Presentación

¡Bienvenido!

En este blog iré presentando distintos temas, tanto históricos como más actuales, relacionados con este olvidado rincón del Noroeste.

Ahora mismo, el objeto principal de mi interés es el estudio de los antiguos lugares sagrados y sus pervivencias en nuestro patrimonio cultural y arqueológico. Este blog es la continuación del estudio etnoarqueoastronómico con marco geográfico en el valle alto de los ríos Duerna y Turienzo en la comarca leonesa de Maragatería cuyos resultados publiqué en el libro Teleno, Señor del Laberinto, del Rayo y de la Muerte. En este libro se sientan las bases sobre el origen y pervivencias de un calendario prehistórico basado en equinoccios, solsticios y fiestas de media estación, los fundamentos de la práctica astronómica antigua y el uso de los lugares de culto prehistóricos como calendario en el paisaje.

A la derecha puedes encontrar varias páginas con un índice temático que relaciona las distintas entradas publicadas clasificadas por temas, un índice geográfico que visualiza en un mapa los lugares estudiados, una página con enlaces a aplicaciones o utilidades de interés y una biblioteca con libros y artículos digitalizados sobre temas tales como Arqueología, Astronomía, Arqueoastronomía, Historia de las Religiones, Tradición Popular, Historia, etc.

Si deseas corregir, matizar, opinar o pedir más información sobre lo aquí apuntado, te animo a participar.

sábado, 17 de septiembre de 2016

Santo André de Teixido, vai de morto quen non foi de vivo

O santo apóstolo San Andrés, que se atopaba naquel arredado curruncho, isolado e senlleiro, andaba decote tristeiro de ver as grandes peregrinacións que de toda a parte do mundo cristián ían camiño de Compostela para facer oración diante do sartego de Santiago, malia das penalidades que tiñan de sufrir, en troques o seu santuario víase baleiro, malia de que facía tamén milagres e sandaba malados que serían incurables sen a súa axuda protectora.
E disque, dia alenda, o bo do Santo Andrés percorría os camiños vagarosamente, e diriamos que un pouco amuado se non for santo; pero se non amuado, moi contento non había andar tampouco.
Un día, no decurso dunha das súas longas camiñadas en que ía cavilando na súa pouca sorte, achouse supetamente ante Noso Señor que viñera á nosa terra para ver como andaban as cousas, e ó velo el Señor preguntoulle:
‒ Véxote tristeiro, Andrés, ¿que é o que che acontece?
E San Andrés, aproveitando o ensexo, respondoulle:
‒ Divino Mestre: ando tristeiro porque vexo que do todo o mundo veñen xentes visitar ó teu discípulo Santiago, que está en boa terra e ten bos camiños para chegaren onda el; e sofren e padecen nos longos días das lonxanas romaxes… ‒ e con toda humildanza, engadiu‒: En troques ninguén vén a pé de min; o meu santuario está decote vougo, coma se eu non for tamén o voso discípulo, non menos fiel e celoso do ben para tódolos homes.
Noso Señor, amerceado e ollándoo con agarimo, díxolle entón:
‒ Dis ben, Andrés, e ti non has ser menos do que Xacobe. De hoxe en diante prométoche que ninguén ha entrar no ceo sen ter visitado o teu santuario, polo menos unha vez na vida; e aquel que o non fixer de vivo facerao despois de morto.
E asi foi, e por eso dise:
A San Andrés de Teixido,
Vai de morto o que non vai de vivo(1).

Este relato tradicional sobre el origen de la devoción al santuario de San Andrés de Teixido subraya con claridad su significado último: es el destino último de vivos y muertos, el acceso al Infierno, también llamado Inframundo u Otro Mundo. Hay un sinfín de publicaciones en papel y en Internet sobre este centro religioso tan carismático, y la gran mayoría inciden en su probable origen precristiano. Sin embargo, ¿vamos a poder aportar aquí alguna novedda? Esa es nuestra intención: vamos a desmenuzar sus manifestaciones rituales, a extraer sus características principales en relación con otros centros de culto y a reconocer los elementos del paisaje que nos ayuden a explicar su origen y significado.



Monte Tarroiba al fondo



La barca de piedra

La tradición popular afirma que San Andrés llegó a la costa en una barca de piedra.

O divino San Andrés
Velo ahí ven na sua barca;
Aló no medio do mar
Todal-as augas aparta(2)

Al respecto nos explica Fernando Alonso Romero:

En este caso, el barco que según la tradición transportó al santo, lo constituye una gran roca aislada en Punta Gaveira, cerca de Teixido, un lugar continuamente batido por las olas del mar y cuyo parecido con la proa de un barco es notable, por lo cual la piedra es conocida con el nombre de la barca de San Andrés.
La tradición cuenta que ésta, tal cual, era el barco que llevó al santo hasta estas tierras, pero otras versiones dicen que se convirtió en piedra posteriormente cuando Jesucristo ordenó a San Andrés que se quedara a predicar en esta tierra(3).

Barca de San André o Illote Gaveira
Ya hemos dedicado sendos artículos a la Virgen de Muxía(4) y a Santiago de Padrón(5) que también arribaron a la costa en barcas de piedra. A estos ejemplos habría que añadir los próximos de San Juan de Misarela (Poboa de Caramiñal) y la de Santa Comba, así como otros santos europeos como San Buadán en Culdaff, península de Inishowen, Irlanda; San Enéour en Plonéour-Laver, Quimper, Bretaña, Francia; San Conogan en Beuzec-Cap-Sizum, Bretaña, Francia; San Quirino de Yugoslavia o San Vicente de Zaragoza(6).

He estudiado las posibles referencias horizontales desde el mayor de los islotes de Gabeira y no he encontrado ningún alineamiento solar o lunar de interés. Solo me queda recomendar la ampliación de este tema consultando Santos e Barcos de Pedra o El mundo de los muertos en Galicia y en el folklore del occidente europeo, de Fernando Alonso Romero.


Amilladoiros

San Andrés de Teixido se encuentra bordeado por tres zonas en las que se concentran monumentos megalíticos. Federico Maciñeira nos lo va a describir mejor:

Pues bien, en estas augustas soledades ‒¡oh ansiada paz de las montañas!‒, he alcanzado a descubrir en mis excursiones arqueológicas, medio ocultos entre los tupidos breñales que recubren el suelo, buen número de túmulos prehistóricos, gran parte de los que resguardan las criptas dolménicas características de aquellos remotos tiempos. Interesantes monumentos de la milenaria edad de piedra y por consiguiente de una incipiente sociedad perdida en la noche de los tiempos, que en estas tierras más boreales de españa preséntasenos localizados en tres elevados parajes: en las expuestas cimas de la Capelada: en toda la cuenca superior del río Eume que forma la planicie de Puentes de García Rodríguez (donde algunos alternan con los coetáneos cromlech, o círculos sagrados), y finalmente, a lo largo de las crestas de la gran sierra Faladora y de sus contrafuertes, hasta sobre el promontorio de la Estaca de Bares(7).

Sin embargo, y en relación directa con el trazado de la ruta a San Andrés de Teixido nos encontramos con otros monumentos con un origen igualmente remoto pero con una continuidad de uso y construcción muchísimo más prolongada, tanto que casi alcanza nuestros días: me refiero a los amilladoiros o humilladeros, túmulos de piedra que en otras regiones atlánticas denominan cairns. Ramón Bascoy en La comarca del Ortegal en el II milenio antes de Jesucristo señala hasta 23 amilladoiros desde Veriño de Arriba hasta las puertas del santuario(8). Sin embargo, estos montones de piedra desempeñan un papel destacado en la romería a San Andrés:

Subsiste aún la curiosa costumbre tradicional, de que todo romero, que, por primera vez, va a San Andrés de Texido en cumplimiento de algún vot, arroje una pesada piedra, recogida por el monte, en cualquiera de los grandes montones, llamados amilladoiros, que con la acumulación de las mismas se han ido formando en el transcurso de lo siglos, a los lados de los ásperos caminos, pero cerca ya de la ermita, donde comienza a iniciarse el violento descenso a la hondonada. Y tan arraigada estuvo esta práctica en el pueblo, que en el siguiente cantar aldeano observamos como se conduele el romero porque el agoiro no le hubiese permitido, con su maléfica influencia, cumplir el ineludible deber de acrecentar el montón de piedras.

Indo para San Andrés
Seique me veu un agoiro
Non puiden deixar a pedra
No primeiro amilladoiro(9).

Algunos, incluso, son de creación reciente, como el que señala la tumba de un romero en Campo do Choiño, de A Costa Pequena(10). Sin embargo, este tipo de monumentos tiene su origen en las estructuras tumulares que recubrían, en ocasiones, tumbas megalíticas o fosas(11). En la clasificación tipológica y cronólogica de los monumentos tumulares de Galicia y Norte de Portugal, éstos corresponderían al tipo C de túmulos de la Edad del Bronce(12). También es bien conocido su origen precristiano y persistencia en el Noroeste de la Península (Galicia, Asturias, León y Norte de Portugal) por la conocida crítica a las supersticiones de Martín de Braga:

Otro demonio quiso llamarse Mercurio: éste fue inventor astuto de todo tipo de hurto y fraude, a quien como a dios de lucro los hombres codiciosos, al pasar por las encrucijadas, con las piedras que arrojan le ofrecen montones de ellas como sacrificio(13).

De forma general, en las regiones atlánticas contaban con una tradición popular de culto a los muertos muy arraigada y persistente.

En las regiones célticas se coloca un montón de piedras o una cruz sobre el lugar en el que sucedió una muerte violenta o accidental con el fin de aplacar a su fantasma, y frecuentemente se añade una piedra por los que pasan(14).

También tenemos noticias de estos amontonamientos de piedras en Castilla(15) o Euskadi(16), o Irlanda donde aún en época cristiana se erigían como monumentos funerarios.

En la Vida de Columba de Adamnan leemos que Artbranan, el viejo jefe que fue llevado al Santo cuanto estuvo en Skye, "creía y fue bautizado, y cuando le fue administrado el bautismo murió en ese mismo momento, según el Santo había predicho; y sus compañeros lo enterraron allí, levantando un montón de piedras sobre su tumba(17).

Puede que algunos de los mejores ejemplos de estos monumentos tumulares de piedras sean las cruces del Monte Irago, siendo la más célebre la conocida como Cruz de Fierro (con diptongación de la e tónica de ferrum, propio de la lengua tradicional del lugar en que se emplaza). Ya son mencionadas como mojones del hospital de San Salvador en el siglo XII y fueron objeto de un estudio que publiqué en Teleno, Señor del Laberinto del Rayo y de la Muerte(18) así como en el artículo Stonehenge y las cruces del Monte Irago(19) de este blog que revelaba pares de alineamientos en el solsticio de invierno y en los lunasticios al Sur. Otro ejemplo, ya perdido, sería la Ermita del Humilladero, origen del santuario de la Virgen del Camino, en León. La tradición afirma que la ermita se construyó en el lugar señalado por la Virgen con una gran piedra y, según el estudio que le dediqué en el artículo El santuario megalítico de la Virgen del Camino(20) estaba situado en un punto tal que permitía asistir al espectáculo de la puesta del Sol sobre el monte sagrado del Teleno en las fiestas de media estación que señalan el comienzo y final del invierno.

Amilladoiro en San Andrés de Teixido. Historia, leyendas y tradiciones, de Maciñeira 

Cuz dos Carrís

Estos monumentos tumulares de origen indudablemente remoto, pero con una continuidad tan prolongada de culto (aunque solo sea por tradición) e incluso de creación nos plantea importantes dificultades si queremos integrarlos en nuestro estudio. He evaluado sin éxito el potencial astronómico del amilladoiro que se encuentra cerca del Chao do Monte. Sin embargo, en el pequeño conjunto del Cruceiro do Chan dos Carrís sí hemos reconocido un alineamiento en el lunasticio mayor Norte en el alto del Monte da Herbeira, donde se encuentran dos mámoas. Se trata de uno de los hitos principales del Camiño Vello, el itinerario a San Andrés(21). Según André Pena Graña:

Situado entre tres grandes amilladoiros, hoxe moi deteriorados polas obras da estrada ata este cruceiro confluían todos os camiños, polo que se chamaba Cristo dos Carrís "dos camiños". Distinguíase ao final do camiño ao remate dos Chaos do Ouzal que atravesando 23 amilladoiros (hoxe quedan moi poucos) ven de Reboredo. Sinalaba o comezo do descenso da chamada Costa Grande, outrora magníficamente empedrada. Como anécdota, este cruceiro sufriu un consello de guerra polo ano de 1945 polos maquis antifranquistas, coñecidos como "os escapados"(22).

La situación de la Fonte do Santo permite el alineamiento en la puesta del Sol de los equinoccios aparentes (es decir, no el verdadero, sino el punto medio entre solsticios) sobre el monte Tarroiba. Es la primera vez que me encuentro un alineamiento en una fuente como éste, así que no sé cómo interpretarlo.


Ramos, ofrendas y culto a los muertos

Van uns mozos de romaxe a San Andrés de Teixido. No camiño atopan unha caveira, un deles dálle un puntapé e os outros animados polo exemplo, axudan, levándoa deste xeito ata preto do Santuario. Cando xa non lles falta moito para chegar ó cabo da súa excursión, un dos peregrinos di de deixala; pero contesta outro compañeiro.
‒ Xa que quedapouco camiño, levémola ata alá, e inda podemos convidala a comer connosco.
Chegan a San Andrés; e alí a caveira tórnase por completo en cabeza de cristián e dilles ós mozos:
‒ Moitas gracias, meus amigos, pois coa vosa axuda puiden chegar ata aquí e desta maneira facer a romaxe que non fixen en vida(23).

Romeros en en San Andrés de Teixido. Historia, leyendas y tradiciones, de Maciñeira
No conozco otro lugar con una tradición tan siniestra, tenebrosa y lúgubre: su romería es toda una peregrinación al País de los Muertos. Veremos que el conjunto de rituales, creencias y actitudes que conforman este culto nada tienen que ver con el dogma cristiano por lo que sorprende mucho que haya sobrevivido a la censura de la Iglesia Católica. Hasta el nombre del paraje en el que se enmarca, Teixido, nos remite al árbol de los muertos por antonomasia.

Árbol de la Muerte llamaron los griegos y latinos al tejo. En Francia, Irlanda, Inglaterra, España y otros países, se plantaban en los cementerios, y Ovidio (Metam IV, 432) y Lucano (VI, 642) representan el camino del infierno bordeado de tejos [...]
En honor de la diosa Hécate, reina de los infiernos, en Roma se sacrificaban toros negros enguirnaldados con ramos de tejo para que las ánimas pudieran lamer la sangre que derramaban. En Bretaña y Britania existe una leyenda según la cual los tejos de los cementerios extienden una raíz hasta la boca de cada uno de los cadáveres.
Estas creencias, parecen sugerir, entre otras cosas, el sentido que tuvo el tejo de “vehículo de almas”, pero ante todo, facilita la entrada al mundo subterráneo, al territorio mítico de nuestros ancestros. El tejo es noche, invierno, infierno, inconsciente, sueño(24).

Pero el tejo también participaba de una manera más directa. Se vendían ramas de tejo y varas de avellano. Después se ataban las ramas con largas cintas al extremo de la vara a modo de penacho del cual colgaban efigies del Santo y rosquillas de pan para hacer así bordón(25).

Las piedras depositadas en los amilladoiros no eran las únicas ofrendas. Éstas iban dirigidas a los muertos pero otras estaban destinadas al santo para conseguir su favor: ofrendas de cuadros al óleo que representan al enfermo, velas de cera, modelos de barcos o reproducciones en cera de partes del cuerpo(26). Además, la lectura de los evangelios eliminaba el mal del cuerpo malo causado por las almas de seres malignos(27).

Las almas de los muertos no van directamente al Cielo o al Infierno, antes deambulan junto a los vivos e incluso transmigran a cuerpos de animales. Están obligados a peregrinar a San Andrés de Teixido si no lo hicieron en vida, bien acompañados por un vivo, como calavera o como bicho.

Se o defunto da casa non fixera o camiño a Santo André, era caso de conciencia o acompañalo ata alí. Non había máis remedio. Os parentes más achegados do defunto: a viúva, o viúvo, os pais, os fillos, ou os amigos obrigábanse en Galicia, a conducilo ou acompañalo a pé ou en vehículos particulares, ata Santo André de Teixido. Con frecuencia sucede, si o medio de transporte escollido é un autobus de liña, que o acompañante ten que extremar precaución, pos debe sacar dous billetes, un para si, e outro para a alma que conduce ao santuario, que por suposto ten o seu asento reservado [...] As persoas que deciden peregrinar en silencio, a outra modalidade, levan unha luceciña que guía ao "acompañado". Xa no santuario, tras cumprir coa promesa, repóñense forzas co xantar, sobre os campos próximos, o acompañante, saca sous pratos, e serve nos dous(28).


Por el camino, que tan animosos y regocijados van recorriendo, cuidan de no molestar ni matar reptil alguno de los que encuentren -supersticiosa preocupación ya casi olvidada-, porque, como queda expuesto al principio, son almas en pena que marchan también a cumplir la romaxe que en el transcurso de su existencia terrenal no han efectuado(29).


La Fuente de la Vida y la Muerte

A los pies de la visitadísima ermita, camino abajo, brota de entre las peñas un abundante manantial de fina y fresquísima agua, llamada Fonte do Santo, que ningún devoto deja de ir a beber, por constituir una costumbre de la romaxe; siendo muchos los que de paso se resuelven a consultarle, a guisa de oráculo (higromancia pura), si San Andrés se les mostrará propicio en aquello que se le implora.
El medio de inquirirlo no puede ser más simple, ni más inocente, en armonía con la fe sencilla de nuestros antepasados. En el grosero receptáculo donde por tres caños cae el chorro de la medio derruída fuente, siempre rebosantes de la rica linfa (siendo fama que nunca aumenta ni disminuye su copioso caudal), arrojan los romeros un trocito de pan: si flota es para ellos prueba evidente de que la romaxe produce los deseados efectos; pero, en cambio, si ahonda constituye un mal presagio(30).

Fonte do santo Romeros en San Andrés de Teixido. Historia, leyendas y tradiciones, de Maciñeira
La Fonte do Santo no es como otras muchas cuyas aguas están bendecidas con el poder de la curación, o que albergan un tesoro custodiado por un culebrón, o son moradas por una moura, xana o encantada. Esta fuente es diferente: otorga la sabiduría del Otro Mundo, la capacidad de predecir el futuro. En este sentido me recuerdan a los pozos o saltos de agua irlandeses o galeses en los que vive un salmón, a veces de un único ojo, cuya carne proporciona el poder de ver el futuro(31), y que parece ser símbolo mítico del invierno(32). Douglas Q. Adams señala además que hay una afinidad léxica en algunas lenguas semíticas e indoeuropeas donde "pozo" o "fuente" y "ojo" están estrechamente relacionados(33). Esta conexión queda patente en la leyenda mitológica de cómo Odín obtuvo la sabiduría y poder profético bebiendo de la fuente o pozo de Mímir teniendo que entregar uno de sus ojos a cambio(34). Así, nuestra Fonta da Vida e da Morte participa de algunas de las características principales de los lugares de culto infernales junto con pozos, cuevas o ciénagas que es la de estar relacionados con ritos proféticos(35).






Culto orgiástico

Federico Maciñeira detalla algunas costumbres en vías de desaparición relativas a la romería de San Andrés de Teixido que delatan un antiguo carácter licencioso, posiblemente incluso orgiástico, del primitivo culto pagano que ahí se desarrollaba.

Conforme acabo de exponer, después de los actos religiosos y de dar fin a las bulliciosas meriendas, que los devotos emprenden el retorno, llevando la animación de sus cantos y de us bailes, y, en suma, de sus foliadas a los lugares por donde vuelven a cruzar, cesa el holgoro en los contornos del santuario; si bien existe recuerdo de que en otros tiempos los romeros que por hallarse fatigados se quedaban a pernoctar, encendían grandes fogatas, entregándose a toda clase de excesos, no respetando ni el sagrado del templo(36).

San Andrés de Teixido no solo favorece los matrimonios(37) sino abiertamente la procreación. Ya lo dice el dicho «A San Andrés van dous e veñen tres: milagros que o Santo fay»(38). Puede que la herba de namorar, herba empreñadeira o Armeria Marítima desempeñara alún papel en ello.

No solo en Galicia tenía la celebración de San Andrés esa tendencia al exceso. También era festejado por los encajeros ingleses de Northamponshire hasta bien entrado el siglo XIX de una manera desenfrenada, como una especie de carnaval en miniatura en el que prevalecían banquetes y borracheras(39). Si el día de San Andrés se celebra en Teixido del 27 al 30 de noviembre(40), el de San Martín lo es el día 11. La veneración a San Martín era ocasión para la celebración de festines en distintas regiones europeas que duraban toda la noche, como se observa en la prohibición del Sínodo de Auxerre de 578, similar a la del Concilio de Toledo de 589 y del Concilium Cabilonense, esta vez referidos a banquetes nocturnos en el día de Todos los Santos. Martín era conocido como el santo borracho. Se realizaban hogueras, y canciones o poemas relacionaban al santo con excesos festivos y etílicos fuertemente condenados por la Iglesia. San Martín también marcaba, en las leyes anglosajonas hasta el s. XIII o XIV, una de las fechas en la que unos impuestos relativos a la Iglesia debían ser satisfechos. También en Alemania era el día en el que debían pagarse las deudas. Era, en definitiva, el comienzo del año económico, cuando las cuentas se revisaban de San Martín a San Martín, o se hacían nombramientos de cargos con esta vigencia. También marcaba el comienzo del año agrícola, terminando los arrendamientos en esta fecha, y cuando los alquileres debían ser pagados(41). Las celebraciones de San Andrés y de San Martín, tal y como las hemos descrito, son reminiscencias de la antigua celebración precristiana de la fiesta de primeros de noviembre que anunciaba el comienzo del invierno y que tiene muchos rasgos comunes con la del solsticio de invierno.

señalan el comienzo del invierno y del año en el centro y occidente europeo. Esta fecha constituye el final de la cosecha así como el comienzo del imperio del invierno y la muerte. Se realizan sacrificios y se ofrecen alimentos a los espíritus de los muertos, representados con máscaras como agradecimiento por los frutos obtenidos y para que protejan sus reservas para el invierno . Es el tiempo de los terribles tributos exigidos por los irlandeses Fomoré, el rey Minos, los moros o los dragones.
Como otras muchas fechas, o tal vez de forma más marcada, se impone una disolución del pasado en la que la realización de banquetes, borracheras, excesos, orgías, inversión del orden social, etc. se hacen necesarios para restaurar el caos que debe preceder toda creación. Además, el exceso de vitalidad que se produce como consecuencia de estas celebraciones nutre a los muertos, los atrae a una nueva vida. Pero como final de una etapa es también el comienzo de otra, una estación de arado y sembrado en la que reinan los dioses del inframundo Dionisos, Poseidón, Saturno, Balor, Dis Pater,... Su momento cúlmen se produce en el solsticio de invierno, fecha en la que nacen los dioses-hombre-árboles que en primavera morirán para redimir a los hombres: Mitra, Dionisos, Osiris, Cristo,...
Con el cristianismo, la fiesta de media estación con la que comienza el invierno se convierte en las de Todos los Santos y el Día de Difuntos, aunque también en algunos días del santoral como San Martín o San Andrés. El día de Navidad es la fiesta cristiana del Sol Invicto y, junto con Noche Vieja, Año Nuevo y la Epifanía, conserva muchas tradiciones que parecen proceder o asemejarse a las de primeros de noviembre y primeros de febrero, muy probablemente por el cambio de la fecha que marca el fin/comienzo de año(42).


El posible origen precristiano del santuario de San Andrés de Teixido

Según Federico Maciñeira Pardo de Lama «El primitivo templo cristiano, que nos imaginamos modestísimo, humilde, levantaríase presumiblemente sobre algún rústico altar pagano o simple peñasco o campo consagrado por la superstición»(43). No queda ya nada de este hipotético monumento, solo las reminiscencias del significado que pudo tener. Sin embargo, tal vez su emplazamiento, la relación que establece en el paisaje, nos dé alguna pista más. Los puntos conspicuos de la línea del horizonte se limitan a un par de penedos y un promontorio dominado por el monte Tarroiba. La siguiente descripción geográfica nos permite conocer el nombre de estos penedos: Penido Oscuro y Penido do Compás.

Hacia el lado de O. de la sierra está el pico Poza d'Auga, que domina el vallecito de San Andrés de Teixido, abierto al mar hacia el N. y rodeado, en forma de anfiteatro, por las alturas de Panamoura, Penido Oscuro, Penido do Compás y Penidorroibo, por cuyas vertientes corren los arroyuelos da Fraga y Michoca que, al unirse cerca de la ermita del famoso santuario (a 195 m.), reciben el nombre de río do Salseiro, precipitándose en seguida por los acantilados de la costa. Las entradas para este vallecito se hallan al E. y al SO., por caminos que bajan en zigzag desde los "humilladoiros", en los collados, a 355 metros de cota al E, por entre el Penidorroibo y el Curueto [...] Del Penido Oscuro, sobre Teixido (420 m.), arranca una pequeña cadena de alturas hacia el O. hasta el monte de Tarroiba (378 m.) y el de la candelaria (398 m.). el que desciende escalonadamente hacia el N. y forma la punta candelaria y sus bajos Gallos da Candieira, y del monte de la Candelaria arranca en dirección al S. la sierra de Eigil (314 m.) que cierra por el occidente el valle de la ría de Cedeira(44).

Penido Oscuro
Penido Oscuro es el más destacado desde el santuario de San Andrés de Teixido y, al parecer reúne una serie de características que obligan a que le prestemos una atención especial. Dice sobre él Federico Maciñeira:

Alejándonos algún trecho del lugar de Teixido, monte arriba, en dirección a Cedeira, al llegar bajo el enorme peñasco denominado O Penido Oscuro (mentado también por el P. Sarmiento en sus notas de viaje), que altivo se yergue sobre unos de los agrios caminos en zis-zas, dominando el Santuario, ofrécese a la vista en aquella agreste vertiente, en medio del matorral, un verdadero y vasto laberinto de grosero muros de pizarra que siguiendo las violentas inflexiones del escabroso suelo se desarrollan entre rocas. Forman compartimentos caprichosos de perímetros diversos -encerrando algunos grandes cantos informes- en los cuales la falta de regularidad es tan grande como la tosquedad de esas paredes que la piadosa Naturaleza cubre con sudario de vegetación. Construcción tan sumamente rústica y tan rara en paraje de suyo tan riscoso y de penoso acceso, atribúyenlo por tradición los vecinos de Teixido a los mouros, a quienes así mismo suponen autores de los túmulos de la sierra(45).

Un artículo con título Do loberno (e as súas paisaxes) del blog Ao noroeste do Noroeste(46) nos ofrece información y fotografías que no podemos dejar pasar: en el entorno inmediato del Penedo Oscuro se aprecian círculos líticos mientras que en lo alto se encuentra una oquedad que recibe el interesantísimo nombre de Furado do Loberno. Como muy bien explicar el autor del artículo mencionado, luberno alude al lince, probablemente el boreal, también denominado lobo cerval, lobezno, lubicán, lobo rabaz y tigre. No me atrevo a dedicar más líneas a este tema tan interesante de la pervivencia del lince en tierras de Asturias, León y Galicia hasta fechas muy recientes así que lo dejaremos ahí.

Pico do Compás
El otro penedo es, como decía, el Penido o Pico do Compás aunque no estoy muy seguro de haber acertado. Es reconocible desde San Andrés de Teixido porque en su cima hay un aerogenerador y en el Mapa Topográfico Nacional tiene la anotación de Miradoiro. Pues bien, desde la posición del santuario el Sol de las fiestas de media estación de primeros de Febrero y Noviembre (Imbolc y Samhain) se pone sobre el Pico do Compás mientras que el del solsticio de invierno, sobre el misterioso Penedo Oscuro, fenómenos solares que están en perfecta consonancia con el carácter funerario e invernal de las tradiciones y culto profesados al santo Andrés.

Los cálculos en este enlace.

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(1) Fragmento da versión recollida por L. Carré Alvarellos: As lendas tradizionaes galegas. Ed. Museo de Historia e Etnografía. Porto s./a., pp. 72-74, en GONZÁLEZ REBOREDO, X. M., Lendas galegas de tradición oral, Galaxia, 1995, pp. 163-164

(2) MACIÑEIRA PARDO DE LAMA, F., San Andrés de Teixido. Historia, leyendas y tradiciones, 1921, p. 91

(3) ALONSO ROMERO, F., Santos e Barcos de pedra. Para unha interpretación da Galicia atlántica, Edicións Xerais de Galicia, 1991, p. 114

(4) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., La barca de piedra de Muxía, Asturiensis Prouincia Indigena, 2013, http://asturiense.blogspot.com.es/2013/09/la-barca-de-piedra-de-muxia.html

(5) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., Santiaguiño do Monte, Asturiensis Prouincia Indigena, 2014, http://asturiense.blogspot.com.es/2014/11/santiaguino-do-monte.html

(6) ALONSO ROMERO, F., El mundo de los muertos en Galicia y en el folklore del occidente europeo, Agce, 2009, pp. 139-162

(7) MACIÑEIRA PARDO DE LAMA, F., San Andrés de Teixido. Historia, leyendas y tradiciones, 1921, pp. 41-42

(8) BASCOY PÉREZ, R., La comarca del Ortegal en el II milenio antes de Jesucristo (Tomos I a IV), Imprenta Fojo, 1954-1960, citado en PENA GRAÑA, A., Santo André de Teixido. O camiño máxico dos celtas, Equona deseño editorial, 2006

(9) MACIÑEIRA PARDO DE LAMA, F., San Andrés de Teixido. Historia, leyendas y tradiciones, 1921, pp. 53-54

(10) San Andrés de Teixido. Historias de Romeiros e Peregrinos, editado y dirigido por Manuel Aneiros Loureiro

(11) RODRÍGUEZ CASAL, A. A., El fenómeno tumular y megalítico en Galicia: caracterización general, problemas y perspectivas, Actas del Congreso Internacional sobre Megalitismo y Otras Manifestaciones Funerarias Contemporáneas en su Contexto Social, Económico y Cultural / coord. por Javier Fernández Eraso, José Antonio Mujika Alustiza, 2007, pp. 58-93; FÁBREGAS VALCARCE, R., RUIZ-GÁLVEZ PRIEGO, M., Ámbitos funerario y doméstico en la Prehistoria de NO. de la Península Ibérica, Zephyrus: Revista de prehistoria y arqueología, Nº 46, 1994, págs. 143-160

(12) ALONSO MATHIAS, F., BELLO DIÉGUEZ, J. M., Cronología y periodización del fenómeno megalítico en Galicia a la luz de las nuevas dataciones por Carbono 14, O Neolítico Atlántico e as orixes do Megalitismo: actas do Coloquio Internacional, Santiago de Compostela, 1-6 de abril de 1996, pp. 507-520

(13) MARTÍN DE BRAGA, Sermón contra las supersticiones rurales. Texto revisado y traducción de Rosario Jove Clols, El Albir, 1981, p. 29

(14) MacCULLOCH, J.A., The Religion of the Ancient Celts, 1911, republicado por Bibliobazaar, 2006, p. 11

(15) «creencia existente en numerosos lugares de que los antepasados míticos (hadas, gigantes, etc.) habitan o han quedado convertidos en piedras de formas sobresalientes. [...] Esta creencia está relacionada con la de que los espíritus de los muertos permanecen o habitan en las piedras; de esta manera se suele explicar el hecho de que se hiciera un montón de piedras en el lugar donde una persona murió, sobre todo si se trataba de una muerte repentina o violenta, como suelen ser las producidas en el campo.[...] En el pueblo de Fuentenebro, al pie de las Cuevas de los Moros y muy cerca del camino, hay unas grandes piedras rodadas que señalan el lugar de la muerte de una mora, por la que las gentes del pueblo, al pasar por delante, arrojaban un pedrusco y rezaban un padrenuestro [...] Lo más frecuente es que la cristianización sea completa y el montón de piedras sea sustituido por la cruz de piedra o, al menos, que aparezcan los dos elementos, pues mucha gente ha seguido arropando, quizás de forma inconsciente, las cruces de este tipo con pedruscos que arrojaban al pasar, al tiempo que musitaban su oración por el ánima del muerto». MARTIN CRIADO, A., Antiguas creencias populares, Revista Folklore nº 217, 1999, pp. 3-22

(16) «Es sin duda uno de los ritos del culto a Mari o a otros númenes subterráneos la costumbre que hasta hace poco ha sido observada en Ataún y en algunos pueblos de Navarra, de echar piedras en las cavernas [...]. En Aralar los pastores practicaban esto mismo, echando piedras en los dólmenes de Obioneta y Ziñekp-gurutze, operación que era considerada como una oración. En la planicie de Gaztelueta, situada al pie del altozano Beloki (en la sierra de Aralar) existe un túmulo formado por piedras y tierra en el que hasta hace poco muchas personas echaban de noche piedrezuelas en plenilunio [...] En otro tiempo los romeros que iban a los santuarios de Urkiola, de Aránzazu y de San Miguel de Aralar llevaban piedras (guijos o cantos rodados) y las colocaban en los muros de dichos templos. Es costumbre, que los peregrinos que suben a San Miguel de los pueblos de Arruazu y Azcarate han observado hasta nuestros días» BARANDIARÁN, José Miguel de: Mitología del Pueblo Vasco, Bilbao, 1997, p. 36 citado en MARTINEZ ANGEL, L., Sobre mitología vasca: comparación y repetición, Revista Folklore nº 229, 2000, pp. 33 y ss

(17) MacBAIN, A, Celtic Mythology an religion, 1885, p. 245

(18) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M.A., Teleno, Señor del Laberinto, del Rayo y la Muerte. Un enfoque etnoarqueoastronómico para el estudio de los santuarios antiguos del corazón de la Asturia, Editorial Lobo Sapiens, 2011, pp. 261-263

(19) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., Stonehenge y las cruces del Monte Irago, Asturiensis Prouincia Indigena, 2013, http://asturiense.blogspot.com.es/2013/12/stonehenge-y-las-cruces-del-monte-irago.html

(20) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., El santuario megalítico de la Virgen del Camino, Asturiensis Prouincia Indigena, 2011, http://asturiense.blogspot.com.es/2011/10/el-santuario-megalitico-de-la-virgen.html

(21) BURGOA FERNÁNDEZ, J. J., Los cruceros de San Andrés de Teixido y sus caminos de peregrinación, Cuadernos de estudios gallegos, Tomo 50, nº 116, pp. 273-303

(22) PENA GRAÑA, A., Santo André de Teixido. O camiño máxico dos celtas, Equona deseño editorial, 2006, p. 51

(23) Relato recollido en Lalín en publicado en Nós, 95, 15-XI-1931, GONZÁLEZ REBOREDO, X. M., Lendas galegas de tradición oral, Galaxia, 1995, p. 165

(24) ABELLA, I., La magia de los árboles. Integral, 2001, p. 109

(25) MACIÑEIRA PARDO DE LAMA, F., San Andrés de Teixido. Historia, leyendas y tradiciones, 1921, p. 88

(26) MACIÑEIRA PARDO DE LAMA, F., San Andrés de Teixido. Historia, leyendas y tradiciones, 1921, p. 68-69

(27) PENA GRAÑA, A., Santo André de Teixido. O camiño máxico dos celtas, Equona deseño editorial, 2006, p. 23

(28) PENA GRAÑA, A., Santo André de Teixido. O camiño máxico dos celtas, Equona deseño editorial, 2006, pp. 24-26

(29) MACIÑEIRA PARDO DE LAMA, F., San Andrés de Teixido. Historia, leyendas y tradiciones, 1921, p. 77

(30) MACIÑEIRA PARDO DE LAMA, F., San Andrés de Teixido. Historia, leyendas y tradiciones, 1921, pp. 59-60

(31) MacKILLOP, J., A dictionary of Celtic mythology, Oxford University Press, 2004 (1ª ed. 1998), pp. 332

(32) No puedo dedicar mucho espacio para justificar esta identificación, así que solo daré un par de pinceladas. La primera la aporta Robert Hensey en su libro First Light: The Origins of Newgrange donde plantea que el salmón podría haber sido un marcador estacional del solsticio de invierno. La segunda tiene una motivación mitológica: O'Rahilly en Early Irish History and Mythology propone que Elcmar o Elcmaire era el antiguo propietario de Brugh na Boinne (Newgrange) antes de Oengus. Este monumento megalítico es bien conocido por estar orientado a la salida del sol en el soslticio de invierno. Elcmar también es conocido como Nuadu de la Mano de Plata que también es identificado con Marte y con el dios germánico Tyr, que ha su vez también se identifica cobn Marte, y consiguientemente con el invierno (GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., Quién es el dios Teleno. Lug y Balor, Asturiensis Prouincia Indigena, 2012, http://asturiense.blogspot.com.es/2012/01/quien-es-el-dios-teleno-lug-y-balor.html; GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., Quién es el dios Teleno. Quién es el dios Teleno. Marte en la antigua Roma, Asturiensis Prouincia Indigena, 2011, http://asturiense.blogspot.com.es/2011/12/quien-es-el-dios-teleno-marte-en-la.html). O'Rahilly también hace referencia al relato en el Cuchulainn (hijo de Lug, el dios del verano) ensarta a un salmón en el río Boyne y mutila a Elcmaire, para enfrentarse al héroe y proteger al salmón

(33) ADAMS, D. Q. Encyclopedia of Indo-European Culture, Fitzroy Dearborn Publishers, 1997, p. 71

(34) BERNARDEZ, E., Los mitos germánicos, Alianza Editorial, 2002, p. 296

(35) WADDELL, J., Archaeology and Celtic myth, Four Courts Press, 2014, pp. 56-81

(36) MACIÑEIRA PARDO DE LAMA, F., San Andrés de Teixido. Historia, leyendas y tradiciones, 1921, p. 88

(37) MACIÑEIRA PARDO DE LAMA, F., San Andrés de Teixido. Historia, leyendas y tradiciones, 1921, p. 100

(38) MACIÑEIRA PARDO DE LAMA, F., San Andrés de Teixido. Historia, leyendas y tradiciones, 1921, p. 101

(39) MALCOLMSON, R. W., Popular Recreations in English Society 1700-1850, Cambridge University Press, 1973 p. 76

(40) MACIÑEIRA PARDO DE LAMA, F., San Andrés de Teixido. Historia, leyendas y tradiciones, 1921, p. 26

(41) TILLE, A., Yule and Christmas: Their Place in the Germanic Year, BiblioBazaar, 1899, pp. 24 y ss.

(42) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M.A., Teleno, Señor del Laberinto, del Rayo y la Muerte. Un enfoque etnoarqueoastronómico para el estudio de los santuarios antiguos del corazón de la Asturia, Editorial Lobo Sapiens, 2011, p. 167

(43) MACIÑEIRA PARDO DE LAMA, F., San Andrés de Teixido. Historia, leyendas y tradiciones, 1921, p. 118

(44) DÁVILA, J., Orografía ortegalesa, Boletín de la Academia Gallega, Boletín nº 235-240, 1931, pp. 243-247

(45) MACIÑEIRA PARDO DE LAMA, F., San Andrés de Teixido. Historia, leyendas y tradiciones, 1921, pp. 126-127

(46) Do loberno (e as súas paisaxes), Ao noroeste do Noroeste, 2009, http://costaartabra.blogspot.com.es/2009/11/do-loberno-e-as-suas-paisaxes.html

martes, 6 de septiembre de 2016

Peñacorada y las brujas del Campo del Sol

Uno de los primeros artículos de este blog fue el que dedicamos al monte sagrado de la Candamia(1), conocido en la Edad Media como Monte Áureo y cuya denominación actual revela una raíz céltica *kando- con el significado de brillar, arder, resplandecer, congruente con el “Monte Aureum” latino. Habíamos reconocido allí, concretamente en el entorno de Las Lomas, la coincidencia de dos alineamientos en el solsticio de verano: uno en el que el marcador del horizonte sería Cueto Agudo aquel que tenía resonancias de dios de la montaña en el relato de fundamento popular titulado como la Leyenda de Gabriela(2) de Urbano Álvarez López de Manzaneda de Omaña y el otro sobre Peña Corada, en el solar de los misteriosos vadinienses.

Dirijamos nuestra atención a Peñacorada, o Peña Cora como es conocida tradicionalmente. En su entorno se han hallado hasta nueve lápidas vadinienses: los epitafios de Ambatus en Fuentes de Peñacorada; de [P]entovius en Santa Olaja de la Varga; de Doviderus princeps Cantabrorum en Prado de la Guzpeña; de Bodero delante del santuario de la Virgen de la Vega, en Sorriba; de Doviterus en Valderrueda; de Negalus Veronigorum en Valmartino; L. Antonius en Sabero; de Garbilus en Prado de la Guzpeña; y otro ilegible también en Prado de la Guzpeña. 

Me interesa especialmente la de Doviderus, príncipe de los cántabros y vinculado de alguna manera con Deobriga, del céltico deiwo-, "divino, dios" y brig- "elevado, alto"(3). Me pregunto si tendría algo que ver esta Deobriga con Peñacorada, más concretamente con el castro que recientemente localizaron Eutimio Martino y Siro Sanz en Campo Ciudad, una de sus cumbres(4)

Los vadinienses, por otra parte, tuvieron un papel muy destacado en la formación del Reino de los Ástures, después Reino de Oviedo y finalmente Reino de León. La mención a un príncipe de los cántabros en el siglo I d. C. indica un aumento de complejidad organizativo e institucional con aspiraciones regionales que busca superar el alcance territorial de las jefaturas basadas en gentes (vadinienses, susarros, gigurros, luggones, lancienses,...) a las basadas en pueblos (ástur y cántabro). En la misma línea estaría la identificación de ciudadanos de la civitas Lougeiorum en O Courel (Lugo) como miembros de la gens Asturum(5).


Gruta de San Guillermo
San Guillermo
Alto de los Escobolicos



En lo que respecta a la tradición oral, Peñacorada debió tener un significado muy notable en el pasado porque a esta montaña se le dedican un sinfín de relatos populares sobre tesoros.

«De los moros. Sí me recuerdo de Cistierna, que llaman Peñacorada. Pues dicen que si dejaron oro los moros en las cuevas»(6).

«Oí decir que en Peñacorada, en la cueva, en una cueva que había, había la piel de un toro llena de oro»(7).

«En Cistierna dicen:
Peña Cora, Peña Cora,
Peña rica y gente boba.
Pero allí han hecho muchas excavaciones y, nada. [¿Por qué dicen eso?] Porque dicen que debe haber algún tesoro ahí, en Peñacorada, sí. Pero que no, vamos, nada más de… [Un tesoro enterrado…] Enterrado… pero han cavado y no, no, no encontraron nada, no»(8).

«Se decía:
Peña Cora, Peña Cora,
Peña rica y gente boba.
Eso es de cuando estuvieron por aquí, que estuvieron los moros, que estuvieron por aquí mucho los moros, y entonces es cuando les tocó ya, que Don Pelayo esto les echaron de aquí, pues dejaron muchos tesoros, dinero y to lo que tenían, pues dejaron escondido aquí por las cuevas, por las montañas estas. Y es de lo que viene el refrán ese»(9).

«A mil ochocientos y algo [de altura]
Peña Cora, Peña Cora,
Peña rica y gente boba.
Porque estuvieron por ahí los moros. Cuando vinieron ahí, por Almanza. Cuando Almanzor vino por Almanza y todo por ahí, y por Puente Almuey que era polvorín, y después vinieron aquí a Peñacorada. Y ahí en Peñacorada estaba el convento de los frailes estos, ¿cómo se llamaban? Bueno, San Guillermo sí, pero había ahí un convento.
[¿Qué se decía de los moros, que habían dejado un tesoro?] Sí, adentro una cueva, pero no han entrao, no han podido pasar el agua nadie»(10).

Guillermo de Peñacorada fue un monje y eremita del siglo XII, probablemente de origen franco, que se instaló en la iglesia de Santa María de los Valles, al Noreste de Peñacorada, que en el siglo XIII pasa a denominarse iglesia de San Guillermo. Sin embargo, según la tradición popular Guillermo hizo vida eremítica en la Cueva de Cistierna o Gruta de San Guillermo a la que cada año el concejo dedica una rogativa y votiva el 28 de mayo. La devoción al santo se extendió al Bierzo, irradiado desde el monasterio de San Miguel de las Dueñas, que se llamó de San Guillermo, donde se conservaron reliquias del santo traídas desde Villabuena(11).

Es posible que esta Gruta de San Guillermo de Cistierna, y también la fuente que manaba a sus pies, La Fuentona (que fue trasladada a su localización actual en el comienzo del camino que conduce a la gruta), tuvieran un significado sagrado más antiguo ya que desde aquí se produce la puesta del Sol del solsticio de verano sobre el monte más eminente a la vista, el alto de los Escobolicos. El hidrónimo Fuentona podría estar combinando dos palabras con un mismo significado, una latina fons y otra prerromana (y al parecer precéltica) onna(12), lo que indicaría que esta fuente ya tenía nombre hace mucho, mucho tiempo.

Presumimos que Peñacorada, que posiblemente delimitara a ástures y cántabros, tenía significado sagrado en el solar ástur, concretamente en la Candamia pero, ¿y a su oriente, en territorio cántabro? Para responder a esta cuestión debemos trasladarnos al límite entre las provincias actuales de León y palencia, entre Valcuende y San Pedro de Cansoles. Por allí debió localizarse el Campo del Sol o Campo Solis del que deriva Cansoles. Hay referencia al “campo de Cansoles” en el Libro de la Montería de Alfonso XI(13) pero con anterioridad, en las escrituras del monasterio de Sahagún consta como “Campo Solis” utilizada como marco territorial de la iglesia o monasterio de san Pedro(14). Así ha sido desde, al menos, el año 941 en el que un documento del monasterio de Sahagún en el que Diaco Monniz vende al abad de Sahagun Recesuindo, un monte y tierras in Campo Solis quod uocatur monte de Piconis(15).



Sin embargo, donde Cansoles ha alcanzado gran fama es por su tradición brujeril. José Luis Puerto recogía el siguiente etnotexto en Prado de Guzpeña:

«La bruja, aquí no se oía más que la de Guardo, la bruja del campo Cansoles, que salía a bailar en el Campo Cansoles; por la noche, que salía a bailar por la noche»(16).

Aurelio Macedonio Espinosa registra el siguiente cuento de Riaño en el año 1936:

«Las brujas iban a bailar todas las noches al campo de Cansoles, junto a Guardo, y había una hija con su madre a quienes les gustaba mucho el baile. La hija era muy guapa. Sucedió una vez que, pasando un pobre por Cansoles, fue a pedir posada a la choza donde estaban las dos brujas.
«Éstas le mandaron entrar y, después de darle de cenar, le mandaron que se acostase en un escaño que tenían en la cocina. El pobre hombre se acostó, pero no se durmió. Hizo que estaba dormido, pero en realidad estaba despierto. Las brujas entraron y le amarraron bien con un cordel al escaño, y a eso de las doce levantaron un ladrillo del suelo de la cocina y sacaron un frasco con unturas, y con ello se untaron toda la cara, los ojos, las manos, los pies y hasta el ombligo. Y entonces dijeron: “¡Por encima de zarzas y espinos, a bailar al campo Cansoles!”. Y salieron volando. Y el pobre, que todo lo estaba viendo, pudo desatarse un brazo, levantar el ladrillo y sacar el frasco del ungüento. Se untó la cara, las manos, los pies y el ombligo, y dijo: “¡Por encima de zarzas y espinos, a bailar al campo Cansoles!”. Y salió disparado como un rayo, con banco y todo. Llegó a Cansoles y vio el baile que tenían las brujas, y tanto le gustaba la hija del ama que la sacó a bailar. Y estando bailando, fue a dar una vuelta con el banco y quitó las narices a la bruja joven. Cuando volvieron para casa, el pobre se adelantó y llegó antes que ellas, de manera que lo encontraron acostado en el banco, tal y como ellas lo habían dejado. Por la mañana, al levantarse, le preguntó a la bruja joven qué le había pasado, que tenía las narices tapadas. Y ella le contestó que en un baile que habían tenido, al dar una vuelta había chocado contra un poste y se había roto las narices. El pobre se marchó. Y las brujas siguen bailando en Cansoles»(17).


Peñacorada
Peñacorada y la iglesia de San Pedro de Cansoles



Cuando pregunté en San Pedro de Cansoles por las brujas del Campo de Cansoles me dijeron que allí era donde bailaban y repitieron el “¡Por encima de zarzas y espinos, a bailar al campo Cansoles!”. Esta debe ser la esencia de la tradición oral. En cuanto a su localización me señalaron el Norte, por donde la vía de ferrocarril. También me hablaron de la Cueva del Erro o Herro, que era donde se reunían, y que también está por donde la vía, pero a la izquierda, y que hay espinos. He buscado esta Cueva del Erro por internet y he encontrado dos referencias. Una es una entrada de blog con título Cuando las brujas bailaban en Cansoles (Mª Lilian Espadas Antón)(18) que imagino será un extracto de ese libro(19). Dice así:

«Al ilustre escritor don Julio Caro Baroja, especialista en brujería y efectos paranormales, no le sorprendió en absoluto cuando le conté que la noble Villa de Guardo arrastraba desde los albores de la Edad Media una tradición de Brujas profundamente arraigada. No solo en Guardo, si no también en las cercanas comarcas leonesas y santanderinas.
«De todos era bien conocido que las brujas vivían en las Cuevas de Erro,- arroyuelo que separa Guardo y la Espina, siendo también el límite entre Palencia y León- y que en las noches de luna llena celebraban sus bailes enloquecidos en los Campos de Cansoles de Guardo, muy cercanos a las Cuevas y al arroyuelo del Erro.
«Estos campos, eran paso obligado para los feriantes de ganado, artesanos y buhoneros que llevaban sus mercancías a los cercanos mercados de León.
«Por esto, más de un arriero aseguraba despavorido haberlas visto bailar.
«Así pasaban los años, con las brujas bien presentes, hasta tal punto que, si en una familia una niña salía “resabida”, se decía con toda naturalidad “ésta es más bruja que más que bailan en Cansoles”.
«Pero sucedió algo que se extendió rápidamente, dando lugar a una leyenda que yo resucito para mis amables lectores.
«Tal vez hayan pasado más de 300 años, cuando nuestro querido Monte Corcos era un vergel, lleno de frondosos y valiosos robles, salpicado de hermosas camperas con verdes y abundantes pastos que los ganaderos aprovechaban para su cabaña, adornado y perfumado por espinos blancos, escoba amarilla, además de manzanos y cerezos silvestres, y coronado por preciosos acebos, donde se cobijaba el faisán, que en los amaneceres daba la serenata a su amada, donde las abundantes ardillas jugaban de rama en rama, donde los jabalíes paseaban a sus rayones buscando la sabrosa bellota, donde, en las noches de otoño, se oía el imponente berrido del venado juntando a su harén y el lobo, de lejos, aullaba.
«Era, en fin, cuando nuestro querido Monte Corcos no tenía horadadas sus entrañas, ni rota y arrugada su piel.
«En aquel entonces, Guardo se acurrucaba alrededor de su Castillo, en el soleado Barrio de las Ollas –hoy Barrio de la Fuente- llamado así porque allí residían expertos artesanos del barro que fabricaban toda clase de vasijas que luego cubrían con bellos baños verdes y bermejos, tal vez heredados de sus antepasados árabes.
«La agricultura era escasa, por esto los artesanos ayudaban su economía con un pequeño rebaño de cabras y ovejas, ya que los pastos eran abundantes.
«Y fue precisamente que en una familia de estos artesanos vivía con sus padres una hermosa zagala, joven y alegre, a quién encomendaron el cuidado de su pequeño rebaño.
«La niña obedecía gustosa, y todas las mañanas, ayudada por su noble mastín leonés, conducía su rebaño a los verdes pastos. Por la tarde, siempre contenta, regresaba y guardaba su rebaño en el aprisco.
«Por aquellos días, en el pueblo se hablaba insistentemente de las Brujas. Varios vecinos aseguraban haberlas visto recogiendo hierbas con las que preparaban sus brebajes, pues corría la segunda quincena de Julio, que era cuando las hierbas estaban en sazón. Los pastores que dormían en el corral de la cabaña cercano a Cansoles aseguraban oír por las noches horribles algarabías y gritos.
«Así que los padres de la joven pastorcilla la repetían una y otra vez -“Prudencia”.
«La niña oía con respeto las advertencias de sus padres, pensando que eso de las brujas era un cuento.
«La mañana de aquel dieciséis de Julio amaneció brillante y perfumada, un poco fresca, pero el brillante sol anunciaba que iba a calentar con fuerza.
«Así que la zagala llamó a su noble mastín para que la ayudara a sacar su rebaño. Cruzó el Barrio de las Ollas y se dirigió al puente de piedra, para llevar su rebaño a los pastos de la Serna. Allí, el río Carrión formaba un recodo tranquilo en el que ella se bañó, lavó su ropa y peinó sus hermosas trenzas. Además, los pastos eran verdes y abundantes y los frondosos robles aseguraban fresca sombra a su rebaño. Hasta allí llegaba el suave perfume de la jara y las rosas silvestres.
«No había nada extraño, pues su mastín la habría advertido. Todo estaba tranquilo.
«Miró su zurrón y comió como de costumbre lo que su madre la había preparado. Se levantó para observar a su rebaño que había subido un poco más arriba para buscar la sombra de los robustos robles, pues el calor apretaba.
«Recogió sus cosas y se decidió a seguir a su rebaño. Su mastín la esperaba y juntos subieron hasta la fuente de la Albariza, donde bebió de su fresca agua. El fuerte olor a sauco y manzanilla la envolvieron en un dulce sopor y poco a poco se quedó dormida.
«No supo el tiempo que pasó hasta que la despertó una infernal legión de brujas que, con horribles gritos, la arrastraban hasta los cercanos Campos de Cansoles, donde la desnudaron para ofrecérsela como sabroso bocado a su macabro señor, un horrible macho cabrío con ojos de fuego que presidía aquel nefasto aquelarre.
«La infeliz zagala, apunto del desmayo, sacó fuerzas como pudo y clamó:
«–“Santísima Virgen, Sálvame”.
«Oyó un trueno espantoso, seguido de un brillante rayo en cuyo lomo viajaba una hermosísima Señora que, sonriendo, la ofreció un manto para que cubriera su desnudez. La niña tendió sus brazos, pero no supo más, dulcemente se desmayó.
«Todo el pueblo de Guardo se movilizó para buscar a la chica. Nadie dudó que se trataba de las Brujas y se dirigieron a los Campos de Cansoles, donde la encontraron rodeada de su rebaño. Su fiel mastín la protegía. Estaba viva, desnuda pero cubierta por un fastuoso manto marrón. Todos los campos estaban quemados y un fuerte olor a chamusquina lo invadía todo.
«Pero de las Brujas, ni rastro.
«Cuando la niña les pudo narrar lo sucedido nadie dudó que la Virgen del Carmen la había salvado.
«Marcaron con piedras el lugar donde hallaron a la zagala y construyeron en él una ermita donde, hasta nuestro días, Guardo y su comarca venera todos los dieciséis de Julio a la Santísima Virgen del Carmen y a su Divino hijo el Santísimo Cristo del Amparo.
«El ilustre escritor don Julio Caro Baroja tuvo la amabilidad de contestarme. Me aclaró que, cuando la Inquisición pegaba fuerte en Galicia, las Brujas buscaron la protección de estos alejados bosques, donde abundaban toda clase de hierbas medicinales que ellas manejaban con destreza para preparar sus bebedizas».

La otra información la recogí en Wikipedia, en la entrada sobre la población leonesa de Valcuende(20). Dice así:

«Valcuende siempre ha tenido una vinculación especial con la brujería: además de que el evocador paraje del Erro un par de kilómetros aguas arriba del arroyo, desprende un misterio intrínseco; el proceso de una docena de mujeres de la aldea vecina de San Pedro de Cansoles, acusadas (y abrasadas) de brujería en el auto de fe de Valladolid en el siglo XVI, ha creado impronta en Valcuende...»

Con ésto nos podemos hacer una idea aproximada de la localización de la Cueva del Erro.


Ermita del Cristo del Amparo


Peña del Fraile y a la derecha Ciueto Negro
En el entorno de del Campo de Cansoles, el Campo del Sol, La silueta del paisaje circundate está dominado por nuestra Peñacorada hacia el Noroeste, al Norte Peña Lampa y Espigüete, y al Noreste la Peña del Fraile y Canto Negro. La siguiente figura muestra las líneas desde las que se producen diferentes fenómenos solares.El Sol de las fiestas de media estación de primeros de mayo y agosto se pone sobre Peñacorada (1-2-3); también el solsticio de verano nace sobre la Peña del Fraile (2-4) y el Sol de las fiestas de media estación de primeros de mayo y agosto sobre Canto Negro (2-5). En el punto 2 coinciden todos ellos, amanecer y puesta en las fiestas de media estación de primeros de mayo y agosto así como salida en el solsticio de verano, además en una zona muy interesante hacia la que confluyen los límites de Valcuende, San Pedro de Cansoles, Mantinos y Guardo.








Esta notable coincidencia astronómica así como la fuerza de tradiciones brujeriles en la zona sugieren la antigua existencia de un importante lugar de culto que, posiblemente, tuvo pervivencias hasta ya avanzada la cristianización. Sin embargo, este espacio cultual bien pudo tener otros centros. Desde la iglesia de San Pedro de Cansoles se produce la puesta del Sol sobre Peñacorada en el solsticio de verano. La advocación parroquial parece bien elegida. Otro de estos posibles centros es la ermita del Cristo del Amparo en Guardo, el lugar marcado con piedras donde la zagala se había salvado de las brujas por la intercesión del Virgen del Carmen y donde luego se construyó la ermita. Su emplazamiento es excelente desde nuestro punto de vista ya que en él coincide la salida de la Luna en su lunasticio menor Norte sobre Canto Negro y en su lunasticio mayor Norte sobre la peña del Fraile.

Dice Julio Caro Baroja que «Con el triunfo del paganismo los sistemas de creencias existentes con anterioridad en Europa hubieron de sufrir una reinterpretación, como es lógico. En primer término al condenar, como tuvo que condenar, toda creencia pagana, la nueva religión, por vía de sus autoridades, procedió de modo parecido a como antes había procedido el Paganismo con las creencias cristianas: las alteró algo, para convertirlas mejor en pura representación del mal»(21). En lo que a este blog respecta, trabajamos con la tesis de que la vigencia de ciertas tradiciones populares orales de tipo fantástico enmarcadas en un lugar concreto, como lugares afectados por brujas, fuentes habitadas por mujeres de otro mundo, cuevas o lagos ocupados por crueles y enormes serpientes, pueden ser indicativos de lugares de culto precristianos. También trabajamos con la tesis de que algunos de estos centros de culto estaban orientados a ciertos acontecimientos solares, lunares o estelares (este último caso, consecuentemente, se traduce en un hito del ciclo solar), en definitiva, calendáricos. Así, procedemos al estudio del potencial astronómico de estos lugares como hacemos igualmente con aquellos señalados con arte rupestre o monumentos megalíticos. En lo que respecta a las brujas, mouras o xanas y dragones, parecen elegir preferentemente los hitos solares que marcan el comienzo, cénit y final del verano, así como los lunasticios al Norte. Así fue con la Fuente de las Brujas de San Martín de la Tercia(22) y el lunasticio mayor Norte sobre el Pico de la Pizarra; las reuniones de brujas en El Arenal entre Val de San Lorenzo y Valdespino(23) y la puesta del Sol sobre El Pico del Picón o Descubreculos en las fiestas de media estación de primeros de mayo y agosto; o el Campo de las Brujas, actualmente La Devesa, de Bembibre desde donde podía verse la salida de la luna en su lunasticio mayor Norte sobre el Pico de la Cerca(24).

Los cálculos, en este enlace.
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(1) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., El monte sagrado de La Candamia, Asturiensi Prouincia Indigena, 2011, http://asturiense.blogspot.com.es/2011/09/el-monte-sagrado-de-la-candamia.html

(2) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., Peña Furada y la Casa La Vieja de Manzaneda de Omaña: la leyenda de Gabriela, Asturiensis Prouincia Indigena, 2014, http://asturiense.blogspot.com.es/2014/08/pena-furada-y-la-casa-la-vieja-de.html

(3) VILLAR, F. PRÓSPER, B. M., Vascos, celtas e indoeuropeos. Genes y lengua, Ediciones Universidad de Salamanca, 2005, p. 487; MANGAS, J., MARTINO, D., Princeps Cantabrorum en una nueva inscripción, Gerión, Nº 15, 1997, pp. 321-340

(4) GANCEDO, E., Una ciudad a 1.500 metros de altura, Diario de León 30/12/2013, www.diariodeleon.es/noticias/cultura/ciudad-1-500-metros-altura_855150.html

(5) Rodríguez Colmenero, A., La nueva tabula hospitalitatis de la civitas lougeiorum. problemática y contexto histórico, Zeitschrift für Papyrologie und Epigraphik, 117, 1997, pp. 213–226

(6) Amancio Corral Antón, San Bartolomé de Rueda, PUERTO, J. L., Leyendas de tradición oral en la provincia de León, 2011, p. 330

(7) Amancio Corral Antón, Villacidayo, PUERTO, J. L., Leyendas de tradición oral en la provincia de León, 2011, p. 340

(8) María González Valduvieco, Gradefes, PUERTO, J. L., Leyendas de tradición oral en la provincia de León, 2011, p. 340

(9) Julián Gorostieta González, Valmartino, PUERTO, J. L., Leyendas de tradición oral en la provincia de León, 2011, p. 365

(10) Mª Amparo Rodríguez Fuentes, Prado de la Guzpeña, PUERTO, J. L., Leyendas de tradición oral en la provincia de León, 2011, p. 366

(11) CANAL SÁNCHEZ-PAGÍN, J. M., San Guillermo de Peñacorada. Puntualizando, Tierras de León: Revista de la Diputación Provincial, Vol. 45, nº 124-125, 2007, pp. 213-231

(12) GONZÁLEZ, J. M., Algunos ríos asturianos de nombre prerromano, Archivum: Revista de la Facultad de Filología, Tomo 13, 1963, pp. 277-291

(13) «El monte de Espina es bueno de oso in ivierno, et en verano. Et son las vocerías, la una desde Villacorta fasta encima de la cumbre de Val de Faya, que non pase a Siero; et la otra desde Villa Corta fasta el campo de Cansoles, que non pase a Torales. Et son las armadas, la una en el campo de Cansoles, et las otras al río». Libro de la montería que mandó escribir el muy alto y muy poderoso rey Don Alfonso de Castilla, y de León, último de este nombre, 1582, Libro Tercero que habla de los montes de Castilla, y de León, y Andalucía, y de lo que sucedió al rey en el monte, Capítulo V de los Montes de tierra de León

(14) ESCALONA, R, Historia del real monasterio de Sahagún, sacada de la que dexo escrita el Padre Maestro Fr. Joseph Pérez, catedrático de lenguas y de matemática de la Universidad de Salamanca, 1783; In campo solis Sancti Petri, Ripa Rubea, 1091, Escritura CXXIII, Concordia entre el Obispo de León y el abad de Sahagún sobre las tercias, p. 488; in Campo Solis monasterium de Sancti Petri, 1116, Escritura CXLVIL, Pascual II confirma a Sahagun todos los privilegios, y exenciones, que le habían dado Gregorio VII, Urbano II y otros papas, y los Reyes y expresa muchas iglesias unidas ya a la de Sahagún. p. 513; in Campo Solis Ecclesiam Sancti Petri, Escritura CLXIIL. El Papa Eugenio III confirma los privilegios de Sahagún y expresa las iglesias que le están unidas plenariamente, p. 531; In Campo Solis Ecclesiam Sancti Petri, p. 530, Escritura CLXXVII, Alejandro III confirma los privilegios de Sahagún y expresa las iglesias que le están unidas plenarias, p. 543; Ecclesia Sancti Petri de Campo Solis, 1194, Escritura CCV, Celestino III confirma y extiende la jurisdicción ordinaria del abad de sahagún, y nombra las iglesias en que las tiene, que eran más de cincuenta y dos sin las de Coto, p. 567

(15) Becerro Gotico de Sahagún I, Lib. VII, Escritura XII, fol . 177v, 1ª col. ; Vignau : Indice de Sahagún, pag. 121, n.° 501; PRIETO PRIETO, A. Documentos referentes al orden judicial del Monasterio de Sahagún, Documentos referentes al orden judicial del Monasterio de Sahagún, Anuario de historia del derecho español, Nº 45, 1975, págs. 489-542

(16) Esperanza Garrido Callado, Prado de la Guzpeña, PUERTO, J. L., Leyendas de tradición oral en la provincia de León, 2011, p. 856

(17) ESPINOSA, A. M., Cuentos populares de Castilla y León, Volumen 1, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 1987, p. 357

(18) La Universidad de la Experiencia de Guardo, Cuando las brujas bailaban en Cansoles (Mª Lilian Espadas Antón), 2012, http://experienciaguardo.blogspot.com.es/2012/03/cuando-las-brujas-bailaban-en-cansoles.html

(19) ESPADAS, L. (1976): "Cuando las brujas bailaban en Cansoles". El Roble, 8, Guardo, p. 18

(20) https://es.wikipedia.org/wiki/Valcuende, a 5/9/2016

(21) CARO BAROJA, J., Las brujas y su mundo, Alianza Editorial, 2010, p. 73

(22) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., La Fuente de las Brujas de la Tercia, Asturiensis Prouincia Indigena, 2016, http://asturiense.blogspot.com.es/2016/05/la-fuente-de-las-brujas-de-la-tercia.html

(23) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., Los petroglifos de la Encruciada de Val de San Román y la Virgen de la Carballeda, Asturiensis Prouincia Indigena, 2015, http://asturiense.blogspot.com.es/2015/04/los-petroglifos-de-la-encruciada-de-val.html

(24) GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M. A., La Virgen de la Peña: Batallas míticas, aras y depósitos votivos, Asturiensis Prouincia Indigena, 2015, http://asturiense.blogspot.com.es/2015/01/la-virgen-de-la-pena-batallas-miticas.html
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