Presentación

¡Bienvenido!

En este blog iré presentando distintos temas, tanto históricos como más actuales, relacionados con este olvidado rincón del Noroeste.

Ahora mismo, el objeto principal de mi interés es el estudio de los antiguos lugares sagrados y sus pervivencias en nuestro patrimonio cultural y arqueológico. Este blog es la continuación del estudio etnoarqueoastronómico con marco geográfico en el valle alto de los ríos Duerna y Turienzo en la comarca leonesa de Maragatería cuyos resultados publiqué en el libro Teleno, Señor del Laberinto, del Rayo y de la Muerte. En este libro se sientan las bases sobre el origen y pervivencias de un calendario prehistórico basado en equinoccios, solsticios y fiestas de media estación, los fundamentos de la práctica astronómica antigua y el uso de los lugares de culto prehistóricos como calendario en el paisaje.

A la derecha puedes encontrar varias páginas con un índice temático que relaciona las distintas entradas publicadas clasificadas por temas, un índice geográfico que visualiza en un mapa los lugares estudiados, una página con enlaces a aplicaciones o utilidades de interés y una biblioteca con libros y artículos digitalizados sobre temas tales como Arqueología, Astronomía, Arqueoastronomía, Historia de las Religiones, Tradición Popular, Historia, etc.

Si deseas corregir, matizar, opinar o pedir más información sobre lo aquí apuntado, te animo a participar.

jueves, 10 de noviembre de 2011

El diseño sagrado de la ciudad de León. Revisión

En el artículo El diseño sagrado de la ciudad de León discutíamos sobre la orientación deliberada del campamento legionario que dio origen a la ciudad de León, el papel destacado que tienen en ella las fiestas relacionadas con la fiestas de media estación del verano puestas de manifiesto en época romana con el culto a las Ninfas, a Mercurio y a Diana y en la actualidad con la fiesta de Las Cantaderas, que sugiere su origen en una fiesta de primeros de mayo.

Entonces constatamos la proximidad, pero no coincidencia, de la declinación arrojada por la orientación de la Via Principalis al Este con la del Sol en las fiestas de media estación estivales, 13,85º y 16,76º, respectivamente. Sin embargo, la inaceptable diferencia entre ambas impedía conciliar de forma razonable la vinculación que intuíamos entre la orientación sagrada del campamento y la celebración de las fiestas de mayo y agosto, por lo que planteábamos como solución que debía producirse un alineamiento solar desde la Porta Principalis Dextra hacia el alto del cerro y centro del campamento en el momento de su fundación posible por un desnivel del suelo muy superior al actual.

Recientemente he encontrado una explicación más plausible que voy a defender en esta entrada, y es que la Via Principalis del campamento legionario leonés estaba orientada hacia el orto heliaco de las Pléyades en el momento de su fundación y el cual hacia el siglo I a.C. era heraldo de la fiesta de media estación de Beltaine.

Con el simulador astronómico Cartes du Ciel, versión 3.4.1., podemos obtener la declinación en esta época con un valor comprendido entre los 15,5º a los 16º, demasiado lejos también de los 14º del campamento. Alcyone, la estrella más brillante de las Pléyades tiene una magnitud aparente de 2,85 por lo que parece recomendable considerar una altitud aparente mínima en la dirección de la Via Principalis para detectar su orto heliaco de la estrella con valor 3º. Sin embargo, la altitud aparente de un astro que se oculta en aquel punto del horizonte de la Candamia en la dirección de la Via Principalis es inferior a 1º. Si consideramos una altitud aparente de 3º y un acimut de 72º, que es la orientación que he medido para la vía principal legionaria, tenemos una declinación astronómica de 15º, muy cerca ya de la declinación de las Pléyades en el siglo I a.C.

Por otra parte, de acuerdo a una gráfica que muestra la variación en la fecha en la que se produce el orto heliaco de varias estrellas, Pléyades incluidas, publicada por Robert D. Purrington(1) se deduce que en cambio de era este se producía aproximadamente en el día 130, es decir, sobre el 10 de mayo, poco antes del acontecimiento de la fiesta de media estación de Beltaine.


Este hallazgo trae a mi memoria una supuesta carta fechada en 1883 que Juan Luis Puente dice haber hallado entre las guardas de un libro de 1762 adquirido en Córdoba(2). Un amigo mío sostiene que dicha carta es una fabulación literaria del autor, y muy probablemente lo sea, por las razones que daré posteriormente. Sin embargo su contenido me inquieta, por su relación con lo apuntado anteriormente. Dice:

«... por eso estoy plenamente convencido de que mis hipótesis son ciertas. Hay que iniciar una excavación profunda y sistemática bajo el subsuelo de la Catedral [de León]. Deberíamos encontrar más de una sorpresa, posiblemente los restos de un círculo megalítico, semejante al de Stonehenge, cerca de Salisbury, en Gran Bretaña, que dominó hace aproximadamente cuatro mil años la colina en donde hoy se alza la Catedral de León. Como todos los grandes monumentos, este complejo de menhires fue diseñado por un solo hombre, alguien venido de lejos, posiblemente del oriente mediterráneo, a través de las rutas que seguían los comerciantes de ámbar y estaño. El paso por este lugar estaría dentro de lo posible. El punto geográfico que ocupa la catedral pertenece a la categoría más elevada de espacios en los que el universo se vuelve accesible para la mente humana. Los siglos dieron la razón a los constructores de estas obras. El arte gótico erige catedrales, a modo de naves, que parecen surcar la tierra orientándose por las Pléyades, que Diodoro de Sicilia señala como constelación guía de los navegantes de la Antigüedad y a los que estaban orientados los complejos megalíticos de Stonehenge y León. Cuando llegue ya hablaremos con más tranquilidad»

Hay algunas cosas que no cuadran en esta carta. La primera es que me parece muy dudoso que los romanos se atrevieran a incluir un monumento megalítico dentro del recinto del campamento, máxime cuando, si realmente existió, fue probablemente un lugar con un significado religioso y político importante para los astures que ocupaban aquel territorio. La segunda es que me resulta curioso, y extraño, que relacione Stonehenge con las Pléyades, adelantándose más de 20 años a la publicación de Stonehenge and Other British Stone Monuments Astronomically Considered, en el que el astrónomo Norman Lockyer, el fundador y editor principal de la revista Nature y pionero del estudio del uso astronómico de monumentos prehistóricos, consideraba la existencia de un alineamiento astronómico con las Pléyades determinado por el Cursus de Stonehenge. Podéis encontrar su libro en la sección Biblioteca, de este blog. Por último, si por aquí había un monumento megalítico orientado a las Pléyades, este debería contener un alineamiento, pongamos en el año 3000 a.C., con declinación próxima a los 0º y acimut 90º, el cual no tengo elemento alguno para justificar.

Sin embargo, la Catedral de León, y también las termas sobre las que fue construida, tienen la misma orientación que la Via Principalis, hacia el orto heliaco de las Pléyades en el siglo I. a.C. En la fiesta prehistórica de media estación de primero de mayo, así como en otras muchas pervivencias festivas suyas, romanas o cristianas, el agua adquiere unas propiedades especiales, como sucede también en el solsticio de verano(3). Estas termas, con una orientación geográfica que señala esta antigua fiesta que sacraliza el agua, inevitablemente revelan un significado religioso que apoya su identificación con el ninfeo cuya existencia, pero no localización, se deducía las diversas dedicatorias romanas a las Ninfas halladas en distintos puntos de la ciudad. No olvidemos que, muy cerca de las termas, en Puerta Obispo, fue encontrada una inscripción dedicada a Mercurio, una divinidad estrechamente vinculada con las aguas curativas(4). Ya Campomanes y Sanchez-Mora habían identificado las Fontis Amevi con estas termas:


«Unas aras aparecidas en el lienzo meridional de la muralla, próximo al papacio de los Condes de Luna, pueden también ponerse en relación con el tema de la traída. Una sería la dedicada a las ninfas por T. Pomponio Vitrasio, datada hacia el 170 d.C.. La otra, de mayor interés para nosotros, es la dedicada a las ninfas de la fuente del AMEVI por Cn. L. terentius, Legado Augustal en el 140 d.C.
Habría que señalar una serie de datos coincidentes en esta última del AMEVI. A lA vista de quien la dedica -es decir, un cargo público- se extrae la conclusón de que esta fuente tendría un inequívoco carácter público y una funcionalidad de interés para el común del campamento. Y si hemos de dar por buena la datación comunmente aceptada para las "thermae" de mediados del siglo II, esta lápida constituiría otra pieza más dentro del puzzle: primero por la función pública que ostenta, y segundo por su fecha casi contemporánea con las "thermae"»(5).





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(1) PURRINGTON, R.D., Heliacal Rising and Setting: Quantitative Aspects, Archaeoastronomy nº 12, Journal of History of Astronomy, Archaeoastronomy Supplement, Vol. 19, p. 82
(2) PUENTE LÓPEZ, J.L., Mensajes escondidos en la catedral de León. Secretos del arte medieval, Ediciones Leonesas, S.A., 2002, pp. 65-67

(3) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M.A., Teleno, Señor del Laberinto, del Rayo y la Muerte. Un enfoque etnoarqueoastronómico para el estudio de los santuarios antiguos del corazón de la Asturia, Editorial Lobo Sapiens, 2011, pp. 127-154


(4) DIEZ DE VELASCO, F., TERMALISMO Y RELIGIÓN. La sacralización del agua termal en la Península Ibérica y el norte de África en el mundo antiguo, Ilu. Revista de ciencias de las religiones. Anejos, Nº 1, 1998, pp. 112-114


(5) CAMPOMANES, E., SÁNCHEZ-MORA, Mª.C., El abastecimiento de aguas en León en época romana, Tierras de León, nº 76, 1989, p. 64
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CRÉDITOS FIGURAS
(1) Fechas del orto heliaco de varias estrellas brillantes y las Pleyades desde el -3000 al 2000 para la latitud 30ºN. PURRINGTON, R.D., Heliacal Rising and Setting: Quantitative Aspects, Archaeoastronomy nº 12, Journal of History of Astronomy, Archaeoastronomy Supplement, Vol. 19, pp. 72-84

(2) Plano del campamento de la Legio VII Gemina en León y reconstrucción hipotética de la configuración de los latera praetorii, GONZÁLEZ FERNÁNDEZ, M.L., VIDAL ENCINAS, J.L., Recientes hallazgos sobre el campamento de la legio VII Germina en León: la situación de los principia y la configuración de los latera praetorii, BSAA Arqueología: Boletín del Seminario de Estudios de Arqueología, nº. 71, 1, 2005, pp. 177

(3) Sigpac: http://sigpac.mapa.es/fega/visor/

(4), (5), (6) y (7) Celebración de Las Cantaderas en la ciudad de León, Miguel Ángel González, 2011

3 comentarios:

  1. Buenas tardes! Quería darte la enhorabuena por el magnifico blog que tienes, único en el territorio leonés y con un valor científico y cultural en general grandioso. Es para leer sin ninguna prisa.
    A ver si me hago con tu libro y también a ver si voy a visitar esos megalitos del Dios Teleno, un monte que siempre tengo en el horizonte cuando viajo, al igual que Ubiña o Correcillas.
    Un saludo de otro Astur y, por favor, sigue ilustrándonos.

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  2. Parece que el campamento legionario de León no es la única ciudad cuyo plan urbanístico se fundamentaba en la orientación de su eje principal considerando las Pléyades. Hay otro ejemplo: la ciudad mesoamericana de Teotihuacan, hacia la puesta de este conspicuo grupo de estrellas. Ver AVENI, A., Skywatchers. A revised and updated version of Skywatchers of Ancient Mexico, University of Texas Press, 2001, pp. 223-235

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