo de Ceramo, partido judicial de Quiroga; sale de él después de regar una corta pradera, una presa que impulsa á la herreria de Nava ó Visuña; sigue su curso por debajo de tierra como 1/2 leg., escepto en el invierno en que hay avenidas, yendo á salir por entre una peña al S. de la montana, donde fundó San Valerio el monast. de San Félix, de que aun quedan restos; deja á der. é izquierda los pueblos de Ferromolinos, Visuña y Horrios, del partido de Quiroga; sigue en dirección S. bastante estrecho y despeñado; pasando por entre los pueblos de Villarrubin, Céstoso, Amado, Arnadelo, Oencía, barrio de Ponti Petri, Cabeza del Campo, Sobrado y Friera, uniéndose al Sil á las 6 leg. escasas de curso» MADOZ, P., Diccionario geográfico-estadístico-historico de España y sus posesiones de ultramar, XVI, entrada VILLAFRANCA DEL VIERZO, p. 138

(6) FLOREZ, H., España Sagrada. Teatro Geográfico-Histórico de la Iglesia de España, Tomo Xv, 1759, Trat. 55, Cap. 8, 81, p. 142

(7) RODRÍGUEZ COLMENERO, A., La nueva 'tabula hospitalis' de la 'civitas Lougeiorum'. Problemática y contexto histórico, ”, Zeitschrift für Papyrologie und Epigraphik,. 117, 1997, pp. 213-226

(8) GÓMEZ MORENO,M., Catálogo monumental de España. Provincia de León, Madrid, 1925, p. 132

(9) UDAONDO, Las entidades geográficas en las obras de Valerio del Bierzo, Helmántica, nº 145-146, p. 217

(10) UDAONDO, Las entidades geográficas en las obras de Valerio del Bierzo, Helmántica, nº 145-146, p. 228

(11) GUSTAVO LÓPEZ, D., Prerrománico arruinado. Iglesia de Escayos en Manzanedo, Diario de León 28/8/2011, http://www.diariodeleon.es/noticias/revista/prerromanico-arruinado_628330.html

(12) PGOU De Ponferrada: Revisión y adaptación. Documento de refundido de aprobación definitiva según acuerdo de 22 de Mayo de 2007 (BOCyL nº 103 de 29 de Mayo de 2007). Catalogo y normativa arqueológica, Tomo II, pp. 106-108

(13) UDAONDO, Las entidades geográficas en las obras de Valerio del Bierzo, Helmántica, nº 145-146, pp. 205-234

(14) MAÑANES, T., Arqueología de la cuenca leonesa del río Sil: (Laceana, Bierzo, Cabrera), Universidad de Valladolid, 1987, p. 77, citado en UDAONDO, Las entidades geográficas en las obras de Valerio del Bierzo, Helmántica, nº 145-146, pp. 205-234; «Ara hallada en Villar de los Barrios, cerca de un cruce de caminos. Fue instalada por voto público. Se encuentra en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid. El culto a Mercurio (posible asimilación a Lugus o a otra divinidad indígena similar) debió ser importante en la zona. Tenemos noticias de un templo a él dedicado y Mercurio dio nombre a esas montañas» GARCÍA GONZÁLEZ, M. J., Creencias y cultos en el Bierzo Prerromano y romano, Revista Instituto de Estudios Bercianos, 1984, p. 52; «Villar de los barrios, Los Barrios de Salas, El Bierzo
MERCVRI[O] SACRVM F. F EX V(oto) P(ossuit)
Se encuentra desaparecida esta inscripción leonesa que tiene dificultades en su lectura. En la 1.3 Hübner lee Fe(lix) v(tum) mientras que Diego Santos prefiere F(lavinus) F(lavi) ex v(oto). Yáñez, Eras y fechas, I, 113; CIL II, 5706» DIEGO SANTOS, F., Inscripciones romanas de la provincia de eón, 1986, p. 64, citado en SANZ VILLA, J. R., Los dioses astures, Breviarios de la Calle del Pez, 1996, p. 144

(15) «D'Arbois de Jubainville formuló una teoría según la cual el dios Lug que aparece en los textos mitológicos irlandeses se corresponde con la deidad gala que fue interpretada por César como Mercurio, de la que el dictador afirmaba que era el inventor de todas las artes. La tesis de D'Arbois ha sido aceptada por numerosos investigadores durante todo el siglo XX y en la actualidad mantiene una considerable solidez» D'ARBOIS DE JUBAINVILLE, H., El ciclo mítológico irlandés y la mitología céltica. Barcelona, 1996 ( 1ª edición, 1884), p. 117 Y 199-200, LOTH, J.; Le dieu Lug, la terre mére et les Lugoves, RA (4ª ser.) 24, 1914, p.226, DE VRIES, J.; La Religion des Celtes. París, 1963, p. 59 y ss., TOVAR, A., The God Lugus in Spain, BBCS 29,1982, pp. 593, Mac CANA,P.; Celtic mythology, Feltham,1983( 1ª edición, 1968), pp. 24-25, MARCO SIMÓN, F., "El dios céltico Lug y el santuario de Peñalba de Villastar", Estudios en homenaje al Dr. Antonio Beltrán Martínez. Zaragoza, 1986, pp. 741 citados en OLIVARES PEDREÑO, J.C., Tesis doctoral Divinidades indígenas de la Hispania romana, Universidad de Alicante, 2000, pp. 307-311

(16) GIARDINA, A., The Romans, University of Chicago Press, 1993, p. 267; FOWLER, W.W., The Roman Festivals of the period of the Republic, MacMillan, 1899, pp. 111-121

(17) GRUPO GABUZO, Los Barrios de Salas, Villar y Lombillo. Aspectos etnográficos y folklóricos, pp. 54-118, Revista Instituto de Estudios Bercianos nº 6, 1987, p. 55; Sobre tradiciones festivas de Villar de los Barrios: los mayos en la plaza en Villar y en Salas junto a los restos de la ermita de San Juan, GRUPO GABUZO, Los Barrios de Salas, Villar y Lombillo. Aspectos etnográficos y folklóricos, pp. 54-118, Revista Instituto de Estudios Bercianos nº 6, 1987, p. 113; Fiestas de Villar de los Barrios: San Antonio (17 de enero), Hias de María (último domingo de mayo), San Pedro (29 de junio), El Cristo (14 de septiembre), Santa Colomba (31 de diciembre), GRUPO GABUZO, Los Barrios de Salas, Villar y Lombillo. Aspectos etnográficos y folklóricos, pp. 54-118, Revista Instituto de Estudios Bercianos nº 6, 1987, p. 114

(18) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M.A., Teleno, Señor del Laberinto, del Rayo y la Muerte. Un enfoque etnoarqueoastronómico para el estudio de los santuarios antiguos del corazón de la Asturia, Editorial Lobo Sapiens, 2011

(19) MARTÍN, J. C., ¿Valerio en Compludo? Examen crítico de los Opúsculos Autobiográficos (CPL 1282-1284) y las Visiones del Más Allá (CPL 1277-1279) de Valerio del Bierzo, Veleia, 23, 2006, pp. 327-338

(20) Para quien se escandalice de esta conexión supuesta entre un lugar de culto precristiano relacionado con Lugnasad y el templo que lo sustituye bajo la advocación de un santo celebrado a primeros de agosto (o finales de julio) le recomiendo leer esta explicación de Stephen C. McCluskey: «Quizás la interacción más complicada de un rito solar y cambio cultural centrado en otra fiesta santoral ligada a Lugnasad fue la fiesta de San Justo en Lyon. La fiesta de San Justo surgió en una ciudad dedicada al dios Lug y con ritual anual establecido desde antiguo en su honor. Poco después de la fundación de la ciudad los romanos reconocieron esta tradición local. En el año 12 a.C. establecieron el consejo de todos los galos en Lugdunum, continuando así la gran asamblea bajo los auspicios romanos. En el primero de agosto de aquel año un gran altar fue dedicado en la confluencia de los ríos como uno de los principales pasos de cara a establecer el nuevo culto imperial de Roma y Augusto. La asamblea fundía así la antigua tradición en honor del dios Lug con una nueva en honor de un Augusto divinizado […] Los registros más tempranos del cristianismo en Lyon hablan de un fuerte conflicto con el culto imperial local. La asamblea anual de todos los galos del año 177 quedó marcada por la ejecución de un grupo de cristianos por su renuncia a abjurar de su fe; la conmemoración de este evento se convirtió en el elemento central de la vida ritual de la comunidad cristiana de Lyon. La basílica funeraria de Lyon fue dedicada a los Macabeos, judíos mártires ejecutados por su rígida adhesión a su fe en oposición con el paganismo, incluyendo su rechazo a sacrificar por el cumpleaños del rey. La celebración cristiana de la fiesta de los Macabeos el primero de agosto fue un desafío claro, aunque indirecto, al culto de Roma y de Augusto.
«El 4 de agosto estaba marcado como el adventus del cuerpo de San Justo a su ciudad; un mes después sus restos fueron enterrados en la basílica funeraria dedicada a los Macabeos. Con el tiempo San Justo sustituyó a los Macabeos como patrón de la basílica desde la que contemplaba su ciudad, y su fiesta se convirtió en la fiesta principal de Lyon [...].
«En la mayoría de los lugares la continuación de la fiesta fue acompañada por una simple transformación de una creencia céltica a otra cristiana. En Lyon el cambio fue más complejo. El culto céltico a Lug fue sustituido primero por el culto imperial de Roma y Augusto y finalmente por el culto cristiano de los santos»
McCLUSKEY, S.C., Astronomies and cultures in early medieval Europe. Cambridge University Press, 1998, pp. 72-75

2 comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...